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El "estirón" del programa de control de lobos en Asturias: ésta es la cifra que le falta al Principado para cumplir con su objetivos

Las acciones para matar ejemplares y reducir daños al ganado tienen aún cuatro meses por delante

Lobos ibéricos.

Lobos ibéricos. / Europa Press

Mariola Riera

Mariola Riera

Oviedo

Le costó arrancar a la Consejería de Medio Rural con el programa de control de la población de lobos en Asturias, que echó a andar el año pasado, en primavera, en medio de críticas políticas y trabas jurídicas (son varios los recursos a los que se enfrenta en los tribunales por parte de las organizaciones ambientales). Y si bien en noviembre, cuando se conocieron los primeros datos de los resultados, las organizaciones agrarias y parte de la oposición política puso el grito en el cielo por su lento avance, lo cierto es que ahora ha pegado un buen estirón.

Lobos abatidos en Asturias.

Lobos abatidos en Asturias. / Coordinadora Ecologista

De los 53 ejemplares fijados en el programa para eliminar en Asturias hasta mayo de 2026, hasta la fecha son ya 33 los lobos muertos: 22 abatidos y 11 muertos por causas distintas (natural, furtivos, atropellos, accidentes...), según los últimos datos que maneja Medio Rural. Así las cosas, el Gobierno regional está a una veintena de cumplir su objetivo en los próximos cuatro meses.

En Asturias, según el último censo del Principado, habría unos 345 ejemplares (45 manadas). En 2024 unas 3.300 reses fueron atacadas por el cánido, según los datos regionales, que desembolsó cerca de 785.000 euros en indemnizaciones. El censo elaborado por la Secretaría de Estado de Medio Ambiente (en manos del asturiano Hugo Morán) cifró en 333 manadas las que hay en España, 36 más que las 297 inventariadas en 2014 (año del último informe), un aumento del 12 %. De ellas, 45 las comparte con otras comunidades Asturias, que tiene 33 en exclusiva, según el Gobierno central. En España se ronda entre los 1.300 y los 1.900 lobos. Con tales datos, el Miteco sostiene que la especie sigue en estado desfavorable y niega que haya mejorado tanto como aseguran ganaderos y comunidades autónomas.

De hecho, hay discusión entre gobierno central y autonomías sobre cómo se declara el estado de la especie. El Miteco defiende que si una especie está en estado desfavorable en una parte del territorio, lo está en la totalidad del territorio. Es la Conferencia Sectorial de Medio Ambiente la que tiene que dar el visto bueno definitivo al informe sexenal previamente a su envío a Bruselas, por lo que el ministerio necesita el visto bueno de unas comunidades con las que choca frontalmente. De ahí que ese envío esté pendiente, si bien tendría que haberse producido en la recta final de 2025.

Programa de gestión asturiano

Asturias fue de las primeras comunidades, junto con Cantabria, en activar el programa de control poblacional en cuando la especie se salió del listado de protección al norte del Duero, fruto de la aprobación en abril del año pasado de la ley contra el desperdicio alimentario. Nunca ha contado esta acción con el visto bueno del MIiteco, en manos de Sara Aaagesen, partidaria junto a Hugo Morán de mantener protegido al lobo.

El Principado ha distribuido las eliminaciones de lobos por áreas y es en la que está fuera de las zonas de gestión, un amplio territorio que va de Cudillero al extremo oriental y gran parte del interior de la Asturias central, donde se prevén matar 11 lobos, la mayor cifra del reparto. El resto se reparten por las zonas habituales, siendo la central y la centro-oriental en las que más animales se abatirán, ocho en cada.

Salvo el número de lobos y su eliminación fuera del área de gestión (el territorio habitual donde se asienta el lobo), el programa de control sigue al pie de la letra la hoja de ruta del plan de Asturias que data de 2015. En el mismo figuran los métodos previstos para eliminar los animales, entre los no se descarta recurrir a cazadores, como se ha hecho, aunque no ha tenido mucho éxito la medida.

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