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"Hay un infradiagnóstico del asma: la falta de aire, la disnea, los pitidos torácicos o la tos, sobre todo de noche, debe hacer sospechar", dice el neumólogo José Antonio Gullón

El presidente de la Sociedad Asturiana de Patología Respiratoria (ASTURPAR) participa en la inauguración del XXX Congreso anual de la misma, que aborda aparte del tratamiento del asma grave o las agudizaciones de la enfermedad pulmonar intersticial difusa, coloquialmente la fibrosis

José Antonio Gullón, Jesús Rodríguez Virgili, Concepción Saavedra, Lourdes García y Carmen Diego, en la inauguración del Congreso.

José Antonio Gullón, Jesús Rodríguez Virgili, Concepción Saavedra, Lourdes García y Carmen Diego, en la inauguración del Congreso. / Guillermo García

Luis Ángel Vega

Luis Ángel Vega

Oviedo

La Sociedad Asturiana de Patología Respiratoria (ASTURPAR) celebra hasta este viernes su XXX Congreso anual en el Palacio de Congresos. En el encuentro, al que acuden especialistas en Neumología, Cirugía Torácica, Medicina de Familia, así como profesionales de Enfermería y Fisioterapia, se están abordando cuestiones como "los cuidados respiratorios intermedios, así como de las agudizaciones de la enfermedad pulmonar intersticial difusa, que la gente conoce, no exactamente, pero coloquialmente, como fibrosis", según explicó el presidente de ASTURPAR, José Antonio Gullón, que participó en la tarde de este jueves en la apertura del Congreso, junto a la consejera de Salud, Concepción Saavedra; la concejala de Eduación, Salud Pública y Consumo del Ayuntamiento de Oviedo, Lourdes García; la vicepresidenta de la Sociedad Española de Patología Respiratoria, SEPAR, Carmen Diego; y Jesús Rodríguez Virgili, vicepresidente del Colegio de Médicos de Asturias.

Gullón añadió que en el Congreso "habrá una puesta al día de los tratamientos del asma grave en los tres hospitales universitarios asturianos, el HUCA, el "San Agustín" y el Hospital de Cabueñes". El neumólogo y profesor explicó que el asma grave afecta a un 10% del total de los asmáticos, pero "es el responsable fundamental de la morbilidad, del deterioro de la calidad de vida y, sobre todo, una cosa muy importante, de los costes de la enfermedad. Tanto directos, como son la atención de urgencias, la hospitalización, como otros que llamamos indirectos, que son, por ejemplo, las pérdidas laborales o escolares".

Efectivamente, los estudios nacionales estiman que el coste anual del asma oscila entre 1.480 y 3.022 millones de euros, incluyendo tanto los gastos sanitarios directos —fármacos, hospitalizaciones o atención en Urgencias— como los costes indirectos derivados de la pérdida de productividad, que puede alcanzar los 21,6 millones de días laborales. Dentro de este grupo, el asma grave, que afecta entre el 5% y el 10% de los pacientes asmáticos, supone un impacto económico especialmente elevado, con un coste medio casi ocho veces superior al del resto de casos (8.533 euros por paciente frente a 1.720 euros).

También relacionado con el asma, el Congreso abordará los fármacos biológicos, que "actúan bloqueando una serie de dianas que facilitan la inflamación en el asma, sobre unas células que son los eosinófilos y sobre una sustancia que se llama, abreviando, Ig, que es la Inmunoglobulina E (IgE). Actuando sobre esas dianas, lo que hacen es bloquear la reacción inflamatoria o alérgica que se produce en el asma y con ello se consigue que los pacientes estén mejor controlados, ingresen menos, se consuman menos corticoides y como consecuencia de todo, también menos recursos sanitarios, disminuyendo los costes", indicó Gullón.

Los afectados por asma grave "tienen una calidad de vida bastante alterada, con frecuentes visitas a urgencias, de hospitales o de su centro de salud y requiriendo ciclos frecuentes de corticoides orales o sistémicos, con limitación de sus actividades de la vida diaria, que les impide hacer una vida normal a muchos de ellos. Con estos fármacos biológicos se ha conseguido que, en un porcentaje bastante importante de ellos, se haya mejorado significativamente la calidad de vida y que ésta sea mejor", dijo Guyón.

El especialista indicó que "hay un infradiagnóstico de la enfermedad". Y explicó que, "cuando se tienen síntomas respiratorios, que los más comunes son la falta de aire, la disnea, o los pitidos torácicos o la tos, y sobre todo si son de predominio nocturno, eso debe hacer sospechar un poquito de que realmente se tenga asma bronquial". La prevalencia del asma es de un 6% en España, si se extrapola, pueden ser entre 2 o 3 millones de asmáticos.

"Asturias es una de las regiones con más enfermos pulmonares. Tiene más prevalencia de determinadas patologías, por ejemplo, el EPOC. Probablemente tenga mucho que ver con la polución ambiental que ha habido en diversas zonas de la región. Junto con otros factores de riesgo, esa polución también incrementa el desarrollo de enfermedades respiratorias. El tabaquismo, también, por supuesto. Es la causa fundamental de enfermedades respiratorias. Es el principal agente causal del EPOC y del cáncer de pulmón. En el asma, no es agente causal, pero sí es agente agravante para la enfermedad", aseguró.

La buena noticia es que el consumo de tabaco está bajando. "En la comunidad hay varias consultas de deshabituación del tabaco. La mayor parte de los estudios dicen que en torno al 20 o el 30% de los fumadores consiguen dejarlo. Aquí en el Hospital "San Agustín" de Avilés, estamos en un estudio de cribado de cáncer de pulmón y algo que hacemos enviar a los fumadores a una consulta de tabaco. Y de los que participan en ese proyecto, al año, han dejado el tabaco por encima del 30%, lo cual es un porcentaje bastante importante. Hay un descenso del consumo de tabaco en el varón, mientras que en la mujer se mantiene o tiende a aumentar un poquito", resaltó.

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