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La Eurocámara aprueba con refuerzos el arancel a las importaciones de acero para proteger a la siderurgia asturiana

El Parlamento respalda la propuesta de la Comisión, aunque introduce un enfoque "más equilibrado" entre productores de acero y transformadores

Una cuchara enla acería de Avilés.

Una cuchara enla acería de Avilés.

Pablo Castaño

Pablo Castaño

Oviedo

El arancel a las importaciones de acero para proteger a la siderurgia europea, con 5.000 empleos directos en Asturias, avanza a paso firme. La comisión de Comercio Internacional del Parlamento Europeo aprobó ayer en Bruselas con amplia mayoría su informe sobre la propuesta que lanzó la Comisión en octubre del pasado año. "Reforzamos aún más la propuesta", destacó Bernd Lange, presidente de la comisión de Comercio Internacional.

La medida de salvaguardia que había presentado la Comisión Europea planteaba reducir en un 47%, hasta los 18,3 millones de toneladas, la cuota de importaciones de acero libre de aranceles y elevar del 25% actual hasta el 50% el gravamen aplicado a partir de ese umbral. Los volúmenes sin tarifas se reducen a niveles de 2013, cuando el problema de sobrecapacidad de producción del acero aún no había comenzado. Además, el Ejecutivo comunitario planteaba obligar a que los importadores informen del país en el que se produjo la primera fundición y colada del acero para mejorar la transparencia sobre el origen del metal y evitar que se eludan aranceles declarando una procedencia distinta, por ejemplo tras realizar solo una pequeña transformación en otro país.

Bernd Lange señaló que el Parlamento ha "reforzado" la propuesta con "unas normas de trazabilidad de la fundición y vertido más claras" y "una revisión anticipada del alcance del producto". Además, añadió que se ha dado un enfoque a la medida "más equilibrado para productores de acero e industrias transformadoras". Estas últimas temían que la protección de la siderurgia europea acabara lastrando su actividad con un incremento de los precios de la materia prima.

Lange señaló que tras la aprobación en la Eurocámara, próximamente comenzarán la negociaciones con los Estados miembros y la Comisión, puesto que las actuales medidas de salvaguarda expirarán el próximo 30 de junio de 2026.

Con el refuerzo de los aranceles a las importaciones de acero, Bruselas busca hacer frente al problema global de exceso de producción en el sector siderúrgico, que hace que la fabricación mundial supere en cinco veces la demanda de la UE y que su mercado se vea inundado de importaciones abaratadas gracias a subsidios y otras políticas estatales, sobre todo procedentes de China e India, pero también del sudeste asiático. La situación ha hecho que en la última década la cuota europea en el mercado mundial del acero haya caído al 8% y que solo esté activa el 67% de la capacidad de producción instalada en el continente, con Asturias entre sus principales polos.

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