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Las discrepancias nacionales entre PP y Vox enfrían la relación de los partidos en Asturias: "Yo ya no entiendo nada", dice Queipo

El presidente de los populares critica que Abascal rechace un documento "que pone sobre la mesa las cuestiones comunes", y Jové (Vox) considera que son los dirigentes del PP los que deben coordinarse

Luis Venta, Álvaro Queipo, Carolina López y Javier Jové en una imagen de archivo

Luis Venta, Álvaro Queipo, Carolina López y Javier Jové en una imagen de archivo / Efe

Vicente Montes

Vicente Montes

Oviedo

Las tensiones crecientes entre el Partido Popular y Vox en las negociaciones de los posibles acuerdos para los gobiernos de Extremadura y Aragón también marcan las distancias entre ambos partidos en Asturias; dos formaciones que podrían tener que llegar a entenderse a partir de 2027 para conformar gobierno en Asturias si se produjese un vuelco electoral.

El presidente del PP asturiano, Álvaro Queipo, se refirió este miércoles al desencuentro entre el líder popular, Alberto Núñez Feijóo, y el máximo representante de Vox, Santiago Abascal, a cuenta del un "documento marco" presentado por la dirección nacional del PP para tratar de poner orden en los acuerdos autonómicos. El texto fija una serie de principios y condiciones generales —entre ellas el respeto a la unidad nacional, la Constitución y el Estado de derecho— y plantea como objetivo garantizar estabilidad parlamentaria durante toda la legislatura.

"Si ante el diálogo de dos formaciones políticas se pone sobre un papel, en este caso el PP, aquello que creo que tenemos en común, no puedo entender cómo la otra parte lo rechaza", ha dicho Queipo a preguntas de los periodistas. "Si ya ni siquiera podemos ponernos de acuerdo en lo que tenemos en común, estas cosas se ponen difíciles", ha dicho en referencia al maco global.

Preguntado sobre si ve en el clima de diálogo un reflejo de lo que podría pasar en 2027, Queipo ha señalado que "sobre Vox, las encuestas son las que son, y el planteamiento y la realidad que vivimos es la que es", pero destacó que "lo que cuenta es lo que la gente vote y la gente quiera", fijando para ese futuro "el análisis de lo que ocurra".

Ciñéndose al diálogo nacional de ambos partidos, insistió en que si "una formación política no quiere ni siquiera dar el visto bueno a lo que se supone que tenemos en común, entonces es que yo ya no tentiendo nada". "¿Qué es lo que hay que poner sobre un papel para que Vox diga que está bien puesto?", se preguntó el presidente de los populares asturianos.

Jové (Vox): "Es un poco torpe hacer públicas las líneas rojas"

La otra versión de la historia la ofreció el diputado de Vox Javier Jové, también al término de la Junta de Portavoces de la Junta General, ya que la portavoz y presidenta, Carolina López se encontraba fuera tras participar en una actividad en Bruselas. Jové enmarcó el debate al “decálogo” anunciado por Feijóo en clave interna del Partido Popular y lo desligó de un intento real de marcar posiciones públicas frente a Vox.

A su juicio, el documento está “más bien pensado para sus barones” y responde a la “descoordinación” entre dirigentes territoriales, por lo que consideró que debe leerse como un “producto de consumo interno” para que el PP “se aclare”.

En esa línea, el diputado de Vox cuestionó la utilidad de hacer públicas “líneas rojas” en pleno contexto de conversaciones. Recordó que Feijóo había reprochado a María Guardiola que las negociaciones debían llevarse “con cautela y de manera discreta” y, sin embargo, ahora se difundía un texto con condiciones, algo que, dijo, “no lo acabamos de ver muy oportuno”.

Jové sostuvo que ese documento “no debería haberse hecho público” y que tendría que haberse limitado a la dirección del PP. Una vez difundido, lo calificó de “un poco torpe” y criticó lo que consideró un intento de "poner chinitas o palos en la rueda de una negociación” si el objetivo es “llevarla a buen término”.

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