Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

La economía asturiana pierde gas y afronta años de "incertidumbre" industrial, recesión en el campo y enfriamiento de la construcción

Hispalink predice que el PIB crecerá en 2026 y 2027 el 1,7%, menos que el resto de España

La economía asturiana pierde gas y afronta años de "incertidumbre" industrial, recesión en el campo y enfriamiento de la construcción

La economía asturiana pierde gas y afronta años de "incertidumbre" industrial, recesión en el campo y enfriamiento de la construcción / LNE

Luis Gancedo

Luis Gancedo

Oviedo

El producto interior bruto (PIB) de la economía asturiana creció en 2025 y prolongará su expansión en 2026 y 2027, según las predicciones del observatorio Hispalink, vinculado a la Universidad de Oviedo. Comparada consigo misma, Asturias va camino de encadenar siete ejercicios consecutivos de avances del PIB. Comparada con el resto del país, la región persiste en una tónica que raramente ha dejado en lo que va de siglo: un desempeño económico menos vigoroso que la media.

El más reciente informe de Hispalink recoge que "la economía asturiana se ha mostrado dinámica durante 2025, año para el que se estima una tasa de crecimiento interanual del PIB regional en torno al 2,6%, ligeramente inferior a la prevista para el conjunto nacional (2,9%)". El liderazgo es de Madrid (3,4%), Baleares (3,3%) y Andalucía (3,1%). Asturias mejora los saldos que se pronostican para el País Vasco, Navarra y Castilla-La Mancha (2,4% en los tres casos) y queda por debajo de otras doce comunidades autónomas. Hacia adelante, los modelos econométricos de Hispalink dan como resultado una moderación en el avance de la economía española para 2026 (2,3%) y 2027 (2,1%), enfriamiento que sería más pronunciado en Asturias (1,7% en ambos ejercicios). Este último vaticinio sitúa a la región en la última posición de España, donde de nuevo Baleares y Madrid ocupan la cabeza.

Los servicios. La composición del crecimiento que estima Hispalink ahonda en la terciarización de la economía asturiana. Los servicios volvieron ser en 2025 motor principal del PIB, con un avance del 2,7% (tres décimas inferior al promedio español), presumiblemente anclado en el buen ejercicio turístico y en el tono favorable del consumo. Para 2026 y 2027 se vislumbran pérdidas de empuje (crecimientos del 1,9% y del 1,7%, respectivamente), alineadas con las previstas también a nivel nacional.

La industria. "Los mayores niveles de incertidumbre se asocian al futuro de la industria regional, que previsiblemente verá ralentizado su crecimiento en los próximos años", escribe el equipo asturiano de Hispalink. Sus ecuaciones proyectan que el PIB industrial pasará de un avance estimado del 2,5% en 2025 al 1,6% este año y al 1,8% en 2027. Tal progresión será más pobre que la anticipada para el conjunto del sector fabril español (crecimientos medios del 2,8% y del 2,5%) y es congruente con el debilitamiento de la producción observado en la segunda mitad de 2025. Detrás de los números aparecen las dificultades de las plantas siderúrgicas de ArcelorMittal, que persistirán durante buena parte de 2026 por la avería de uno de los dos hornos altos de Veriña (Gjión), y quizá también el empeoramiento del comercio internacional tras el primer año de Donald Trump en la Casa Blanca y su veleidades arancelarias. Los indicadores de coyuntura de la Sociedad Asturiana de Estudios Económicos e Industriales (SADEI), materiales estadísticos que alimentan las predicciones de Hispalink, muestran que, además de la metalurgia, con un retroceso del 5,2%, las ramas de la fabricación de productos metálicos (-6,6%) y de transformación de metales (+0,3%), ambas con alta vocación exterior, cosecharon magros resultados de producción en 2025.

La construcción. "El dinamismo observado durante el pasado año (crecimiento del 3,5%) dará paso previsiblemente en 2026 a una ralentización regional (0,6%) que contrasta con las altas tasas esperadas para el conjunto nacional", pronostica el referido observatorio sobre la actividad constructora. Los indicadores adelantados sugieren esa tendencia: hasta noviembre de 2025, el número de viviendas de los nuevos proyectos visados por los arquitectos técnicos había bajado el 14% interanual, y la licitación de obra pública retrocedía el 20% con datos hasta octubre.

El campo. El sector agroganadero, declinante desde hace décadas, pesa ya menos del 2% en el PIB asturiano. La estimación sobre lo ocurrido en 2025 y las perspectivas para 2026 y 2027 indican que el campo atraviesa una nueva fase recesiva, con síntomas como otra reducción de las entregas de leche a la industria y de los sacrificios de ganado durante el pasado año. "La agricultura es el único sector con perspectivas desfavorables en Asturias en todo el horizonte de predicción", expone Hispalink. Sus cuentas son estas: el PIB del sector primario se contrajo el 5% en 2025 y encara dos años más de retrocesos (-1,3% en 2026 y -2,9% en 2027). Pese al modesto peso relativo del campo en la cuenta general de la economía asturiana, conserva una notable relevancia para la renta de miles de asturianos, principalmente hogares de los concejos del Occidente.

Último pronóstico del grupo asturiano de Hispalink

El informe sobre las perspectivas de la economía asturiana entre 2025 y 2027 es el último que elaborará el equipo de Hispalink en Asturias. El grupo ha dejado su actividad después de 36 años "desarrollando investigaciones de modelización econométrica y predicción", como refleja la nota de despedida que encabeza ese último documento.

Vinculado al Departamento de Economía Aplicada de la Facultad de Economía y Empresa, el equipo de Hispalink lo formaban los catedráticos Rigoberto Pérez y Ana Jesús López, ambos con la condición de coordinadores, y los profesores María Jesús Río y Manuel Hernández Muñiz. Razones de edad –Rigoberto Pérez y Ana Jesús López están ya jubilados– explican la desaparición de un grupo del que en distintos momentos formaron parte otros economistas, caso de Manuel Alfredo Pérez, fallecido en 2006.

La red Hispalink nació a finales de los años 80 del pasado siglo y a ella se sumaron investigadores de catorce universidades españolas. Sus predicciones económicas, al igual que las de otros observatorios análogos, suelen ser utilizadas como guía por administraciones y empresas para la toma de decisiones económicas. Hispalink deberá reorganizarse ahora tras la despedida de su equipo asturiano, que también elaboraba los trabajos de predicción ("modelización") correspondientes a Cantabria y el País Vasco.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents