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Víctor Maojo, catedrático de inteligencia artificial: "Hay demasiados gurús, que hace cuatro años no sabían nada de IA, anticipando lo que pasará"

La Unión Profesional de Asturias (UPA) presenta este jueves en Oviedo su nueva estrategia institucional, con el coloquio titulado “Las profesiones en la era de la Inteligencia Artificial”

Maojo: "La IA hará más inteligentes y productivos a los que ya son inteligentes y trabajadores, y podrá perjudicar a los vagos y a los menos listos

Víctor Maojo, médico y catedrático de Inteligencia Artificial.

Víctor Maojo, médico y catedrático de Inteligencia Artificial. / LNE

Pablo Álvarez

Pablo Álvarez

Oviedo

La Unión Profesional de Asturias (UPA), entidad que aglutina a buena parte de los colegios profesionales de Asturias y que representa a más de 30.000 profesionales colegiados de la región, presenta en la tarde de este jueves en Oviedo su nueva estrategia institucional. El acto comenzará a las 19.00 horas, tendrá como escenario el salón de actos del Colegio de Farmacéuticos de Asturias (calle Campomanes, 24) e incluirá un coloquio titulado “Las profesiones en la era de la Inteligencia Artificial”. En la mesa redonda intervendrán Víctor Manuel Maojo, catedrático de Inteligencia Artificial en la Universidad Politécnica de Madrid; Amador Menéndez, investigador en Idonial y divulgador científico; María Beatriz Fernández-Pello, abogada y experta en digitalización; y Verónica Argüelles, trabajadora social y formadora. El debate estará moderado por Pedro Laguna.

Víctor Manuel Maojo García (Oviedo, 1961) estudió Medicina en la Universidad de Oviedo y posteriormente Informática en la Politécnica de Madrid. Amplió estudios en informática médica e inteligencia artificial en tres instituciones estadounidenses: Georgia Tech, Harvard Medical School e Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT). Desde 2007, es catedrático. En esta entrevista, analiza el impacto de la inteligencia artificial (IA) en el futuro inmediato de las profesiones.

¿En qué profesiones tiene más impacto la irrupción de la IA?

En medicina va a haber un impacto decisivo. Es una revolución sin duda que ya ha comenzado, pero no en el aspecto de sustitución de puestos de trabajo. Hay otras áreas, como informáticos, entre otras profesiones, en las que el impacto ya es muy apreciable en Estados Unidos. Los sistemas de inteligencia artificial pueden hacer ya trabajos complejos de programación de ordenadores, que antes eran muy demandados y con altos sueldos, pero eso ya está cambiando. Ya hay otras muchas profesiones afectadas, que requiere un análisis una a una. No hay fórmulas mágicas universales.

¿Cómo está incidiendo sobre las profesiones sanitarias?

De momento no es muy apreciable en España, pero sí en países como Estados Unidos. Profesionales de laboratorios, gestión, salud pública, por ejemplo, pueden verse afectados, pero médicos asistenciales no, pese a lo que algunos insinúan. Por ejemplo, el premio Nobel Hinton, pionero de la IA, pronosticó en 2016 que los radiólogos desaparecerían en 2026, y lo que ha ocurrido en Estados Unidos es que su número ha aumentado en un 4 por ciento. Probablemente, ocurra algo parecido en otras especialidades médicas porque los pacientes demandarán más pruebas, por ejemplo. En 1991 escribí un artículo en el diario ABC, advirtiendo de la necesidad de formación de los médicos en inteligencia artificial, algo que ya se estaba haciendo en Estados Unidos. Me temo que estamos llegando muy tarde a esta revolución…

Impacto de la IA sobre las plantillas

¿Y sobre otras profesiones liberales?

En general, en todas las profesiones en las que era necesario manejar mucha información. Un sistema de IA podrá reemplazar a ciertos profesionales, como consultores, analistas, documentalistas, etc. Ya se han comentado varios casos de abogados que han presentado casos o informes, realizados con sistemas como ChatGPT, en los que el sistema se había inventado alguna cuestión y ha creado un problema serio al abogado, y de paso al cliente. En general, no va haber profesiones que desaparezcan, sino que los profesionales tendrán que adaptarse y saber usar la IA de forma inteligente.

