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Las seis películas más conmovedoras para entender la guerra de Ucrania después de cuatro años de infierno

Estos son los mejores documentales que retratan los horrores del conflicto desde las entrañas

Soldados ucranianos con máscaras antigas en una posición defensiva.

Soldados ucranianos con máscaras antigas en una posición defensiva. / Ministerio de Defensa Ucrania

Adema Kuandykova

Guerra. En los 2,5 millones de años de su existencia en la tierra, la humanidad jamás ha creado una palabra más fea, espantosa, repugnante y aterradora. Puede ser por eso que los medios rusos se nieguen a usarla; pintan la verdad de blanco, la ablandan, la ahogan, la meten en jaulas, la envenenan, se mantienen leales a lo suyo. “Operación militar especial”, —dicen, refiriéndose a un conflicto que ha durado más que la Guerra Civil Española. No obstante, la verdad tiene una característica muy peculiar: por mucho que la adornes con palabras floridas, seguirá siendo la misma. Una guerra fratricida, cobarde, sangrienta y sin sentido. Las palabras pueden llenar el aire entre las multitudes en las calles o quedarse en el punto de la boca con la lengua mordida, pero están allí. Tarde o temprano, se les escucha.

Ahora bien, la verdad tiene un rasgo distintivo más. Hay que buscarla. Hay que saber dónde mirar y a quién escuchar para oírla. Hay que cuestionarla, contrastarla, hablar de ella con otros. En caso contrario, se marchita, se congela y se muere. Y lo más importante: hay que quererla. Querer a la gente, empatizar con ella, abrir los ojos y el corazón para percibir en su totalidad lo desconocido, por muy feo que sea.

Encontrar la verdad sobre la guerra, ese horror hecho por el hombre, nunca ha sido fácil. Comprenderla resulta más difícil todavía. Pero se puede intentar. Mientras que las noticias hablan de las estadísticas, de las declaraciones políticas, de los tratados que rara vez se cumplen, el arte habla del dolor. De las cosas indecibles, de las sirenas, los llantos, las pérdidas y de la tremenda fuerza que se requiere para seguir viviendo. Así es el cine. Como diría el director de “20 días en Mariúpol, “el cerebro va a querer olvidar todo esto desesperadamente, pero la cámara no lo va a permitir”. Efectivamente, los recuerdos que guarda el cine se vuelven imborrables.

Sus autores y sus protagonistas —niños y adultos, profesores y soldados— intentan transmitir la realidad del amado país de la forma más cercana. En estas seis películas, retratan el amor y la pérdida, la amistad y el miedo paralizante, la aflicción y la esperanza que se mantiene a través de todas las pequeñas historias de los seres humanos, reuniéndolas en una grande historia del pueblo.

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20 días en Mariúpol / FILMIN

‘20 días en Mariúpol’ (2023), Mstyslav Chernov

Ganadora del Óscar al Mejor Documental. Cuando empieza la guerra, el director y su equipo quedan los únicos reporteros internacionales que permanecen en Ucrania. Atrapados en la ciudad asediada de Mariúpol, tratan de contar la verdad sobre la vida de la población civil: confesiones de niños agonizantes desde refugios antiaéreos, mantas compartidas entre tres, aullidos de las sirenas, bombardeos de los hospitales, fosas comunes… Las imágenes estremecedoras construyen un relato perturbador, pero necesario, y demuestran el papel del periodismo bélico en todo el mundo.

Las guerras no empiezan con explosiones. Empiezan con el silencio.

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2000 metros hasta Andriivka / FILMIN

‘2000 metros hasta Andriivka’ (2025), Mstyslav Chernov

La representación de la guerra más escalofriante, un documental desde la perspectiva de un soldado. Tras regresar al país agredido después del estreno de ‘20 días en Mariúpol’, el director Chernov se une a un pelotón ucraniano durante una misión crucial.

