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Nueva guerra en torno al oso: la UE duda del censo de Castilla y León y Cantabria (y los ecologistas creen que está sobredimensionado)

El Principado tiene pendiente actualizar su último conteo, de 2020

En imágenes: así funciona el programa de radiomarcaje de osos en Asturias

En imágenes: así funciona el programa de radiomarcaje de osos en Asturias

Mariola Riera

Mariola Riera

Oviedo

La Comisión Europea (CE) ha puesto en duda la validez del censo genético de oso pardo realizado por Castilla y León y Cantabria, al considerar que no es coherente con los estudios desarrollados durante las últimas décadas y que carece de informes técnicos publicados. Ésta es la respuesta ofrecida a Ecologistas en Acción tras su denuncia por las capturas de osos para radiomarcaje.

En septiembre de 2025 Ecologistas en Acción puso en conocimiento de la Dirección General de Medio Ambiente de la CE su preocupación por las capturas de osos en Castilla y León para su radiomarcaje, tras la aparición de dos cadáveres que habían sido capturados y marcados por personal de la Junta de Castilla y León.

En Asturias está pendiente llevar a cabo un censo para actualizar los últimos datos, de 2020. Hay cierto consenso generalizado que el nuevo conteo permitirá constatar la recuperación de la especie, catalogada "en peligro de extinción" desde 1990 en el Catálogo Regional de Especies Amenazadas de la Fauna Vertebrada del Principado de Asturias, y también en el Catálogo Español de Especies Amenazadas desde 2011. Un estatus que quizás será el momento de revisar para bien cuando se haga el próximo registro.

De momento, se desconoce la fecha. El último censo realizado cifró en 370 ejemplares los que componen la población osera en la Cordillera, según la Dirección general de Planificación Agraria del Principado. De estos, 250 se sitúan en la subpoblación occidental y 120, en la oriental. Por comunidades autónomas, Asturias tendría un 35% de la población, unos 131 ejemplares.

Radiomarcaje

La organización ecologista había manifestado, tanto a la administración autonómica como al gobierno central, el excesivo e innecesario riesgo que a su juicio se asumía con estas capturas de osos, entre otros motivos por la falta de experiencia y cualificación del personal encargado, así como por los objetivos del mismo.

Ya en noviembre Ecologistas en Acción recibió la comunicación del Jefe de la Unidad de Conservación de la Naturaleza de la Dirección General de Medio Ambiente de la CE, quien destacaba que según un informe de 2020 Castilla y León y Cantabria llevaron a cabo un estudio genético en el que se informó de un total de 370 osos (250 en el oeste y 120 en las subpoblaciones orientales).

Sin embargo, el informe considera que "estos resultados no son coherentes con los estudios a las hembras con copas del año realizadas durante los últimos 30 años y con los estudios genéticos anteriores". Además, señala que "no se dispone de publicaciones ni informes técnicos, sino solo un comunicado de prensa de la Junta de Castilla y León".

Para los ecologistas, la respuesta del organismo europeo despeja cualquier duda y deja claro que el censo genético realizado por las comunidades autónomas de Castilla y León y Cantabria carece de fundamento científico y está claramente sobredimensionado, como Ecologistas en Acción ha venido señalando.

Han insistido en que la información oficial de la Junta de Castilla y León viene reiterando que la población de osos evoluciona de manera excelente, afirmación que en el Oriente de la Cordillera Cantábrica no se ajusta a la realidad a la vista del número de hembras reproductoras.

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