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Juan Pablo Rodrigo, nuevo decano de Medicina de la Universidad de Oviedo: "Las universidades privadas no nos quitarán alumnos; es otro mercado"

"La Facultad no es una academia de preparación del MIR; tiene que formar al alumnado de los diferentes grados para que sean capaces de ejercer su profesión"

"Si queremos tener profesorado, hay que hacer que la figura de profesor sea atractiva para que el sobresfuerzo que representa obtener una plaza de profesor merezca la pena"

Juan Pablo Rodrigo Tapia, en el exterior de las instalaciones de la FINBA, junto al HUCA.

Juan Pablo Rodrigo Tapia, en el exterior de las instalaciones de la FINBA, junto al HUCA. / LNE

Pablo Álvarez

Pablo Álvarez

Oviedo

El médico otorrino y catedrático Juan Pablo Rodrigo Tapia (Guadalajara, 1966) fue elegido este martes decano de la Facultad de Medicina y Ciencias de la Salud de la Universidad de Oviedo. Se impuso por 67 votos contra 59 a Paz García-Portilla González, catedrática de Psiquiatría. Jefe de la sección de Oncología del servicio de Otorrinolaringología del Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA), el profesor Rodrigo atesora un currículum investigador de impacto mundial en el campo de los tumores de cabeza y cuello, faceta que desarrolla en el Instituto de Investigación Sanitaria de Asturias (ISPA). Con anterioridad había sido director del Departamento de Cirugía y Especialidades Médico-Quirúrgicas de la institución académica. En la entrevista que sigue, analiza algunas claves del mandato de seis años que acomete, entre las que destaca el inicio de la actividad en Asturias de universidades privadas cuya oferta se fundamenta en titulaciones sanitarias. La Facultad de Medicina y Ciencias de la Salud de Oviedo imparte cuatro grados: Medicina, Enfermería, Fisioterapia y Odontología.

Usted tiene un notable currículum clínico, docente e investigador. ¿Qué le aporta el llegar a decano de la Facultad de Medicina?

Cuando me planteé presentarme a decano no lo hice pensando en qué iba a conseguir yo con ello, si no si podría aportar algo a la Facultad en la que me formé y en la que trabajo. Es una responsabilidad que me han otorgado mis compañeros, el personal de administración, y el alumnado, que asumo con orgullo y con gusto, pero que no considero un mérito. Lo que probablemente me aporte será quebraderos de cabeza.

¿Por qué eligió ser médico?

No tengo una razón concreta a que atribuirlo. Siempre me atrajo desde pequeño. Mi padre era veterinario y mi padrino, médico, ambos en un pequeño pueblo. Vi que la profesión de mi padre era bastante más dura y tal vez por eso me decanté por la medicina.

¿Y por qué apostó por la otorrinolaringología?

Esto sí que lo sé. Por la figura del profesor Carlos Suárez, mi maestro y mentor. Quería formarme con él, y está claro que escogí bien. No me pudo guiar de mejor manera.

¿Cómo se organiza para simultanear asistencia, docencia e investigación?

Nuevamente, esto se lo debemos al profesor Carlos Suárez. Desde el principio, él tenía muy claro que para tener un servicio de calidad había que simultanear las tres actividades. Y organizó el servicio de Otorrinolaringología para que algunos de los integrantes que tuviésemos ese interés pudiésemos compaginarlas. El tiempo le dio la razón, y nuestro servicio es, desde hace muchos años y de forma regular, uno de los mejor valorados de España y también tenemos prestigio internacional. El profesor Jose Luis Llorente, actual jefe del servicio, ha continuado con esta línea, lo que nos permite seguir simultaneando las tres actividades.

¿Considera adecuado el mecanismo de acceso a las facultades de Medicina basado únicamente en la nota de la EBAU?

Probablemente no sea el mejor sistema, pero me parece el más justo; todos saben las reglas y es algo objetivo e igualitario.

¿Puede la Facultad de Medicina admitir más alumnos?

Si se quiere mantener la calidad, no. Ya estamos por encima de lo deseable.

En la Facultad de Medicina es muy baja la asistencia a las clases presenciales. ¿Le preocupa? ¿Adoptarán medidas correctoras?

Claro que me preocupa. Esa asistencia tan baja probablemente refleja que las clases presenciales no son atractivas para los alumnos. Hay que estudiar los motivos, porque no necesariamente es que el alumnado considere que no les aportan nada. También puede deberse a motivos organizativos.

¿La Facultad ha de enseñar medicina o preparar para el examen MIR?

