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Benfer: amor por la carne asturiana

Con raíces en Belmonte, núcleo empresarial en Grado y matadero en Tineo, la compañía planea su expansión a Candamo y refuerza su apuesta por razas autóctonas, empleo local y distribución dentro y fuera del Principado

Instalaciones de Benfer en Grado.

Instalaciones de Benfer en Grado. / Pablo Solares

Grado

Benfer es una empresa con arraigo en Asturias y un mapa propio que explica su manera de entender el negocio: Grado como centro operativo, Tineo como enclave clave gracias al matadero, y Belmonte como origen familiar y emocional, donde conservan propiedades vinculadas a su historia. En el horizonte, la firma prevé ampliar su presencia hacia Candamo, dentro de una estrategia de crecimiento que no busca deslocalizarse, sino consolidarse en y desde la región.

Ese compromiso con el territorio se traduce en un objetivo nítido: seguir escalando dentro del sector agroganadero asturiano, defendiendo el valor de lo propio y, especialmente, el de las razas autóctonas. "Nosotros no perseguimos precio, nuestra línea de trabajo es otra, pues sólo queremos trabajar las razas autóctonas, y a veces salen más caras y otras veces menos", resume el gerente, Daniel Berdasco, al explicar un posicionamiento que prioriza la calidad y el origen por encima de la carrera por el céntimo.

Benfer: amor por la carne asturiana

Daniel Berdasco en una de las salas con canales de vacuno. / Pablo Solares

La ambición de Benfer pasa por convertirse en empresa de referencia en el suministro de carne asturiana, tanto dentro del Principado como fuera. La compañía ya trabaja con una red de más de 1.700 clientes en toda España, lo que refleja una distribución consolidada a nivel nacional, además de una presencia exterior aún limitada.

El propósito, a medio plazo, es reforzar ese papel como principal abastecedor desde una industria cárnica enfocada en comercialización y distribución, llevando el sello asturiano a nuevos mercados sin perder la esencia del producto.

Ese crecimiento se apoya también en la mejora continua de instalaciones. La empresa inauguró en 2023 una sala de despiece dotada con tecnología de última generación, pensada para ganar eficiencia y ampliar capacidad de servicio.

La modernización va de la mano de una política laboral que la firma subraya como diferencial: más de medio centenar de trabajadores, con más del 70% de empleo local y una plantilla con contratos fijos, apostando por gente de la zona y generando riqueza en los concejos donde opera y, por extensión, en todo el Principado.

Benfer: amor por la carne asturiana

Sala de despiece. / Pablo Solares

A esa visión se suma una idea de cadena de valor corta: colaborar con ganaderos asturianos y convertir la materia prima local en un producto final que mantenga identidad y trazabilidad. Para Benfer, crecer no es solo vender más, sino hacerlo fortaleciendo el campo, la economía de proximidad y la continuidad de las explotaciones. En esa lógica, la empresa entiende su expansión como un impulso compartido para el Occidente y para Asturias.

Con esa mezcla de raíces y ambición, Benfer persigue algo más que crecer: quiere hacerlo con sentido. Amor al origen, defensa de la ganadería asturiana y un compromiso real con el empleo de cercanía como forma de construir región.

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