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Marco, dominicano en Asturias que quiere traer al resto de su familia: "La regularización de inmigrantes facilitará mucho las cosas"

“Decidí venirme yo primero porque hay mucho papeleo, hay que buscar piso, encontrar trabajo… Es un proceso largo y desgastante”, cuenta el inmigrante

VÍDEO: Marcos, inmigrante legal dominicano: "Vine buscando mejor vida"

J.A.

Sara Bernardo

Sara Bernardo

En la cabeza del dominicano Marco hay un plan claro: casarse con su pareja y construir una vida juntos en España con la hija que tienen en común. Llegó a Asturias hace apenas cinco meses y su prioridad ahora es poder reunir a su familia. “Vine solo porque lo primero era asentarse. Ahora lo que necesito es poder traerlas a ellas”, explica. “En República Dominicana la vida ya no da para más; necesitamos un futuro mejor”, añade.

En su caso, el proceso para conseguir los papeles fue relativamente sencillo. “Mi madre llegó a Asturias hace 22 años, cuando yo aún era un bebé. Gracias a eso no me pusieron problemas”, relata. Ella obtuvo la nacionalidad española tras años de trabajo y residencia en el Principado, una circunstancia que ha facilitado la regularización tanto de su hijo como, en el futuro, de su nieta. “Al ser familiares directos de una española, el camino es mucho más fácil, si no llega a ser por ella seguiría esperando”, reconoce.

Con el paso del tiempo, su madre logró tejer una sólida red de apoyo que hoy resulta clave para su integración en Asturias. Aun así, el proceso no ha sido inmediato. “Decidí venirme yo primero porque hay mucho papeleo, hay que buscar piso, encontrar trabajo… Es un proceso largo y desgastante”, explica. Aunque él no tuvo que enfrentarse a los trámites de regularización, sabe que el resto del camino sigue siendo cuesta arriba. “No me quiero ni imaginar a la gente que tiene que hacer todo esto y, además, luchar por conseguir los papeles”, reflexiona.

Por eso, este martes celebraba la aprobación del real decreto impulsado por el Gobierno central que permitirá regularizar la situación de hasta 500.000 migrantes que acrediten una estancia mínima de cinco meses en España. “Es una medida de gran ayuda y facilita mucho las cosas”, opina.

Mientras espera poder reunir a su familia, Marco avanza paso a paso en su proyecto de vida en Asturias. Su historia refleja la importancia de las redes familiares, pero también pone de relieve las dificultades que afrontan quienes no cuentan con ese respaldo. Para muchos, el nuevo decreto representa una oportunidad; para él, una esperanza más de que otros puedan recorrer un camino menos incierto hacia la estabilidad.

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