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Pequeñas tiendas, supermercados y grandes superficies (todo el comercio asturiano) apremia al Principado a discutir ya la nueva regulación del sector

La mesa sectorial de Fade critica los años de demora y pide apostar por los establecimientos urbanos antes que por los alejados de las ciudades

Por la izquierda, Noelia Iglesias (Mercadona), Carmen Moreno (Unión de Comerciantes), Carmen Paredes (FADE), María Calvo (presidenta de FADE), Gabriel Muñoz (Anged), Alejandro Fernández (Alimerka) y Fernando Clavijo (Unión de Comerciantes).

Por la izquierda, Noelia Iglesias (Mercadona), Carmen Moreno (Unión de Comerciantes), Carmen Paredes (FADE), María Calvo (presidenta de FADE), Gabriel Muñoz (Anged), Alejandro Fernández (Alimerka) y Fernando Clavijo (Unión de Comerciantes). / LNE

Vicente Montes

Vicente Montes

Oviedo

El pequeño comercio, las cadenas de supermercados y las grandes superficies criticaron ayer al unísono la demora que arrastra la reforma de las directrices comerciales. Como informó LA NUEVA ESPAÑA, la modificación de la normativa que debe ordenar el sector comercial y adecuar su regulación a los retos actuales lleva seis años atascada en debates, discusiones políticas, trámites y contratos para redactar documentos de apoyo.

La Mesa de Comercio de la Federación Asturiana de Empresarios (FADE), que representa al 90% de la oferta comercial asturiana, urgió ayer a "culminar un proceso en el que llevamos seis años trabajando con el Principado".

El valor de este espacio sectorial es que sienta juntos tanto a los representantes del pequeño comercio (a través de la Unión de Comerciantes de Asturias y la de Avilés y Comarca), a supermercados (como Mercadona, Alimerka y Masymas o la Asociación de Supermercados de Asturias), grandes superficies y centros comerciales (representadas por la Asociación Nacional de Grandes Empresas de Distribución) y mayoristas (con la Asociación Provincial de Distribuidores de Alimentación). Aunque tienen intereses y objetivos contrapuestos en algunas cuestiones, ayer alzaron una voz única para reclamar agilidad en el proceso de reforma de las directrices sectoriales.

"Queremos que se modifiquen y estamos preparados para concretarlas cuanto antes", indicó la presidenta de la patronal, María Calvo, quien también destacó que "la ausencia de modificación del texto vigente no ha generado ni desorden ni parálisis en el sector". Calvo también quiso insistir en que el sector tiende la mano al Principado: "Estamos plenamente a disposición del Gobierno para negociar y trabajar en la concreción definitiva de las directrices", aseveró la presidenta de FADE, que recalcó que el objetivo del sector "no es la confrontación, sino ofrecer seguridad jurídica, estabilidad y un marco claro que favorezca la inversión y el desarrollo equilibrado del comercio en Asturias".

Encargo a Tragsatec

Lo que sí enfatizó María Calvo es el estado actual de la reforma. Desde que en septiembre de 2024 la entonces consejera de Transición Ecológica, Nieves Roqueñí, presentase un avance de las directrices, el tiempo transcurrido va camino de los dos años sin que se haya avanzado. Ese es el plazo que tiene Tragsatec para realizar un trabajo de "apoyo técnico a la revisión de las Directrices Sectoriales de Equipamiento Comercial", encargado el 27 de diciembre de 2024 con un plazo de dos años, por lo que la documentación aún tiene de plazo de entrega hasta finales de 2026. El consejero de Ciencia e Industria, Borja Sánchez, aseguró hace días que confía en tener antes de final de mes un primer borrador del documento.

"El sector lleva dos años esperando un borrador", cuyo coste ha sido de 159.858 euros, y que actualmente está en manos de Tragsatec, por lo que la Mesa considera "necesario avanzar en su concreción y debate". Al tiempo, María Calvo destacó que "la Mesa de Comercio de FADE lleva seis años colaborando de manera leal con el Gobierno para actualizar las directrices comerciales".

Comercio urbano

Los integrantes de la mesa, que reúne a todas las modalidades del sector, también destacaron la necesidad de que las futuras directrices reconozcan el valor del "comercio urbano", entendido en "sus diversos formatos, como tiendas de proximidad, supermercados o cadenas singulares". "Este comercio viene dando respuesta a las necesidades de consumo de nuestra población de manera satisfactoria, generando empleo de calidad y estableciendo fidelidad con nuestras ciudades". En especial, destacan que permite "evitar desplazamientos a entornos alejados" de los núcleos de población, lo que termina por "afectar gravemente a la movilidad territorial y no contribuye a la sostenibilidad ambiental". "Consideramos que las directrices de comercio del Principado debieran considerar estos extremos en su actualización".

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