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II Jornadas Económicas y Empresariales de Activos en Asturias

El objetivo común de la “neobanca” y la “tradicional”: “Generar seguridad y confianza”

El sector financiero "se encamina a un formato híbrido" entre atención presencial y soluciones digitales, concluyen los directivos asturianos Pablo Junceda (Sabadell-Herrero) y Gabriela Orille (Flinket y Denarius)

De izquierda a derecha: Pablo Junceda, director general adjunto de Banco Sabadell; Martí Saballs, director de Información Económica de Prensa Ibérica; y Gabriela Orille, CEO de Flinket.

De izquierda a derecha: Pablo Junceda, director general adjunto de Banco Sabadell; Martí Saballs, director de Información Económica de Prensa Ibérica; y Gabriela Orille, CEO de Flinket. / Fernando Rodríguez

Yago González

Yago González

Oviedo

Toda actividad económica se transforma cuando interviene la innovación tecnológica. También sucede en la banca, donde desde hace años ya conviven nuevos negocios enteramente digitales con las entidades con largo recorrido histórico que, sin dejar de prestar atención presencial, también han adaptado sus servicios al mundo “online”. Al director general adjunto de Banco Sabadell y director general del Sabadell-Herrero, Pablo Junceda, no le gusta el término “tradicional” para referirse a bancos como el suyo, fundado en 1881. Pero en el diálogo que mantuvo en la jornada del suplemento 'Activos', celebrada este martes en el Club LA NUEVA ESPAÑA, con la también ovetense Gabriela Orille, fundadora y CEO de la "fintech" Flinket y consejera de Denarius, el término surgió necesariamente como campo semántico para contraponer el enfoque de las grandes entidades históricas con las nuevas soluciones tecnológicas por las que abogó Orille. Ambos, sin embargo, coincidieron en un objetivo común: “Debemos dar seguridad y generar confianza a nuestros clientes”.

Junceda lo dejó claro desde el inicio de la conversación, moderada por Martí Saballs, director de Información Económica de Prensa Ibérica. “No me gusta la dicotomía entre neobancos y banca tradicional, que de tradicional ya tiene muy poco”, dijo el directivo del Sabadell, que señaló que “todos los principales bancos de España tenemos más de cien años y nos hemo ido acompasando a las necesidades del mercado”. Unas necesidades que, en su opinión, seguirán siendo atendidas en el futuro en uno u otro formato: “El que quiera hablar con una máquina lo hará, y el que quiera hablar con su gestor de su oficina de siempre, también”. “Las cosas importantes tienen que tener mucho de moderno, mucho de digital, mucho de IA, pero sobre todo, mucho, mucho, mucho de personas y de cercanía”, diagnosticó.

Orille se remitió al estallido de la pandemia de covid en 2020 como el momento en el que “mucha gente empezó a preocuparse por sus finanzas”, optando en muchos casos por soluciones de banca digital, que según la directiva “está tan regulada como la tradicional y cuenta con el respaldo del Fondo de Garantía de Depósitos”.

A su juicio, los llamados “neobancos” son el futuro del sector: “En el mercado global hay un capital de 85 trillones de dólares en manos de la generación ‘boomer’, y anteriores, que deben pasar a las nuevas generaciones”. En ese escenario, aseguró, las finanzas digitales ofrecen “una desintermediación del 100%”, en oposición a una banca tradicional “que aún tienen las infraestructuras de los años 80”. También puso ejemplos de entidades concretas: “Nickel es un neobanco que hace negocios en la España Vaciada”.

Junceda replicó con que “ha habido casos de bancos digitales que quisieron hacer negocios de empresas y no les salió bien la jugada”, y también tiró de ironía: “No estoy en contra de los neobancos, hacen cosas fantásticas; cuando los vea acompañando a un agricultor de Pola de Allande pondré mis barbas a remojar”. En cualquier caso, el directivo del Sabadell concluyó que el sector “se encamina a un formato híbrido” con lo mejor de ambos mundos.

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