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La siderurgia, clave para Asturias, teme quedarse fuera de los mecanismos de la UE para priorizar la compra de productos europeos

"Si la exclusión se confirma, Europa enviará una señal negativa a los inversores en uno de los momentos más delicados para su base industrial", señala Unesid, a la que pertenece ArcelorMittal

Las medidas para salvar a la siderurgia: la UE gravará el acero importado y aumentará las ayudas al hidrógeno

Las medidas para salvar a la siderurgia: la UE gravará el acero importado y aumentará las ayudas al hidrógeno / LNE

Pablo Castaño

Pablo Castaño

Oviedo

La Unión de Empresas Siderúrgicas (Unesid), asociación a la que pertenece ArcelorMittal, ha trasladado a los ministerios de Industria y Economía su "seria preocupación" ante los últimos borradores del "Industrial Accelerator Act" de la UE, que podrían dejar fuera al acero de los mecanismos destinados a priorizar la compra de productos fabricados en Europa.

"Si esta exclusión se confirma el próximo día 25, Europa enviará una señal negativa a los inversores en uno de los momentos más delicados para su base industrial", señalaron fuentes de Unesid, que destacaron que la siderurgia europea afronta inversiones históricas para descarbonizar su producción, pero necesita una señal clara de que la demanda estratégica, infraestructuras, defensa, automoción o tecnologías limpias, apoyará la producción realizada dentro de la Unión.

En Asturias, ArcelorMittal está ultimando la instalación de un nuevo horno híbrido de arco eléctrico en Gijón, pero también tiene en cartera proyectos otros proyectos de descarbonización como el de la planta de reducción directa de mineral de hierro (DRI) con hidrógeno verde de Gijón o el del nuevo horno eléctrico de la acería de Avilés que están pendientes de aprobación.

Unesid advierte de que sin esa señal de prioridad de compra para los productos fabricados en Europa, la inversión se ralentizará, el empleo industrial se verá afectado y la UE aumentará su dependencia del acero producido en terceros países, muchos de ellos con menores estándares ambientales y fuertes apoyos públicos. Además, destaca que otras grandes economías ya protegen activamente su industria siderúrgica.

“Europa no puede aspirar a la autonomía estratégica mientras debilita su base industrial. Sin una demanda real de acero producido en Europa, la descarbonización se frena, la inversión se retrasa y el empleo industrial se pone en riesgo”, señaló Carola Hermoso, directora general de Unesid, que resaltó que la industria siderúrgica española y europea está inmersa en el mayor proceso de transformación de su historia para reducir emisiones y mantener su competitividad, pero estas inversiones, de miles de millones de euros, solo se materializarán si existe certidumbre regulatoria y una demanda efectiva.

Unesid reclama que la prioridad a los productos fabricados en Europa sea real y que se limite al acero producido en el Espacio Económico Europeo. Además, defiende que los criterios de origen europeo y de huella de carbono se apliquen conjuntamente en la contratación pública y en los programas que impactan en sectores estratégicos.

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