Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

La sencilla fórmula que tienes que aplicar para saber en una analítica si tu colesterol es peligroso aunque no lo tengas alto

"Si el resultado es mayor de 2 quiere decir que tenéis incrementando el riesgo de infarto", avisa el cardiólogo Aurelio Rojas

La sencilla fórmula que tienes que aplicar para saber en una analítica si tu colesterol es peligroso aunque no lo tengas alto

Candela Rodríguez

¿Sabes leer una analítica? Y más aún, ¿sabes interpretar si tu colesterol es peligroso o no? Aurelio Rojas, de 38 años y uno de los cardiólogos más seguidos en redes sociales en España, con un millón de seguidores solo en Instagram, resuelve esta duda frecuente.

"Me preocupa mucho el desconocimiento y las dudas que hay sobre el tema colesterol que veo en las redes. Efectivamente no todas las causas de colesterol peligroso dependen de su cantidad y tampoco exclusivamente de la grasa que comemos. En algunas situaciones puedes tener el colesterol bien bajo y aún así estar en riesgo de problemas de corazón", advierte el popular médico, que explica la sencilla fórmula que todos deberíamos saber aplicar.

Adiós al colesterol, estos son los alimentos que deberías consumir para reducirlo

Adiós al colesterol, estos son los alimentos que deberías consumir para reducirlo / Freepik

La fórmula

El colesterol, a pesar de estar absolutamente normal en una analítica, puede ser peligroso y tener, en consecuencia, riesgo de infarto sin saberlo. Lo que hay que hacer es dividir el valor total de los triglicéridos entre el valor totral del colesterol HDL. Aurelio Rojas lo hace utilizando un ejemplo. En su caso, son 232 entre 73, que da como resultado 3. "Si el resultado es mayor de 2, y cuanto más alto peor, quiere decir que tenéis incrementando el riesgo de infarto y esto es debido a que, sobre todo, estas partículas de colesterol LDL son muy densas y muy concentradas y tienen capacidad de pegarse en nuestros vasos sanguíneos", precisa.

Causas

Esto tiene un nombre: dislipemia aterogénica. Según Rojas, lo que origina estas partículas peligrosas no es el propio colesterol, sino la resistencia a la insulina y el exceso visceral en tus órganos producida en estas situaciones. Son exceso de azúcares, exceso de calorías, sedentarismo, falta de sueño y estrés.

Soluciones

La buena noticia, dice Rojas, "en muchos casos mejora muchísimo si hacemos ejercicios, sobre todo de fuerza, reduciendo el consumo de azúcar y perdiendo esos kilos que nos sobran". "Pero hay que ponerse manos a la obra", avisa.

Tracking Pixel Contents