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Oviedo y Gijón obtienen margen para poder subir el polémico impuesto de plusvalía durante este año

La no convalidación en el Congreso de los coeficientes estatales de 2026 anula las rebajas del impuesto y permite encarecerlo en las ciudades asturianas

Plusvalía en la compra de viviendas.

Plusvalía en la compra de viviendas. / EP

Pablo Castaño

Pablo Castaño

Oviedo

Los ayuntamientos de Oviedo y Gijón tendrán margen para subir el impuesto sobre el valor de los terrenos de naturaleza urbana –la conocida como plusvalía municipal– al no convalidar el Congreso de los Diputados los coeficientes máximos para 2026 que había aprobado el Gobierno el pasado diciembre y que obligaban a los grandes ayuntamientos asturianos a establecer rebajas en algunas transmisiones. Es el segundo año que el Congreso tumba los coeficientes, por lo que los vigentes son ahora los de 2024.

El Gobierno de España aprovechó el real decreto ómnibus de vísperas de Navidad para actualizar los coeficientes del impuesto de plusvalía que recaudan los ayuntamientos de cara a 2026. El esquema reforzaba la tributación de las viviendas que se venden pocos años después de la compra –que en algunos casos podrían entenderse como operaciones especulativas– y reducía los impuestos de las transmisiones cuando los periodos de tenencia fueran largos, de más de 16 años, algo habitual en los casos de transmisión por herencia.

La plusvalía –impuesto que ahora se paga solo si hay ganancia real– se calcula aplicando unos coeficientes al valor catastral del suelo, en función de los años transcurridos entre la adquisición y la venta, herencia o donación del inmueble. Los coeficientes máximos los fija el Estado y los ayuntamientos pueden replicarlos o rebajarlos, pero no incrementarlos.

En las ordenanzas de Oviedo y Gijón los coeficientes que se aplicaban por debajo de los 16 años de tenencia del inmueble eran inferiores en casi todos los casos a los máximos que fijó el Gobierno para 2026, por lo que los ayuntamientos podían mantener casi todos esos coeficientes o subirlos hasta ese nivel máximo, si querían. Sin embargo, los coeficientes que se aplican en las transmisiones de inmuebles cuya tenencia superaba los 16 años eran en Oviedo y Gijón superiores a los de los máximos estatales que se fijaron para 2026. Por ello, los ayuntamientos tenían que bajarlos y, al menos, igualarlos. Eran rebajas de hasta 0,05 puntos.

Sin embargo, al no convalidarse en el Congreso el real decreto ómnibus (en el que se habían metido la actualización de las pensiones, medidas de protección a los inquilinos…), los coeficientes para 2026 quedaron sin efecto y los vigentes son los aprobados para 2024. Esos coeficientes tope dejan más margen a Oviedo y Gijón para subir, si quieren, el impuesto de plusvalía. El margen alcanza hasta los 0,08 puntos.

En ayuntamientos como Avilés los coeficientes están ajustados a los estatales.

Las revisiones

Las operaciones que se realizaron durante los días que estuvieron vigentes los coeficientes de 2026, que finalmente quedaron sin efecto, deberán revisarse. "Este episodio pone de relieve la inestabilidad normativa que rodea actualmente la gestión del impuesto sobre el valor de los terrenos de naturaleza urbana y genera una clara sensación de inseguridad jurídica para los contribuyentes, que se ven obligados a revisar y, en su caso, regularizar sus liquidaciones o autoliquidaciones tras cada cambio normativo frustrado", señaló Zeus Almenara, experto en fiscalidad inmobiliaria de la consultora Euro Funding. "Este tipo de situaciones no contribuyen a crear un entorno de certidumbre, elemento esencial para el correcto funcionamiento del sistema tributario", añadió.

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