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Margarita, la asturiana desahuciada de su barco en Canarias busca una nueva vida

Después de abandonar el recurso temporal de emergencia que le facilitó el Ayuntamiento, la plataforma Derecho al Techo la ha ayudado a encontrar un hostal que pagará ella misma, aunque no puede asumir su coste a largo plazo, tras un acompañamiento 'in extremis' ante la falta de coordinación institucional

Margarita, con dos agentes, en el momento del desalojo forzoso.

Margarita, con dos agentes, en el momento del desalojo forzoso. / Andrés Cruz

Nayra Bajo de Vera

Margarita aún no tiene casa. La mujer de 71 años fue desahuciada el pasado martes del Claudine, su barco-vivienda que estaba atracado en el Muelle Deportivo de Las Palmas de Gran Canaria. Tras el desalojo forzoso, donde estuvo acompañada por miembros de Derecho al Techo y 'Mi barco, mi casa', la Concejalía de Bienestar Social del Ayuntamiento le facilitó una pensión para personas sin hogar donde pudo alojarse unos días. Sin embargo, al tratarse de un recurso de emergencia y contar con ciertos ingresos, tuvo que dejar la estancia este viernes y trasladarse a un hostal de carácter temporal, que pagará ella misma, conseguido por el colectivo Derecho al Techo.

Margarita, asturiana afincada en Canarias desde hace más de 30 años, tiene familia en el Principado con la que no tiene relación. Durante sus años en las islas, la mujer trabajó como camionera. "Fue una de las pioneras, y era buena en su trabajo", explica Andrea Farah, que pertenece a la asociación Derecho al Techo y estos días la está ayudando.

Fuentes del Consistorio detallan que se sigue prestando ayuda a Margarita y que "se seguirá ayudándola mientras ella lo necesite y quiera, como a cualquier persona que acude al circuito" de los servicios sociales. Ya le han ofrecido asesoramiento para su caso particular, como explicarle posibles ayudas a las que puede acceder, orientarla con el papeleo o buscarle otros espacios hasta que pueda gestionarse por su cuenta"Muchas veces, las personas desconocen los recursos a los que pueden acudir", subrayan.

Un peligro para la seguridad

Margarita pasó una tercera y última noche, del jueves al viernes, en la pensión municipal para personas sin hogar. Su embarcación y única vivienda fue remolcada poco después de hacerse efectivo el desahucio.

El procedimiento se inició por la vía administrativa en 2023 porque el barco presenta unos "problemas estructurales" que pueden suponer un "peligro para la seguridad de la persona que reside en ella", tal y como sostiene la Autoridad Portuaria amparándose en distintos informes técnicos.

El colectivo Derecho al Techo ha remitido un escrito este viernes a la Fundación Canaria Puertos de Las Palmas manifestando que "la orden de desahucio se ejecutó sin que la afectada contara con defensa ni asistencia legal" cuando el Claudine "constituía su única vivienda y medio de vida". De hecho, la plataforma apenas tuvo conocimiento de que se produciría el desalojo hasta el pasado domingo 11 de enero, cuando varios vecinos de Margarita alertaron de esa posibilidad.

El área municipal de Bienestar Social lo supo a través de un correo electrónico enviado por Puertos poco antes de que se produjese el desalojo, desencadenando un acompañamiento in extremis ante una falta de coordinación y atención a un contexto de vulnerabilidad. La Autoridad Portuaria, por su parte, matizó que "el requerimiento se hizo en tiempo y forma" y que no fue hasta diciembre cuando tuvieron constancia de su situación de vulnerabilidad.

A lo largo de esta semana, Derecho al Techo ha estado buscando alternativas habitacionales para la anciana de origen asturiano que, por el momento, se quedará en un hostal que pagará ella misma mientras buscan una opción más estable. Y es que Margarita, cuyo hijo murió de cáncer hace unos años, no tiene una red familiar a la que pueda acudir.

"Por el momento seguimos buscando", matiza Andrea Farah Gaeta, integrante de Derecho al Techo, quien desgrana que la estancia le costará 40 euros al día, si bien están intentando negociar rebajarlo a 30. En cualquier caso, ese es un precio que "no es sostenible" a largo plazo porque supera con creces lo que puede permitirse con su reducida pensión de jubilación. Además, dicha cuantía tampoco le alcanza para pagar el precio de un alquiler estándar.

La embarcación Claudine permanece de dique seco

El escrito de Derecho al Techo solicita la intervención solidaria de la Fundación para que estudie la posibilidad de brindarle asistencia "en coherencia con sus fines institucionales y su compromiso social" para evitar el "desamparo" en el que se encuentra. La Autoridad Portuaria, entendiendo que el Ayuntamiento se ha hecho cargo de su situación, se limita a confirmar que la embarcación Claudine permanecerá de dique seco.

Aunque Margarita continúa en búsqueda de un lugar estable donde vivir, no se encuentra sola en el proceso. Además de la ayuda y el acompañamiento que le siguen prestando los servicios sociales y Derecho al Techo, también el colectivo 'Mi barco, mi casa' continúa a su lado. Este jueves, de hecho, le arreglaron el pelo para hacer que "de a poquito, Margarita vuelva".

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