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La cartera que no puede llegar a un pueblo asturiano... por culpa de un derrumbe: "Deben arreglarlo ya, los vecinos tienen derecho a recibir sus cartas"

Blanca Mayo, que lleva la correspondencia a Viegu, en Ponga, no puede dar su servicio y Paci Román, que hace otra ruta, la sustituye para que los vecinos tengan su correspondencia

Paci Román, durante su ruta.

Paci Román, durante su ruta.

Xuan Fernández

Xuan Fernández

El colosal argayo que desde el pasado 15 de febrero corta la carretera PO-2, el único acceso a Viegu (Ponga) desde la carretera general, ha obligado a reorganizar el servicio de Correos en esa zona. Blanca Mayo, la cartera que habitualmente cubre la ruta de pueblos que incluye Viegu, no puede llegar en coche a esta localidad de unos cincuenta vecinos debido al desprendimiento de tierras.

Tampoco puede acceder a El Arenal, un núcleo con apenas cuatro casas que, aun así, recibe correspondencia con regularidad. «Hay poca gente, pero mucho movimiento y los vecinos tienen todo el derecho del mundo a recibir sus cartas. Deberían arreglarlo pronto», señala.

Mientras dure el corte, los vecinos de Viegu siguen recibiendo su correspondencia gracias a la reorganización interna del servicio. Paci Román, cartera de la zona de San Juan de Beleño, ha asumido parte del reparto que hasta ahora hacía su compañera. «Me tocan dos paradas más porque Blanca no va a dar la vuelta entera», explica, en alusión a la única alternativa para llegar al pueblo: un rodeo por la carretera de Beleño que obliga a invertir casi una hora en un trayecto que, en condiciones normales, se cubre en apenas cinco kilómetros y unos pocos minutos. «No veo yo que lo vayan a arreglar pronto, porque no hay mucho movimiento. Falta hace que lo hagan bien para que no vuelva a caer, y suerte que no pilló a nadie», apunta Román, que asume ahora una mayor carga de trabajo, aunque lo lleva con naturalidad y paciencia.

Las alteraciones no afectan solo al servicio postal. Según relatan vecinos del pueblo, una asistente social está teniendo dificultades para acceder a Viegu y un camión de reparto tuvo que darse la vuelta al llegar al punto del argayo. La reclamación en el pueblo es unánime: «Que arreglen esto ya».

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