No olvidemos que la Facultad no solo enseña medicina, si no también enfermería, fisioterapia y odontología. En el caso de la medicina, es obvio que el objetivo de la mayoría del alumnado es obtener una buena nota en el MIR, pero la Facultad no es una academia de preparación del MIR. Tiene que formar al alumnado de los diferentes grados para que sean capaces de ejercer su profesión, también en el caso de los médicos. Si además esa formación les permite afrontar con éxito el examen MIR, mucho mejor.

¿Cómo ve la llegada de universidades privadas que basan su oferta en las titulaciones sanitarias?

Cualquier oferta educativa privada que cumpla los requisitos legales y de calidad establecidos es totalmente respetable. Lógicamente, como son empresas con ánimo de lucro, ofertan las titulaciones con más demanda, que actualmente son las sanitarias, con las que podrán llenar sus aulas. Mientras no interfieran en la actividad de la Universidad pública, no tengo nada en contra.

¿Piensa que quitarán alumnos o profesores a la Universidad pública?

Alumnos seguro que no. Es otro mercado. Se nutren del alumnado que no puede acceder a la Universidad pública, que, aparte de infinitamente más económica, es de más calidad. En cuanto al profesorado, tengo dudas. Ya hay escasez de profesores actualmente, por lo que tendrán que competir con la pública.

¿Qué se puede hacer para rejuvenecer el cuerpo de profesores de medicina, notablemente envejecido?

No hay políticas mágicas. Si queremos tener profesorado, hay que hacer que la figura de profesor sea atractiva para que el sobreesfuerzo que representa obtener una plaza de profesor merezca la pena. Y esto implica reconocimiento profesional y económico adecuados.

¿Qué novedades o mejoras planteará para los grados de Enfermería, Fisioterapia y Odontología?

Es el momento de renovar los planes de estudio. Las mejoras vendrán en función de los cambios que se decida implementar.

Usted es un exponente de la figura de médico investigador. ¿Cómo se puede potenciar esa figura en Asturias?

Igual que en el caso del profesorado. Generalmente, para ser profesor hay que hacer investigación, pues es imprescindible para obtener la acreditación necesaria para optar a una plaza en la Universidad. Como dije, la Universidad no es una academia: hay que trasmitir conocimiento, pero también generarlo. Y lo mejor es enseñar lo que haces.

Usted es uno de los investigadores más destacados del Instituto de Investigación Sanitaria de Asturias (ISPA). ¿Cómo valora su funcionamiento?

El ISPA no deja de ser la suma de sus investigadores. En este sentido, hay grupos muy buenos y que lo están haciendo muy bien. Pero el apoyo que reciben esos grupos desde el Instituto es mejorable, a nivel organizativo y de apoyo en infraestructuras y tecnología.

¿Confía en la reacreditación del ISPA por parte del Instituto de Salud Carlos III?

Si se han hecho las cosas bien desde la parte administrativa, sí. Como digo, el ISPA tiene grupos de buen nivel que garantizan una adecuada producción científica.

¿Cómo ha visto en estos años la articulación entre el ISPA y la FINBA?

Es una relación inevitable. La FINBA es la fundación que gestiona es ISPA, y su objetivo sería poner los medios adecuados para que los investigadores del ISPA pudiésemos desarrollar bien nuestro trabajo y que se potenciase la actividad del mismo. Que haya confusión en su relación indica que no se transmite bien su indivisibilidad.

¿Por qué existe tanto malestar entre los médicos?

Tenemos toda la responsabilidad en una atención sanitaria cada vez más compleja, pero sin un reconocimiento adecuado. La presión asistencial es cada vez mayor con similares recursos, lo que genera disfuncionalidades. Se perpetúan condiciones de trabajo que deberían ser del pasado. Las remuneraciones no están acorde a la formación y la responsabilidad… ¿Sigo?

¿Apoya la creación de un estatuto marco sólo para médicos?

Creo que no hace falta. Sería suficiente que el nuevo estatuto marco refleje adecuadamente nuestras peculiaridades respecto al resto de profesionales.

Usted tiene dos hijas médicas. ¿Les aconsejó seguir ese camino o lo emprendieron en contra de su voluntad?

Decidieron por sí mismas. Yo no las incité a hacer medicina ni se lo desaconsejé. Pero cuando lo decidieron, me alegré. A pesar del malestar que se vive actualmente, me parece una buena profesión: te ganas la vida intentando mejorar la de los demás y, aunque no siempre es posible, es muy satisfactorio cuando lo logras. Y, además, en muchas ocasiones, puedes enseñar a los que te sucederán, bien sean alumnos o residentes, lo cual también resulta satisfactorio.

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