Junto con la tropa, atraviesan dos kilómetros del bosque fuertemente fortificado para liberar un pueblo estratégico de las fuerzas rusas. Con la ansiedad y la tensión, el dolor y el terror de la muerte repentina, la imposibilidad de volver atrás que trae la enorme responsabilidad por las vidas de los desconocidos más cercanos, ‘2000 metros hasta Andriivka’ solo es una gota pequeña en el océano de los horrores que viven los defensores del pueblo.

—¿Por qué esa cara? Por el amor de Dios, ¡sonríe, sonríe! —¿Y si esta guerra dura hasta el final de nuestras vidas?

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Una casa hecha de astillas / FILMIN

‘Una casa hecha de astillas’ (2022), Simon Lereng Wilmont

Esta película, sumamente íntima y sincera, narra la infancia en plena guerra o, mejor dicho, la guerra en plena infancia. En un rincón empobrecido y asolado en el este de Ucrania, se encuentra un refugio para los niños que han sido temporalmente separados de sus padres. El documental sigue tres niños que esperan su destino: ¿podrán reunirse con su familia o tendrán que buscar nuevo hogar? A pesar de la angustia y la rabia de la pérdida que podría llenar los pequeños corazones ardientes, los protagonistas logran encontrar amistades y aprender nuevas lecciones de la vida en su período más duro. Mientras tanto, las trabajadoras del refugio hacen todo lo posible para crear pequeños momentos de alegría que iluminaría la oscuridad completa.

La esperanza es lo último que se pierde.

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Searching for Nika / FILMIN

‘Searching for Nika’ (2023), Stanislav Kapralov

Las personas no son las únicas que sufren en la guerra. Cuando empezó el ataque en Ucrania, la perra de Stas Kapralov, Nika, se asustó por las explosiones constantes y se escapó de la casa. Tras haberse evacuado, el director decidió volver a la zona bélica para buscar a su querida mascota. No esperaba lo que iba a encontrar: un movimiento voluntario de sus compatriotas que se arriesgaban la vida para rescatar a los animales atrapados en el fuego cruzado, no solo a los perros y gatos que escaparon del hogar, sino también a los felinos salvajes, los caballos y los alces que se quedaron solos en los zoológicos y los ranchos bombardeados y en los bosques minados. Conmovedora y cargada de tensión, esta película demuestra un lado hasta ahora desapercibido de la guerra y de la violencia humana.

Sabes, tenía una sensación fuerte de que me moriría, pero no aquí, no ahora.

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Desde el retrovisor / FILMIN

‘Desde el retrovisor’ (2023), Maciek Hamela

Una representación honesta e inusual de la realidad ucraniana que transmite la incertidumbre del destino de cada una de las personas afectadas por el conflicto. Mientras navega a través de las carreteras vigiladas por militares y los campos minados para salir de Ucrania, el director Maciek Hamela cuenta las historias de decenas de personas que comparten el asiento de su furgoneta pequeña. Este vehículo recorre miles de kilómetros y se hace testigo de reuniones familiares, confesiones desgarradoras, heridas graves, amargas lágrimas y dulces sueños infantiles.

—Mira el mar, ¡el mar es infinito! Volveremos cuando termine la guerra, ¿sí, mamá? —Por supuesto, te lo prometo.

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Mr. Nobody contra Putin / FILMIN

‘Mr. Nobody contra Putin’ (2025), Pavel Ilyich Talankin y David Borenstein

La guerra no la ganan los comandantes, sino los profesores. La respuesta definitiva a la infame pregunta “Pero ¿cómo dejaron que sucediera eso?”. Un profesor de un instituto ruso graba a escondites las clases y los eventos escolares de todos los días destinados a adoctrinar a la población desde la edad más pequeña. Capta las imágenes surreales de los niños aprendiendo a sujetar armas y a desfilar al ritmo de las canciones militares, de las charlas sobre el “patriotismo” y la mejor manera de atarse el casco, de los uniformes, las banderas y la inocencia asesinada por la propaganda. Nominada al Óscar, esta película sirve de prueba de que la guerra no solo mata a los humanos, sino también a la humanidad.

—Me encanta mi trabajo, pero no quiero ser un peón del régimen. —¿Quieres acabar en prisión o qué?

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