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Nuevo revés para la siderurgia asturiana: Bruselas evita dar prioridad al acero verde fabricado en Europa, como exigía el sector

La Comisión asegura que la nueva Ley de Aceleración Industrial favorecerá la producción en la UE

La factoría siderúrgica de ArcelorMittal en Gijón | JULIÁN RUS

La factoría siderúrgica de ArcelorMittal en Gijón | JULIÁN RUS

Pablo Castaño

Pablo Castaño

Oviedo

La Comisión Europea (CE) ha presentado hoy la Ley de Aceleración Industrial y, como se temía el sector local del acero, con más de 5.000 empleos directos en Asturias, no incluye medidas para dirigir el apoyo público hacia el acero bajo en carbono producido exclusivamente en Europa. La apuesta es por el acero verde en general.

La Ley de Aceleración Industrial se presentó este miércoles tras varios retrasos porque recoge el concepto del 'made in Europe (hecho en Europa)', cuyo alcance es un asunto sensible que genera dudas tanto internas en la institución como entre los Estados miembros.

Tanto la asociación de empresas siderúrgicas de España (Unesid) como la europea (Eurofer), a las que pertenecen ArcelorMittal, habían advertido, tras consultar los borradores de la Ley de Aceleración Industrial, que se debía priorizar el acero verde "hecho en Europa" tanto en la contratación pública como en la fabricación subvencionada, por ejemplo, de vehículos. Lo consideraban necesario para garantizar el futuro del sector e impulsar las inversiones en descarbonización que precisa la siderurgia europea, como las pendientes en Asturias (acería eléctrica de Avilés y planta de reducción directa de mineral de hierro de Gijón).

Sin embargo, el texto presentado por la CE exige que al menos el 25 % del acero en la contratación pública y los programas de apoyo sea bajo en carbono, pero no incluye el requisito vinculante de que el acero se produzca en Europa.

"Sin unas normas claras y ambiciosas de «hecho en Europa» para el acero, y con una interpretación excesivamente amplia o irrestricta del origen, la Comisión Europea corre el riesgo de financiar la producción de acero verde desde el extranjero en lugar de fortalecer su propia base industrial», había advertido Axel Eggert , director general de la patronal Eurofer.

La Comisión Europea ha obviado esa advertencia. La Ley de Aceleración Industrial (IAA) introduce preferencias "hecho en la UE" y con bajas emisiones de carbono en la contratación pública y los programas de apoyo público para impulsar la demanda de productos industriales europeos, desde cemento y aluminio hasta tecnologías de cero emisiones netas como baterías, energía solar, eólica, bombas de calor y nuclear. Sin embargo, en el caso del acero, la Ley únicamente propone preferencias específicas para bajas emisiones de carbono para generar demanda en el mercado y no incluye el requisito de "hecho en Europa". Según destacaron fuentes de la Comisión Europea, esa medida brindará confianza y previsibilidad a los inversores, impulsando la innovación y convirtiendo el acero limpio en un elemento fundamental del futuro industrial de la UE. "El uso estratégico de los fondos públicos apoyará las inversiones en la UE, reforzando así el acceso a productos con bajas emisiones de carbono y salvaguardando la competitividad", añadieron.

Entre otros aspectos, la Ley de Aceleración Industrial establece que cuando se concedan ayudas públicas a vehículos eléctricos, se exija al sector de la automoción que su ensamblaje se realice en la UE y que un 70% de sus componentes sean de origen doméstico, excluidas las baterías, para las que propone requisitos específicos: al menos cinco componentes tendrán que ser de origen doméstico pasados tres años.

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