Daniel vive con sus padres en Oviedo y su tesis doctoral pende de un hilo por la no convocatoria de becas: "Sin ayuda es muy difícil"
El historiador Daniel Sierra denuncia la incertidumbre que sufren los investigadores por la falta de contratos predoctorales

Daniel Sierra / LNE
Daniel Sierra tiene 24 años, es historiador y está inmerso en una tesis doctoral sobre los festivales de partidos políticos en España e Italia desde una perspectiva comparada. Un trabajo que, como ocurre con muchos doctorandos asturianos, avanza en un contexto de incertidumbre marcado por la falta de ayudas predoctorales y de estabilidad. En el año 2025, el Principado no convocó la principal línea de ayudas: las becas Severo Ochoa.
Desde el Principado explican que el problema de no convocar las ayudas en 2025 surgió a raíz de la negativa de la Agencia Estatal de Evaluación a evaluar convocatorias de comunidades autónomas, un requisito indispensable para poder resolver este tipo de subvenciones. Según la Consejería, desde que se produjo este contratiempo se ha estado buscando una agencia alternativa que pueda validar las solicitudes y permitir la apertura de una nueva convocatoria, ya de cara a 2026 y aún sin fecha.
Aunque en su caso cuenta con el apoyo puntual de su familia, subraya que el problema va más allá de lo económico. "Vivir sin ayuda es muy difícil, y no solo por una cuestión de dinero", explica. "Tengo la suerte de que ahora mismo mis padres me pueden ayudar, aunque ni de lejos con la misma cantidad que supone una beca predoctoral", agrega. La beca Severo Ochoa le ofrece a los doctorandos una cuantía similar a la del Salario Mínimo Interprofesional. Aun así, insiste en que la investigación de una tesis no se sostiene únicamente con voluntad y ahorros familiares.
Sierra recuerda que el doctorado tiene unos plazos muy concretos: tres años, con la posibilidad de solicitar hasta dos más de prórroga. "Tienes que acabar una tesis en cinco años", señala, y para lograrlo es imprescindible realizar estancias de investigación, acudir a congresos y participar en actividades académicas que forman parte del proceso investigador. "Sin un contrato predoctoral es muy difícil sacarlo adelante", resume.
La falta de certezas pesa especialmente a medida que avanza el calendario. "Si en junio no sé nada, en septiembre empezaría el tercer año de tesis sin tener ningún tipo de certeza", advierte. Esa indefinición no solo condiciona su investigación, sino también su futuro personal. "No sé si voy a poder hacer las estancias que necesito hacer y tampoco puedo estar cinco años dependiendo de que mis padres me puedan dejar más o menos dinero", agrega. Por lo que ya se plantea aparcar la investigación para conseguir un colchón económico.
Su testimonio pone voz a una realidad compartida por jóvenes investigadores asturianos, atrapados en un sistema que exige resultados académicos de alto nivel sin garantizar las condiciones materiales necesarias para alcanzarlos, ya que las becas nacionales piden unos requisitos muy altos que no llegan a todos, siendo la Severo Ochoa la principal beca a la que acceder en Asturias. Mientras las convocatorias se retrasan, proyectos de investigación como el suyo avanzan, pero siempre con la amenaza de la precariedad si la ayuda autonómica no llega.
Suscríbete para seguir leyendo
- El nuevo negocio en el que entra Alimerka y que tendrá su primer establecimiento en Gijón
- En liquidación uno de los principales fabricantes de ventanas de Asturias con un pasivo de más de 1,5 millones
- 6,50 euros: el dinero que ofrece Adif a una joven ganadera asturiana por dejar su explotación y que no da 'ni para un saco de pienso
- ¡Final feliz en Cudillero! Encuentran vivo en el bosque al octogenario desaparecido tras día y medio de búsqueda
- La llamada de auxilio a su hijo del octogenario desaparecido en Cudillero: 'Ven a traeme un palu, a ver si soy a levantame
- Atención conductores asturianos: un nuevo radar móvil entra en funcionamiento en la 'Y
- Atención conductores asturianos, el cambio de velocidad en autovía a 100 kilómetros por hora por el nuevo radar de la DGT: dónde está y cómo funciona
- Nacho Manzano, el cocinero tres estrellas Michelin de Asturias, expande su cocina y se pondrá al frente de dos restaurantes en Oporto
