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Júlia Calvet, portavoz nacional de Juventud de Vox: "Queremos que Asturias crezca, pero no a cualquier precio, sino a base de españoles"

"El éxodo de lo jóvenes no es voluntario, es obligatorio", defiende la dirigente durante su visita al Principado

"¿Ortega Smith? Aquí estamos por algo mucho más grande y todo el mundo es prescindible, incluso yo"

Júlia Calvet, responsable nacional de Juventud de Vox, en la Junta General del Principado.

Júlia Calvet, responsable nacional de Juventud de Vox, en la Junta General del Principado. / Guillermo García / LNE

Oviedo

Júlia Calvet, portavoz nacional de Juventud de Vox y diputada más joven del parlamento catalán, asegura que su partido no tiene "odio hacia el de fuera, sino amor hacie el de dentro". Durante una visita "exprés" al Principado para reunirse con jóvenes de la región, defiende que Asturias, cuya población aumenta gracias a la inmigración, debe crecer, "pero no a cualquier precio". "Los españoles deben ser los primeros de la cola", dice.

-Vox triunfa entre los jóvenes. ¿Cuál es el secreto?

-Hablar de los problemas que sufren. El PP y el PSOE han sido los culpables de que a día de hoy no tengamos vivienda, no tengamos un trabajo digno, no tengamos un salario en condiciones que nos permita llegar a fin de mes. Estamos hablando de que los jóvenes no pueden emanciparse, no pueden pensar en desarrollar un proyecto personal y profesional en su tierra. Vox no les niega lo que está pasando, la inseguridad que hay en las calles, que la cesta de la compra sube… Y no solo planteamos los problemas, sino que identificamos a los culpables y hacemos propuestas.

-Y recurren a su lenguaje, ¿no?

-Las redes sociales se han convertido en un reducto de libertad que tenemos los jóvenes, no solo para ver lo que pasa y lo que se publica, sino también para opinar libremente, que eso es lo que realmente está faltando en España últimamente. Los jóvenes pueden ver completamente nuestros mensajes y opinar con libertad, y eso parece ser que el Gobierno lo quiere censurar.

-El acceso a la vivienda se ha convertido en la primera preocupación de los jóvenes. Ustedes proponen derogar la ley actual, ¿pero cuál es su alternativa?

-Hay dos criterios principales. El primero es la prioridad nacional (un criterio que el PP, por ejemplo, no compra en absoluto). No es un odio hacia el de fuera, sino un amor hacia el de dentro. Hablamos de que los jóvenes españoles tienen que ir los primeros de la cola. Es algo que hay que revertir en ayudas sociales, en servicios públicos, en vivienda y en absolutamente todas las políticas. Y después está la reducción de los impuestos. En Cataluña, por ejemplo, tenemos un 10% de impuesto de Transmisiones Patrimoniales. Es decir, una vivienda de 300.000 euros conlleva un pago, solo en concepto de impuestos, de 30.000 euros. La izquierda dice que bajar impuestos va a beneficiar a los fondos buitres, pero ese dinero para una familia joven es toda una vida.

-¿Es realmente la inmigración un problema tan grave como para centrar tanto su discurso?

-España es un país que ya está sobrepasado, y eso lo vemos en nuestros servicios públicos. En listas de espera eternas y en el mercado de la vivienda. La inmigración es precisamente lo que está también reventando la demanda. En cuanto a las regularizaciones masivas, nosotros nos oponemos frontalmente, pero no nos quedamos ahí. En Vox hablamos también de reemigración, que tiene que ver con aquellos inmigrantes que vienen aquí a no adaptarse y, sobre todo, a vivir del esfuerzo de los demás. Si entras de forma ilegal y además vienes a vivir del sudor de los españoles, pues entonces vuelve a tu país. El que venga a aportar, a trabajar, a ser uno más será bienvenido.

-¿Cómo se mide esa adaptación?

-En Cataluña, hay barrios completamente islamizados. No solo hay delincuencia o es que ya no entre ni la policía, es que realmente no parece que estés en España. Pero esto no fue de pronto, empezó de forma silenciosa. ¿Para qué te vas a adaptar si tienes Marruecos aquí? Nosotros siempre decimos que la inmigración tiene que venir por los cauces legales y adaptarse, porque esas regulaciones masivas se hacen sin control; y eso es un problema grave.

-Pero si Asturias gana población es gracias a la inmigración...

- Claro que queremos que Asturias crezca, pero no queremos que sea a cualquier precio. Queremos que sea a base de españoles porque precisamente no queremos que haya jóvenes que se tengan que ir. El éxodo no es voluntario, es obligatorio. Es importante una reindustrialización fuerte que devuelva la prosperidad a esta región, que era puntera no hace tanto, y que permita realmente fijar a la población que quiera quedarse en su tierra. Y, luego, incentivos fiscales para que se produzca relevo generacional.

-¿Vox conocía las irregularidades de Revuelta (la asociación acusada de apropiarse de donaciones de la dana)?

-Nosotros en su día pedimos explicaciones por cosas que a lo mejor podrían estar pasando, pero más allá de eso era una entidad completamente ajena a nosotros como partido.

-Usted sustituyó en la ejecutiva a Ortega Smith. Ahora su expulsión podría causarles problemas en Madrid.

- Aquí estamos por algo mucho más grande; estamos por los problemas reales de los españoles, que van más allá de lo que pueda pasar en un partido político. Todo el mundo es prescindible, incluso yo. Como digo, aquí estamos porque queremos cambiar España de arriba abajo para que acabar con en esas políticas bipartidistas que nos han llevado a la ruina y a la decadencia actual.

-Dice que todo el mundo es prescindible, ¿eso es lo que ha pasado en Murcia?

- Voy en esa línea absolutamente. Todo el mundo es prescindible. Me reitero, hasta yo misma. Lo importante son los problemas de los españoles, todo lo demás es humo.

-¿En qué punto están las negociaciones de Extremadura y Aragón?

- Si el PP quiere mantener las mismas políticas que ha mantenido hasta ahora, ya tiene al PSOE; si realmente quiere dar la vuelta a todo y cambiar completamente esas políticas que han llevado a los jóvenes a la ruina, entonces Vox va a estar ahí. Pero como he dicho, las personas son secundarias. Lo que se está haciendo ahora es bajar las propuestas al detalle para que realmente veamos que hay un cambio real.

-Usted es joven y mujer, dos cualidades que siempre ha abanderado la izquierda. ¿Es fácil jugar la partida desde el bando contrario?

-Sí, cada vez más mujeres ven que la izquierda las ha utilizado como un número. Porque quien está defendiendo realmente a las mujeres frente a, precisamente, esas culturas que vienen aquí y que denigran a la mujer es Vox. Somos el único partido que ha planteado medidas contundentes. Hablamos de billete de vuelta porque hay muchos inmigrantes que viene de culturas que denigran a la mujer, lo vemos ahora con el tema del velo. Y otro punto que no escondemos. Si el delincuente que ha agredido a una mujer es español, cadena perpetua. Es que no hay ni un solo partido de esos de izquierda que se abanderan tanto del morado que haya votado a favor de esta medida.

-¿Qué consejos le daría a la juventud asturiana?

-Que mantengan la esperanza y la ilusión porque sabemos que no es fácil hacer la maleta e irse, porque al final cada uno tiene que buscar su proyecto de vida. Pero creemos que deben confiar en Vox, y de hecho notamos cuando vamos por la calle que lo hacen. Nos dicen que somos su última esperanza porque la gente ya está harta. Tenemos una gran responsabilidad en que lo que estamos prometiendo se pueda llevar a cabo.

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