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¿Por qué algunos trenes AVE se están quedando parados en León? El punto problemático que lastra el viaje de cientos de asturianos

El cambiador de Vilecha, reabierto en octubre, está sufriendo problemas en los últimos meses debido a las "adversas condiciones climatológicas", según Adif

Cambiador de Vilecha (León)

Cambiador de Vilecha (León) / Ministerio de Transportes

Xuan Fernández

Xuan Fernández

La circulación ferroviaria entre Asturias y la Meseta ha atravesado en las últimas semanas varios problemas, la mayoría de ellos centrados en el cambiador de Vilecha (León), una infraestructura clave para el tráfico de trenes con origen o destino en el Principado.

Los cambiadores, como el de Vilecha, permiten que un tren modifique el tipo de vía de manera prácticamente automática. Es decir, conectan el ancho europeo —que, en el caso de los servicios con Asturias, se extiende actualmente desde Madrid hasta León— con el ancho ibérico o convencional, el que existe a partir de León en dirección al Principado.

El cambiador de Vilecha fue reabierto el pasado mes de octubre tras permanecer en obras desde el verano. Los trabajos incluyeron el montaje de un nuevo desvío de alta velocidad, la adaptación de las instalaciones de señalización existentes y la actualización de varios sistemas informáticos. La reapertura era fundamental, ya que mientras el cambiador no estuvo operativo el viaje entre Asturias y Madrid se alargó en torno a quince minutos (desde Oviedo se completa en tres horas y diez minutos en el mejor de los casos).

Sin embargo, en los últimos meses se están acumulando los problemas en este punto de la red ferroviaria. Hace unos días se registró una avería que afectó a tres trenes, que acumularon un retraso medio de 35 minutos. No ha sido el único contratiempo: en los últimos dos meses se han producido al menos tres incidencias de calado. La más reciente tuvo lugar el pasado viernes 20, cuando un AVE Asturias–Madrid quedó enganchado en el cambiador al atascarse los rodapiés en el sistema de intercambio de ancho. El incidente afectó también al convoy que realizaba el trayecto inverso, Madrid–Asturias, que permaneció más de dos horas detenido en León. El tren que se dirigía hacia la Meseta, según relataron los pasajeros, tuvo que circular parte del recorrido por la vía convencional. “No superamos los 50 kilómetros por hora”, aseguró una pasajera.

¿Por qué se están registrando estos problemas?

Según explican fuentes de Adif, la empresa pública dependiente del Ministerio de Transportes que gestiona la infraestructura, las incidencias de las últimas semanas se deben “a las adversas condiciones climatológicas”. La tecnología empleada en estos trenes —en particular los sistemas automáticos de apertura y cierre de los cerrojos que liberan los ejes— puede verse afectada por el frío. En determinadas condiciones, esos cerrojos llegan a congelarse y no permiten completar el cambio de ancho, lo que provoca que los trenes queden detenidos y se bloquee el cambiador.

El principal problema es que, cuando se produce este tipo de avería, la incidencia afecta a la circulación en ambos sentidos. Es decir, el cambiador deja de funcionar tanto para los trenes que se dirigen hacia León como para los que lo hacen hacia Asturias.

¿Qué se hace cuando el cambiador falla?

Lo habitual es esperar a que el cambiador vuelva a estar operativo, pero en ocasiones se recurre a una alternativa: el cambiador complementario situado junto a la terminal logística de León Clasificación. Se trata de una infraestructura que suelen utilizar los trenes con origen o destino en Galicia. Este dispositivo obliga a realizar una maniobra en sentido contrario a la marcha, como ocurrió hace unos días para no alargar más los retrasos. Hace años, antes de ejecutarse el soterramiento ferroviario de León y la nueva salida hacia Asturias, este era el cambiador que se empleaba de forma habitual, y por eso los convoyes hacian un tramo "marcha atrás".

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