La expansión que Indra planea en un codiciado terreno de Avilés: otra planta, un polo industrial y una pista de pruebas de blindados
La compañía plantea adquirir el terreno de las antiguas baterías de coque, donde concentraría los tres equipamientos que necesita para redondear su futura producción de blindados

Los terrenos de Avilés donde se situaban las antiguas baterías de coque, ahora deseados por Indra. | MARA VILLAMUZA

La necesidad de encontrar nuevos espacios en Asturias ha llevado a Indra a poner sus ojos en la joya de la corona de los terrenos industriales de Avilés. La multinacional tecnológica del sector de defensa da por hecho que requerirá, para sus planes de desarrollo, más instalaciones que el recién adquirido Tallerón de Gijón, y el suelo avilesino de 330.000 metros cuadrados donde se ubicaban las antiguas baterías de coque de Arcelor encaja en sus exigencias.
El proyecto de expansión de Indra, dado el volumen de inversión que se prevé en el sector de la Defensa, requiere de otras tres infraestructuras para completar la cadena de producción de blindados militares como los que se comenzarán a fabricar en el Tallerón, su primer centro de producción en la región. La principal sería una segunda planta destinada a los procesos de acabado de los vehículos. Estiman que esta infraestructura podría tener una superficie en su cubierta de entre 50.000 y 70.000 metros cuadrados.
Sería este centro de acabado el principal equipamiento que se instalaría en el suelo de Baterías. Pero no el único. Habría que sumarle el proyecto de un polo industrial de empresas auxiliares, donde se asentarían otras compañías que Indra necesita para apoyar sus procesos. Se generaría así en el terreno avilesino un parque empresarial específico del sector de la Defensa.
Y, como tercera pata para completar el proyecto, se ubicaría la pista de pruebas de los vehículos. Tal y como ya adelantó LA NUEVA ESPAÑA, Indra encontró en el terreno de Baterías una gran posibilidad para esta infraestructura, que requiere una longitud de un kilómetro. De hecho, ese requisito no hizo fácil localizar parcelas "candidatas" en territorio asturiano, y Castilla y León y Galicia se llegaron a interesar por el proyecto. Pero lo cierto es que ahora Indra ha visto en Baterías de Avilés una oportunidad de oro para concentrar la planta de acabados y el polo industrial de auxiliares, además de la pista de pruebas.
Esta operación impulsada por Indra choca, sin embargo, con los planes del Puerto de Avilés, respaldados por el gobierno local que lidera el PSOE. Igualmente, la Cámara de Comercio avilesina vio con buenos ojos en un principio que el Puerto se fijase en ese suelo, aunque con cierta reserva a que se hiciese con toda la superficie sin dejar espacio a otros proyectos, cuya llegada también ven muy positiva. La Autoridad Portuaria tiene en Baterías su gran esperanza para la expansión, con el fin de generar un área industrial que contribuya a sus tráficos. Sin embargo, hasta principios de esta semana, la Sociedad Estatal de Promoción Industrial y Desarrollo Empresarial (Sepides), propietaria del terreno, no había recibido oferta firme alguna y el Puerto de Avilés está pendiente de una tasación para valorar la viabilidad de su operación. Ahora Indra ha irrumpido con fuerza. Sepides tendrá la última palabra en el caso de que lleguen varias ofertas.
La multinacional explora cómo integrar EM&E sin que la SEPI pierda el control
Pablo Gallén
El consejo de administración de Indra ha dado un nuevo paso en el proceso de integración con Escribano Mechanical & Engineering (EM&E). En la reunión celebrada el jueves, la compañía tecnológica reafirmó que la operación sigue adelante y puso sobre la mesa varias opciones de gobernanza y estructura para encauzarla, en un contexto marcado por las recientes dudas que han aparecido en el Gobierno y el debate sobre los conflictos de interés vinculados a los hermanos Escribano.
EM&E es el segundo mayor accionista de Indra con el 14,3% del capital, solo superado por la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI), que posee un 28%. Uno de los puntos más delicados es cómo quedaría el reparto de poder en Indra si la integración se materializa. Entre las opciones analizadas figura la posibilidad de que la SEPI mantenga un mayor peso en el consejo –incluso con más consejeros– aunque EM&E eleve su participación accionarial tras la operación. Esta vía busca despejar parte del "ruido" político y corporativo que ha rodeado el proceso, ante el temor de Moncloa a perder control sobre la principal empresa nacional de defensa.
Suscríbete para seguir leyendo
- El nuevo negocio en el que entra Alimerka y que tendrá su primer establecimiento en Gijón
- Luz verde para que Costco se instale en Siero: 170 empleos en tres años y una decisión que causa división en el Gobierno de Barbón
- En liquidación uno de los principales fabricantes de ventanas de Asturias con un pasivo de más de 1,5 millones
- ¡Final feliz en Cudillero! Encuentran vivo en el bosque al octogenario desaparecido tras día y medio de búsqueda
- En pleno centro de Oviedo y en una recóndita aldea del Oriente: Asturias suma dos nuevos restaurantes distinguidos en la Guía Repsol
- La llamada de auxilio a su hijo del octogenario desaparecido en Cudillero: 'Ven a traeme un palu, a ver si soy a levantame
- Atención conductores asturianos: un nuevo radar móvil entra en funcionamiento en la 'Y
- La nieve da un tregua en Asturias: el Huerna recupera la normalidad tras el cierre por un accidente de camión y en Pajares ya se circula sin restricciones