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Adiós a una máxima de 120 kilómetros en autovía: la nueva obligación de la DGT de ir a 100 y cómo afecta a los asturianos

Con el nuevo sistema los límites de velocidad la carretera se adaptan de forma remota por un operador o por los propios algoritmos que emplee la IA

VIADUCTO DEL HUERNA SOBRE CAMPOMANES.

VIADUCTO DEL HUERNA SOBRE CAMPOMANES. / JUAN PLAZA / LNE

A la hora de circular en carretera hay que ir pendiente de la velocidad de nuestro vehículo. Ya no por ser sancionados, sino por respetar la norma establecida y ser prudentes con el resto de conductores que van a nuestro alrededor. En una autovía española, que tiene un límite de 120 km/h, la pérdida de puntos por exceso de velocidad es de 2 puntos si superas el límite entre 21 y 30 km/h (es decir, hasta 150 km/h), 4 puntos si vas entre 31 y 40 km/h (hasta 160 km/h), y 6 puntos si superas el límite entre 41 y 50 km/h (hasta 170 km/h). Superar el límite en más de 50 km/h (a partir de 171 km/h) se considera una infracción muy grave con una sanción de 600 euros y 6 puntos, tal y como especifica la Dirección General de Tráfico (DGT).

No obstante, una autovía de Cataluña ha sido pionera en la instalación de un control de velocidad monitorizado por la Inteligencia Artificial (IA). Se trata de la autopista AP-7 entre Maçanet de La Selva (Girona) y El Vendrell (Tarragona). La consejera de Interior del gobierno catalán, Núria Parlon, anunciaba la implementación de la velocidad variable en la AP-7, en un tramo de aproximadamente 150 kilómetros que se extenderá desde Maçanet de la Selva hasta El Vendrell. Esta medida es una de las iniciativas que la DGT considera esenciales para reducir la siniestralidad en esta vía, junto con obras en carriles complementarios y de incorporación, la instalación de más radares y controles, y la puesta en marcha de un sistema predictivo de accidentes utilizando Inteligencia Artificial (IA). De esta manera, se reduce el tramo e la autovía controlado de 120 km/h a 100.

¿Y cómo funciona este sistema? Los límites de velocidad la carretera se adaptan de forma remota por un operador o por los propios algoritmos que emplee la IA. Esta tecnología registra y procesa los datos en tiempo real, permitiendo ajustes automáticos en los límites de velocidad. Por ejemplo, en situaciones de tráfico denso o condiciones meteorológicas adversas, la velocidad máxima permitida puede reducirse para minimizar riesgos. Este enfoque proactivo busca prevenir accidentes antes de que ocurran, mejorando la seguridad vial.

Se trata de una forma de medición que ya se ha aplicado con éxito en otros países como Alemania o Francia, donde se ha logrado reducir significativamente la siniestralidad en zonas de alto tráfico, tal y como explican desde la Generalitat. Estos radares se han instalado, por el momento, en la AP-7 (El Vendrell–Maçanet) y AP-7 (Vilafranca–Martorell), en Cataluña, AG-55 (Galicia) y AP-8 (Gipuzkoa). Por ahora, Asturias no cuenta con estos tramos que reducen la velocidad de 120 a 100 km/h, algunos de forma permanente y otros con regulación en tiempo real, en la autopista. Eso sí, en la A-66, la conocida como “Y", los paneles informativos sobre la carretera marcan reducciones automáticas a 100 km/h cuando se registran retenciones en la entrada a Oviedo y Gijón o cuando aumenta la densidad de tráfico.

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