A la hora de la verdad, ¿la IA traerá grandes recortes de plantillas o una redefinición de las tareas?

Dos ejemplos de profesiones con un futuro incierto, por ejemplo, serán traductores y diseñadores gráficos, entre otras. Los profesionales excepcionales seguirán trabajando, pero trabajos de menor creatividad se verán muy reducidos. Curiosamente, esto afecta más ahora mismo a jóvenes profesionales que a profesionales con amplia experiencia, cuyo trabajo no varía aún (o incluso son más demandados). También puede pasar con escritores y periodistas, y se ve que cada vez hay más artículos “de relleno” que podrán estar escritos con sistemas con ChatGPT y similares, y eso puede notarlo fácilmente un profesional. Será un gran peligro para el futuro de estos medios.

¿La repercusión de la IA sobre las plantillas será más intenso (o despiadado) en el sector privado que en el público?

Probablemente, porque el sector privado se rige más por la optimización de los recursos y los beneficios. Pero el sector público también puede verse afectado. Me han comentado, por ejemplo, en un gobierno autonómico, cómo ya hay funcionarios que investigan que otros funcionarios no estén utilizando sistemas como ChatGPT, sin permiso, para hacer informes o elaborar normas que deberían ser confidenciales. Muchos profesionales podrían ser sustituidos sin demasiado impacto si no saben adaptarse.

¿Qué hacer para tener futuro?

¿Qué debe hacer el trabajador medio para no verse arrollado por este tsunami?

Formarse y ver cómo usar la IA de forma inteligente en su trabajo. Estaba hace un año en una conferencia organizada por un periódico nacional, y una colega presentó un libro sobre IA, que había titulado “Te van a despedir y lo sabes”. Sobre la marcha comenté que yo pensaba que lo que podrá pasar será más bien “Te van a despedir si no sabes”. Los nuevos trabajos necesitarán personas formadas en IA, y los que no sepan adaptarse en ciertas profesiones tendrán problemas.

¿Y qué deben hacer los pequeños empresarios y los autónomos?

¡Si tuviese la respuesta perfecta sería ya millonario! Nadie sabe con seguridad que pasará y leemos continuamente artículos futuristas sin base alguna. Incluso Sam Altman, CEO de OpenAI, la compañía líder en IA, anticipaba lo que pasaría en la sanidad dentro de 20 años, y se notaba que no entendía muy bien de lo que hablaba. Hay demasiados gurús, que hace cuatro años no sabían nada de IA, anticipando lo que pasará. La IA es una revolución sin vuelta atrás, pero ahora mismo hay unas expectativas demasiado exageradas, aunque marcan una tendencia irreversible. Recuerdo una película de Billy Wilder, “El apartamento”, en la que Jack Lemmon era un contable en una sala con cien contables, en1960. Diez años después, todos esos contables habían sido sustituidos por un ordenador y uno o dos programadores. El cambio va a ser sustancial, pero bastante progresivo. En unas cuantas profesiones, los trabajadores tendrán que reciclarse o ser sustituidos. En trabajos manuales también por robots, lo que ha ocurrido ya en la empresa automovilística, por ejemplo, hace bastantes años.

Reinvención y angustia

¿Todos tenemos que reinventarnos?

Me temo que sí, salvo aquellas personas cuyo trabajo se basa en una alta creatividad. Esos profesionales siempre serán imprescindibles. Curiosamente, vemos en los trabajos académicos de estudiantes de informática, una profesión con claros riesgos, cómo algunos o muchos estudiantes usan la IA para hacer trampas y no tener que hacer el trabajo, en vez de intentar aprender a cómo usar mejor la IA y aprovechar su enorme potencial. Me temo que la IA hará más inteligentes y productivos a los que ya son inteligentes y trabajadores, y podrá perjudicar a los vagos y a los menos inteligentes.

Hay gente muy preocupada…

La irrupción masiva de la inteligencia artificial está causando una ansiedad considerable en muchas personas, en relación con su trabajo y actividades personales. Incluso cuestiones de afectación de la salud mental. Aparte, se está viendo que puede producir en muchas personas un déficit cognitivo, una pérdida de habilidades cognitivas, por confiar en estos sistemas para solucionar problemas y hacer las tareas, en vez de hacerlo uno mismo.

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