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La nueva oficina judicial, fuera ya de cuentas, entrará en funcionamiento en Gijón antes que en Oviedo

El proceso de reorganización del personal se complica en los dos tribunales de instancia con más plazas de magistrado y trabajadores

La reforma entra en vigor en Avilés con problemas: no había ningún cartel puesto, había gente aún sin puesto de trabajo, las cajas de expedientes estaban sin trasladar y los teléfonos no funcionaban

El palacio de Justicia de Gijón.

El palacio de Justicia de Gijón. / LNE

Luis Ángel Vega

Luis Ángel Vega

Oviedo

El Gobierno prometió que la nueva oficina judicial de los tribunales de instancia de Oviedo, Gijón y Avilés estaría lista para el 15 de febrero, pero la reordenación del personal se retrasa. Solo el tribunal de instancia de Avilés dio por reorganizada la plantilla, el lunes de la semana pasada, aunque, según los sindicatos, las deficiencias eran palmarias. "No había ningún cartel puesto, había gente aun sin puesto de trabajo, las cajas de expedientes estaban sin trasladar y los teléfonos no funcionaban", denunció una delegada del sindicato SPJ-USO. Este lunes, una semana después, las llamadas siguen sin estar centralizadas en el tribunal avilesino.

Oviedo y Gijón, los tribunales de instancia con más plazas de magistrado y trabajadores, tardarán aún en contar con la nueva oficina judicial, debido a la lentitud con la que se está llevando a cabo la reorganización. El tribunal de instancia de Gijón está, según fuentes sindicales, más adelantado que el de Oviedo. Este mismo lunes acabó el plazo de la fase de reordenación en Gijón. En Oviedo, este viernes pasado acabó el plazo de la llamada fase de confirmación, previa a la de reordenación. Según indicaron fuentes sindicales no hay una fecha determinada para completar esta reorganización, que tenía que haber estado lista el pasado 31 de diciembre, pero que luego fue retrasada mes y medio.

Los sindicatos prefieren que la reordenación se realice más lentamente, pero con paso seguro, a que se trate de adelantar con fallos. El mayor temor de los funcionarios es que no se respete la especialización que habían alcanzado durante su carrera. Sin embargo, uno de los objetivos de la buena oficina judicial es la flexibilidad, con el fin de reforzar aquellas áreas en las que vayan planteándose necesidades.

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