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El empresario minero Chus Mirantes no responde a las preguntas en la Junta sobre el accidente de Cerredo: “Es una tragedia que nos ha marcado”

”Quiero expresar en nombre de mi familia nuestro más profundo dolor a las familias de los cinco trabajadores, que además eran amigos”, afirma en una breve y nerviosa intervención inicial

El apoderado de Combayl acude acompañado de su abogado y se acoge al derecho a no declarar al existir un proceso judicial abierto bajo secreto sumarial

Así fue la llegada de Jesús Rodríguez Morán, Chus Mirantes, el empresario de Cerredo a la Junta

Video: Vicente Montes Foto: Irma Collín

Vicente Montes

Vicente Montes

Oviedo

El empresario minero Jesús Rodríguez Morán, conocido como Chus Mirantes, y apoderado de la empresa Combustibles Asturiana y Leonesa (Combayl), la empresa que explotaba la mina de Cerredo, junto a Blue Solving, ha decidido no responder a las preguntas planteadas por los diputados de la Junta en la comisión de investigación sobre el accidente minero del pasado 31 de marzo.

Visiblemente nervioso, entre titubeos, ha leído un pequeño texto al inicio de la comisión en el que ha señalado que acude a la comparecencia "en cumplimiento" de la ley y "con el máximo respeto" a la Junta y "la soberanía del pueblo asturiano". Inmediatamente ha expresado "en nombre de mío y de mi familia nuestro más profundo dolor a las familias de los cinco trabajadores fallecidos, que además eran amigos".

"Es una tragedia que nos ha marcado profundamente", ha dicho, expresando que su voluntad de colaborar "con el esclarecimiento de los sucedido es absoluto".

También ha expresado que, al existir un procedimiento judicial en manos del juzgado de Cangas del Narcea, que ha declarado el secreto de las actuaciones, se acogía al derecho a no declarar por "consejo técnico de mi dirección letrada" y para "preservar el derecho a su defensa".

Chus Mirantes ha dicho que esa decisión no obedece a "una falta de voluntad" cooperar, sino a la "prudencia". Y se mostró dispuesto a dar "todas las explicaciones necesarias" una vez levantado el secreto de sumario. "Estaré a su disposición para aportar toda información necesaria", ha dicho.

Posteriormente, los diputados han leído sus preguntas aun a sabiendas de que no daría respuesta. Los parlamentarios intentaron, no obstante, tentarle a quebrantar el silencio. Xabel Vegas, de Convocatoria-IU, le calificó de "cobarde y mala persona". Gonzalo Centeno, de Vox, logró arrancarle algún gesto al señalar la "posibilidad de sabotaje" en el accidente.

Rodríguez Morán ha llegado a la Junta General acompañado del abogado Luis Tuero. Un cuarto de hora antes de la hora de la sesión de la comisión de investigación parlamentaria sobre el accidente de Cerredo ante la que ha comparecido, ha enfilado las escaleras del parlamento y se ha acreditado ante el mostrador de recepción. Posteriormente, ha esperado en los pasillos a ser llamado para intervenir.

Los integrantes de la comisión no han puesto objeciones a que asistiese acompañado del abogado Luis Tuero, pese a que no se había acreditado formalmente con anterioridad. Luis Tuero acompañó, sentado al lado de Rodríguez Morán, al compareciente durante la intervención.

Minutos antes de la entrada, Chus Mirantes repasaba el texto que leyó en la comisión, dentro de una carpeta; había un ligero temblor en sus manos. El empresario escuchó a los servicios jurídicos de la Cámara leer los artículos que regulan el funcionamiento de las comisiones de investigación, que señalan posibles sanciones para quien falte a la verdad y también recogen el derecho del compareciente a no declarar en su contra. Tras su intervención inicial, escuhó las preguntas, y no respondió a ninguna: "Con ganas (de hacerlo) me quedo, pero no responderé a ninguna", ha llegado a afirmar en un momento.

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