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¿Qué planes tiene Hunosa más allá de La Pereda? Centros de tecnología, hidrógeno verde y la venta de su amplio patrimonio inmobiliario

La empresa ha querido diversificar en los últimos años su línea de negocio, trabajando con el Principado en distintos proyectos de innovación que, en muchos casos, no han visto la luz

Un grupo de niños, durante una visita guiada al Pozo Sotón de Hunosa.

Un grupo de niños, durante una visita guiada al Pozo Sotón de Hunosa. / DANIEL GONZÁLEZ/ Cedida a LNE

Oviedo

Cuando la Unión Europea decidió hace más de quince años acabar con las minas de carbón no competitivas, los ecos augurando el cierre de Hunosa sonaron con fuerza en las cuencas mineras. La empresa pública, sin embargo, quiso acallar todas las voces alzándose como paradigma del proceso de descarbonización a través de la transformación de los recursos tradicionales de la actividad minera en activos para el desarrollo sostenible y las nuevas energías. Y en este camino, la reconversión de la térmica de La Pereda en una central de biomasa se situó como proyecto estrella, como tabla de salvación. Ahora, la sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Asturias anulando la autorización ambiental ha vuelto a reavivar aquellos ecos de cierre, pero no solo de este proyecto pretende vivir Hunosa, que actualmente mantiene 429 empleados.

Es cierto que la térmica de Mieres ha sido la principal vía de ingresos de Hunosa en los últimos años, llegando a concentrar alrededor del 80% de la facturación cuando funcionaba con normalidad, pero en ese anunciado proyecto de transformación son muchos los frentes que se han abierto desde la compañía, que tiene sus oficinas centrales en la avenida Galicia de Oviedo.

Ejemplo del aprovechamiento deseado de instalaciones mineras es el pozo Sotón, donde Hunosa ha desarrollado un proyecto turístico que permite a asturianos y turistas conocer las entrañas de un sector que mantuvo a flote las cuentas durante décadas. Además de conocer el museo o realizar una visita por el interior de la mina, las instalaciones se alquilan para eventos. En 2024 rozó las 16.000 visitas.

Aunque donde ha puesto el foco Hunosa en los últimos años es en su transformación hacia una empresa energética e innovadora. Una rama importante es el hidrógeno verde. El Ayuntamiento de Langreo aprobó recientemente la modificación urbanística que permitirá transformar las instalaciones del pozo Fondón en una planta de hidrógeno verde, lo que requerirá una inversión de 18 millones de euros (la mitad será financiado con fondos europeos).

Según explicaron en la presentación del proyecto, la producción del hidrógeno, un vector energético encallado por las dudas sobre su rentabilidad, se realizará a través del agua de la mina. La planta tendría una potencia de 2,5 megavatios, escalable hasta 5, y permitiría, entre otras cosas, la producción de hidrógeno mediante electrólisis. También estudiarán la recuperación del calor de dicho proceso para integrarlo en la red de geotermia que hay en el mismo pozo.

El aprovechamiento geotérmico

El uso geotérmico de las minas es un ejemplo de la potencialidad que ven en los recursos hídricos de Hunosa. El pozo Fondón cuenta con una red que aprovecha el calor del agua y la combustión de la biomasa. Actualmente, beneficia a 2.000 vecinos del distrito langreano de La Felguera, asegurándoles un ahorro del 10% frente a los combustibles tradicionales. Hasta el momento, la empresa ha ejecutado tres fases, con una inversión de 5,3 millones, y ya está proyectando una cuarta.

La transformación del pozo Carrio, en Laviana, está llamada a ser un “proyecto estratégico”. Las antiguas bocaminas se han convertido ya en el primer invernadero subterráneo del país, pero la intención del Gobierno regional es ir un pasó más allá con un polo de la ‘food tech’ (tecnología alimentaria). Mientras que el pozo San Jorge, en Aller, pretende transformarse en un gran centro de almacenamiento de datos.

Esta instalación quiere dar servicio al Principado, pero también estaría abierta al sector privado, lo que acarrearía a la compañía más ingresos. La inversión de este proyecto, que saldrá a licitación a lo largo de este año, alcanza los tres millones. Las obras de adecuación se centrarán en la sala de máquinas, la sala de embarque y el castillete.

Pero los proyectos para los pozos no se quedan ahí. La pretensión de Hunosa es convertir Nicolasa, el histórico pozo mierense, en un parque energético renovable en el que el aprovechamiento hídrico sea el principal motor. El planteamiento, promovido por el sindicato SOMA y que cuenta con el respaldo del Principado, requeriría una inversión de 50 millones de euros.

Venta de inmuebles y materiales

Siguiendo con el sector de la energía. Hunosa tiene en la mira un ambicioso proyecto para construir en Mieres una de las mayores plantas de energía solar, que se ubicaría en la escombrera de Pumardongo.

Hace un par de años, la hullera pública apostó también por ampliar su línea de negocio mediante la recuperación de materias primas y minerales dirigida a empresas siderometalúrgicas y mineras en el lavadero de Batán, ubicado en Mieres.

El grupo Hunosa cuenta, además, con un portal inmobiliario en el que tiene a la venta medio centenar de propiedades, entre pisos, fincas y suelos industriales. Otra fuente de ingresos es su filial Sadim, una ingeniería con condición de medio propio que asume encargos directos de las administraciones central, regionales y locales. Asimismo, dispone de una amplia gama de equipos industriales procedentes de la actividad extractiva que ponen a disposición de empresas mineras y de obra civil; y un laboratorio de combustibles.

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