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El aviso de ayuntamientos sobre el coste de ampliar la temporada de chiringuitos en Asturias: "¿Nos va a financiar el Principado?"

Los alcaldes se muestran a favor de ordenar la costa regional, pero cuestionan algunas medidas del nuevo decreto, como el control de los aparcamientos

Los propietarios de los establecimientos critican la limitación de horario

Numerosos vehículos estacionados en Verdicio, en una imagen de archivo.

Numerosos vehículos estacionados en Verdicio, en una imagen de archivo. / MARA VILLAMUZA / LNE

Oviedo

El nuevo decreto del Principado para regular los servicios de litoral asturiano obligará a los ayuntamientos a realizar un “esfuerzo extra”. La ampliación de la temporada desde Semana Santa hasta el 15 de octubre acarreará mantener prestaciones como la recogida de basura para los chiringuitos, mientras que la limitación de plazas de aparcamiento en los arenales con mayor afluencia, y la obligación de llevar a cabo un conteo, pondrá en dificultades a entidades locales con menor capacidad, advierten algunos ayuntamientos.

El alcalde de Gozón, Jorge Suárez (PSOE), es muy crítico con estas medidas. “Los chiringuitos requieren recogida de basura, por ejemplo, y si hace buen tiempo, en primavera acabarán reclamando aumentar el servicio de salvamento, ¿pero nos va a dar el Principado alguna financiación?”, se pregunta.

No está en contra el regidor socialista, ni mucho menos, de regular el litoral del Principado, pero, en su opinión, primero debería ir la ordenación de esos terrenos y luego la normativa. Lo ejemplifica con la situación de la playa de Xagó, donde se limita el aparcamiento a las 250 plazas. El Ayuntamiento está pendiente de un proyecto de Demarcación de Costas en esta materia. O en Verdicio, donde el Principado debe ejecutar un parque playa.

“En Verdicio, el año pasado se dio una autorización a todo el que la pidió para habilitar praos como aparcamientos, sin tener en cuenta la opinión del Ayuntamiento, y este ya pasan a limitar”, dice incrédulo Suárez, que no descarta presentar alegaciones al proyecto en el periodo de información pública.

El alcalde de Tapia de Casariego, Pedro Fernández, también apunta a posibles problemas derivados de la nueva regulación. En su caso, en lo que a los controles de los aparcamientos se refiere. Reconoce el regidor del PP que actualmente el tema del aparcamiento y la pernocta en autocaravanas es un “problema” en muchas zonas del litoral asturiano, pero “los mecanismos de control en ayuntamientos con pocos recursos” pueden ser "complicados".

En su caso, la recogida de basura no conllevará un gran esfuerzo, ya que dos de los chiringuitos del concejo se ubican en zona urbana. “Pero el que tenga las playas distantes o Cogersa sea el que hace la recogida, pues ya tiene mayor problema”, reconoce.

Carlos Valle, alcalde de Cudillero, se muestra a favor de que “todo lleve una organización y control con el que proteger y ofrecer calidad de destino y calidad de vida a los vecinos”. Por ello, el socialista dice estar “a favor de la protección del entorno y la creación de infraestructuras ordenadas, que enriquezcan de oportunidades a nuestros territorios. Y en todo esto los alcaldes tenemos mucho que decir”.

En Villavicosa, a expensas de leer la regulación con más detenimiento, no esperan que las nuevas normas les afecte en demasía. “No tenemos chiringuitos con autorización temporal de esas características, ya que el de Rodiles es una edificación dentro del parque playa que se entregó al Ayuntamiento en su día. En otras playas habrá que mirar en qué afectan, pero no hay peticiones ya que el plazo abre el 1 de marzo”, afirma la teniente alcalde, Lorena Villar (PSOE).

En Llanes, su alcalde, Enrique Riestra (Vecinos x Llanes), “asume” los nuevos criterios del decreto, que “se enfrentan a los que existieron cuando el PSOE” llevaba la Consejería de Ordenación del Territorio. “A fin de cuentas son dos partidos diferentes que expresan su criterio. Y el de ahora parece diferente al de antes, como pasa en otras materias de dicha Consejería”, señala. Por esa misma razón, espera que “el PGO de Llanes, entre otras cosas, pueda salir adelante”.

La nueva regulación también despierta algunas críticas entre los propietarios de los chiringuitos, especialmente la prohibición de abrir más allá de medianoche. “Es una limitación que trastorna bastante y nos limita vender como el resto de negocios de hostelería”, señala el propietario de un popular negocio de la costa asturiana.

Asegura el empresario que “somos los primeros que queremos proteger el paisaje porque vivimos de ello, pero esta normativa reduce ingresos y perjudica a sitios donde el chiringuito es el único bar del pueblo y da servicio a la zona rural”.

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