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El modelo de financiación de Montero tiene "una parte discutible y otra inasumible", según el catedrático Suárez Pandiello

El experto de la Universidad de Oviedo reconoce que queda aparcada la pretensión de un cupo catalán, pero que se prima a Cataluña por intereses políticos de Sánchez

Suárez Pandiello

Suárez Pandiello / LNE

Vicente Montes

Vicente Montes

Oviedo

"Sin cupo catalán, ni salida del régimen común, la primera arquitectura de nivelación de la propuesta podría discutirse; pero los fondos teledirigidos, algunos indicadores y ciertas indefiniciones lo hacen inasumible", sostiene el catedrático de Hacienda Pública Javier Suárez Pandiello.

La parte discutible

Según Pandiello, hay algunas cuestiones que conviene reconocer al modelo, partiendo de los objetivos que los nacionalistas catalanes se habían planteado. Primero, no hay "cupo catalán" ni ruptura formal del régimen común. Eso supone cierto alivio, porque no se persigue de momento la cesión total de impuestos a una agencia tributaria catalana, señala. También destaca que el aumento de cesión en el IRPF y el IVA "entra dentro de lo esperable en un esquema común", aunque considera negativo que se asiente, por su impacto en las cuentas del Estado. "Podría ser peor", admite.

Los puntos oscuros

Los mecanismos de compensación también entran, según Pandiello, en el margen de lo probable en una reforma, si bien reconoce que existe "un punto de ordinalidad, porque el modelo tiende a ello". Sin embargo lo que podría parecer "relativamente sensato" se cubre de dudas por "una serie de puntos bastante oscuros". Algunos de ellos tienen que ver con el cálculo de la población ajustada. En términos absolutos, que el dinero se reparta según ese criterio es positivo, "siempre que esté bien ajustada", recalca Pandiello. A su juicio, la propuesta del Gobierno "chirría un poco", porque aunque hay ponderaciones razonables, hay otras "más que cuestionables", como que computen los desplazados universitarios. También que se incorpore a la parte estimativa sobre las necesidades en gasto de servicios sociales a los parados sin prestación por desempleo. Se trata de un parámetro que "beneficia a Andalucía y a Cataluña".

Un objetivo por la puerta de atrás

Otros elementos hacen sospechar que "se intenta meter por la puerta de atrás dinero con un objetivo dirigido". Otro ejemplo, que la dispersión pese tres veces menos que el indicador indicador de superficie.

"Las cosas malas"

El problema para Pandiello está en "las cosas malas" que muestra el modelo. "Las hay, y bastantes", afirma . La primera, que se engorda la tarta del reparto gracias a incorporar dinero del gobierno central. "Es algo que se añade al dinero de la condonación de la deuda, que se hizo como se hizo, beneficiando a quien beneficia y principalmente a los territorios más irresponsables en la gestión de su dinero". Admite Pandiello que era "necesario" mejorar las cuentas de algunas comunidades como Valencia, Murcia o Castilla-La Mancha, pero el objetivo se desdibuja cuando Cataluña es precisamente una de las comunidades más beneficiadas sin partir de una posición relativa negativa. "Se nos vende la moto de que todos ganan, pero eso no es cierto", asegura.

"Ganar tiempo"

Para Pandiello, las opciones de que el modelo llegue a buen puerto son pocas: "Mi opinión es que el Gobierno busca una salida para aprobar el presupuesto den Cataluña y vender el argumento de la pacificación; por otro acudir a las elecciones autonómicas en especial en Andalucía, argumentando que se ofrece más dinero que el PP rechaza", afirma el catedrático de la Universidad de Oviedo.

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