El avión a Madrid revive... mientras el AVE pierde fuerza: la capital vuelve a ser el destino estrella del aeropuerto de Asturias
El puente aéreo con Barajas se sitúa de nuevo como principal destino del aeropuerto asturiano en 2026 tras dos años en los que Barcelona lideró el tráfico por el impacto de la alta velocidad ferroviaria
El accidente de Adamuz, la crisis ferroviaria y las incidencias, motivos por los que los pasajeros pasan del convoy al avión
Madrid ha recuperado en los primeros compases de 2026 su hegemonía como principal destino de los viajeros del aeropuerto de Asturias después de haberla perdido en los dos últimos años a favor de Barcelona con la llegada de la alta velocidad. Un bajón del AVE en algunas frecuencias, que los expertos relacionan con el accidente de Adamuz (Córdoba), puede estar detrás de la recuperación de Madrid, entre otros factores, según apuntan fuentes del sector consultadas.
Históricamente, la capital de España siempre fue el principal caladero de pasajeros para el avión en Asturias. Era el destino favorito y también el lugar de origen desde donde más usuarios recibía el aeropuerto de Santiago del Monte, que hoy vive el mejor momento de su historia, con récord de destinos directos (30) y más de dos millones de usuarios en 2025.
Esa tendencia sufrió un cambio radical a partir de 2023, con la apertura de la Variante de Pajares, que acortó los tiempos del trayecto en tren entre Asturias y Madrid, pasando de más de cinco horas a poco más de tres. En mayo de 2024 se completó la gran oferta ferroviaria con la puesta en servicio de los trenes Avril de última generación (los nuevos AVE). Desde entonces, la región cuenta con seis trenes diarios por sentido con Madrid: tres Alvia —los que ya operaban antes de la Variante—, dos AVE y un Avlo, la versión de bajo coste.
Esta amplia oferta provocó que el tren restase pasajeros al avión en la ruta con Madrid. En 2024 le quitaba alrededor de dos centenares al día, aunque el aeropuerto de Asturias mantenía cifras globales al alza, impulsado sobre todo por las rutas internacionales.
Por ello, Madrid perdió su lugar histórico tanto en 2024 como en 2025. En esos años, según datos de Aena, dejó de ser el destino favorito desde el aeropuerto de Asturias y Barcelona ocupó su lugar. Contando salidas y llegadas, Madrid sufrió en 2024 una caída del 12,7%, mientras que Barcelona creció un 5,7%. En total, la ciudad condal registró 395.223 viajeros con salida o destino en Asturias, mientras que Madrid se quedó en 344.539.
La tendencia se mantuvo en 2025, pese a un leve descenso de Barcelona (-1,4%) y un repunte poco significativo de Madrid (+2,1%). Ese año hubo 389.755 pasajeros con salida o destino Barcelona y 351.737 con Madrid.
En lo que va de 2026, con datos de enero, la situación ha cambiado. Las últimas cifras disponibles vuelven a situar a Madrid en primera posición, con un crecimiento del 7,3% (respecto a enero del año anterior) y un total de 29.971 viajeros. Barcelona se queda en segundo lugar, con un retroceso del 5,3% y 24.447 pasajeros en el mismo periodo. Los expertos apuntan, en todo caso, a que puede haber variaciones en lo que queda de año y que Barcelona podría recuperar el terreno perdido.
En 2025, Madrid también logró colarse por delante que Barcelona en los meses enero y febrero, pero quedándose apenas a 2.000 pasajeros, una distancia menor que la actual. En 2024, Barcelona también ganó a Madrid en enero y solo quedó por detrás en noviembre y diciembre.
¿Qué está pasando?
Los expertos consultados apuntan a una concatenación de factores. Aunque Renfe no ha facilitado los datos concretos de viajeros, se observa un descenso en la demanda del AVE asturiano y, según fuentes del sector, algunos pasajeros se han pasado del tren al avión.
El accidente de Adamuz (Córdoba), con 45 muertos, ha hecho mella en la percepción del AVE a nivel nacional. “Cuando hay un accidente siempre se retrae puntualmente la demanda del tren. Ya se vio con el accidente de Santiago. Lo normal es que se recupere de forma paulatina”, apunta un miembro del sector ferroviario.
Ese descenso de la demanda, en el caso de Asturias, se está registrando especialmente entre semana, ya que los trenes siguen yendo prácticamente llenos los fines de semana. El convoy madrugador, que llega a Madrid en torno a las 9.30 horas, continúa siendo uno de los más demandados. La Asociación de Operadores Turísticos y Agencias de Viajes del Principado de Asturias (Otava) también nota un descenso en frecuencias semanales.
Usuarios en la estación de Oviedo
A ello se suman otros factores, como la reciente crisis ferroviaria derivada de la huelga de maquinistas y sucesivos retrasos e incidencias, causados en su mayoría por limitaciones de velocidad establecidas tras el accidente de Adamuz, que también están contribuyendo a reducir la demanda del AVE, apuntan las mismas fuentes. En el caso de Asturias, en las últimas semanas también se están registrando problemas en el cambiador de Vilecha, que provoca retrasos, a causa de las bajas temperaturas.
De hecho, el precio del billete de AVE ha descendido en Asturias. Para Semana Santa ya hay pasajes desde unos treinta euros, algo impensable hace meses. Incluso se pueden encontrar asientos en torno a los veinte euros, mientras que los precios del avión —ida y vuelta— siguen superando los 200 euros en la mayoría de los casos.
Un momento delicado para el corredor aéreo
El repunte del avión en la ruta con Madrid se produce, además, en un momento delicado para ese corredor aéreo. Este año habrá tres compañías operando la línea: Iberia, Volotea y Air Europa —esta última a partir de junio—.
Iberia, en su caso, pasará a operar desde abril mediante Air Nostrum, su filial regional, que utiliza aviones con capacidad para unos 100 pasajeros, frente a los 180 o 200 de los que venía empleando hasta ahora. Actualmente, la compañía oferta unas 10.000 plazas semanales.
Volotea cuenta con cuatro vuelos semanales y alrededor de 1.000 plazas, por lo que en estos momentos la oferta conjunta supera las 11.000 plazas a la semana.
Cuando Iberia deje de operar directamente se producirá un descenso cercano al 40% en la capacidad, lo que supone unas 4.400 plazas semanales menos. Sin embargo, la situación volverá a normalizarse a partir de junio, cuando Air Europa comience a competir en la ruta, con unas 5.000 plazas semanales.
A partir de ese momento, y contando también la renovación de la ruta de Volotea, la oferta total de asientos será similar a la que existía cuando Iberia operaba directamente el corredor, sin la marca Air Nostrum.