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Leticia González, la administrativa de 37 años de Lena que acabó haciéndose ganadera: "Ahora vivo en Zureda, trabajo en Zureda y mis hijos van al cole en Zureda..."

La profesional lenense secundó la protesta contra Mercosur en Campomanes, junto a decenas de compañeros como Blanca Pulgar, de Tuiza de Aller: "Hay que apoyar y que los que vienen cumplan las mismas leyes que nosotros"

Letizia González y Blanca Pulgar, en Campomanes, durante la protesta contra Mercosur.

Letizia González y Blanca Pulgar, en Campomanes, durante la protesta contra Mercosur. / M. Riera

Mariola Riera

Mariola Riera

Oviedo

Entre Blanca Pulgar y Leticia González median 25 años, pero ambas están unidas por su profesión, ganaderas. La primera, de 61 años, lo lleva siendo «toda la vida»; la segunda, de 37, desde hace cuatro años. Ninguna se arrepiente de dedicarse a criar vacas para carne pese a que pintan bastos para el sector. Por eso las dos no dudaron en plantarse este jueves en Campomanes, Lena, donde se produjo una de las tres protestas convocadas en Asturias parar mostrar el rechazo al pacto entre la UE y Mercosur (Uruguay, Paraguay, Brasil y Argentina).

El campo asturiano y el resto del español y europeo por abrumadora mayoría consideran el acuerdo, que creará la mayor zona de libre comercio del mundo, lesivo para sus intereses al fomentar la entrada de productos de Sudamérica que competirán con los de aquí, pero a precios mucho más baratos y sometidos, según aseguran, a muchos menos controles y normativas.

«Al menos es necesario que cumplan las leyes como nosotros hacemos aquí, no puede ser que tengan más facilidades», reclama Blanca Pulgar respecto, cuya explotación se ubica en Tuiza de Arriba (Lena). Ya empezó de niña a trabajar en la ganadería de sus padres y luego se dio de alta como profesional. «No me arrepiento para nada, aunque a veces te lo pongan difícil», asegura. Y eso que, como reseña, «las vacas no entienden de horarios ni de días festivos. Se trabaja mucho, bastante, aunque hoy en día menos que antes».

Larga jornada

Con todo, la jornada de esta lenense empieza bien temprano, a las ocho o así, para dar de comer al ganado. «Eso en invierno, porque en verano madrugo para ir a verlas al pasto», apunta. Tiene un hijo que es el que le ayuda en la ganadería. De momento, no está decidido que él se haga con las riendas. Porque como dice Blanca Pulgar: «Habrá que ver cómo resulta esto. Yo le veo futuro, pero quién sabe. Seguiremos así hasta que me jubile y luego decidiremos».

No quiso dedicarse en principio a la ganadería Leticia González. En casa vio el esfuerzo y sacrificio de la familia para mantener la explotación y decidió estudiar. Acabó trabajando en Oviedo de administrativa. Pero pasada la treintena dio un vuelco a su vida y se puso al frente: «Fue por la necesidad de conciliar. Esto me lo permite. Un trabajo por cuenta ajena, no».

En 2022 empezó en el régimen agrario y no se arrepiente pese a que empezó en plena crisis del medio rural: daños del lobo, caída de precios –que ahora se han recuperado bien para la carne y la leche– en medio de un encarecimiento brutal de costes por la guerra de Ucrania... «Ahora mismo esto se ha complicado, pero este trabajo me permite vivir y disfrutar de mis niños. Yo vivo en Zureda, trabajo en Zureda, mis hijos van al cole en Zureda... Me resulta muy fácil el día a día, no como antes ir a diario hasta Oviedo».

No le disgusta pensar que sus hijos puedan seguir en el futuro con la ganadería familiar, pero ahora es pronto para pensar en eso: «Ya veremos en el futuro. Ahora la cosa, como digo, está mal. Y esto de Mercosur no pinta bien. Por eso he venido. Para apoyar a todos los profesionales», concluye.

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