Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

Santa Bárbara pierde el mantenimiento de los vehículos blindados Castor que fabricó en Trubia

La empresa recurrió sin éxito la adjudicación a JPG alegando que es dueña de un software fundamental

El vehículo Castor de Zapadores del Ejército de Tierra.

El vehículo Castor de Zapadores del Ejército de Tierra. / Ejército de Tierra

Pablo Castaño

Pablo Castaño

Oviedo

Santa Bárbara Sistemas fabricó en su planta asturiana de Trubia 36 vehículos de combate de zapadores (VCZ) Castor por 1.300 millones de euros. Entre 2023 y 2025, la filial española de General Dynamics European Landsystems (GDLES) entregó esos vehículos blindados al Ejército de Tierra. Sin embargo, Santa Bárbara no se encargará de su mantenimiento, ya que el Ejército se lo ha adjudicado al grupo vasco de recambios de vehículos militares JPG por 2,55 millones.

Santa Bárbara Sistemas presentó un recurso ante el Tribunal Administrativo Central de Recursos Contractuales, dependiente del Ministerio de Hacienda, poniendo en cuestión las ofertas presentadas por sus rivales y alegando que ellos son los únicos propietarios de un software "crítico" y "fundamental" para la integración, control y mantenimiento de los Castor. Sin embargo, el tribunal ha rechazado el recurso al considerar "correctamente justificada la oferta" de JPG.

Aunque el mantenimiento de los Castor se trata de un contrato menor dentro de los volúmenes que se manejan en el sector de la defensa, supone un golpe para Santa Bárbara Sistemas al enmarcarse en un importante programa del Ejército de Tierra que ellos mismos habían desarrollado.

Además, este fallo en contra de Santa Bárbara Sistemas llega en medio del enfrentamiento entre la compañía con fábrica en Trubia y el Gobierno por la adjudicación directa a la unión temporal de empresas formada por Indra y Escribano Mechanical & Engineering de créditos de 3.000 millones para abordar los dos principales programas de artillería (los de obuses sobre cadenas y los de obuses sobre ruedas) de los Programas Especiales de Modernización (PEM) de las Fuerzas Armadas, cuyos contratos, finalmente adjudicados a Indra y Escribano, alcanzan los 7.240 millones.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents