Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

Miguel Ángel Quirós, el militar asturiano que ayudó a extinguir un incendio cuando estaba fuera de servicio: "Tenía que intentarlo"

El granadino que reguló el tráfico en tanto llegaban la Guardia Civil y los Bomberos, aseguró la zona y trató de apagar las llamas con el extintor del camión, se encontró al conductor del vehículo "en estado de shock"

El soldado Quirós, ante el emblema del Regimiento "PrÍncipe", en "Cabo Noval".

El soldado Quirós, ante el emblema del Regimiento "PrÍncipe", en "Cabo Noval". / Proactiva Comunicación Empresarial

Luis Ángel Vega

Luis Ángel Vega

Oviedo

Un militar del acuartelamiento de "Cabo Noval", en La Belga (Siero), Miguel Ángel Quirós, ha sido felicitado por el Ministerio de Defensa por haber ayudado a la extinción de un incendio cuando se encontraba fuera de servicio, arriesgando su integridad física. El soldado circulaba por la carretera de Avilés (AS-17) con destino a su domicilio en Langreo, cuando, al acercarse a la incorporación hacia Oviedo, observó cómo salía humo de la caja del camión que le precedía. Tras advertir al conductor con el claxon y las luces, logró que se detuviera justo antes de la incorporación, comenzando a salir llamas e iniciándose una cola de vehículos que en poco tiempo aumentó de forma considerable al ser hora punta.

El conductor, que no se había percatado de lo que ocurría, detuvo el camión y al no reaccionar, en estado de shock, fue advertido del peligro por el militar quien le ayudó a bajar del camión, poniéndolo a salvo. Miguel Ángel Quirós trató entonces de contener las llamas con un pequeño extintor que portaba en su coche y con el del propio camión, aunque fue imposible debido a que, tras detenerse el vehículo, se avivaron y comenzaron a propagarse por la caja alcanzando los neumáticos que transportaba, lo que provocó una gran humareda negra.

Agotado el extintor del camión, el soldado corrió hasta un autocar que estaba detenido en la cola y volvió al camión para comprobar que el fuego continuaba. Hizo lo mismo dos veces más, solicitando otros tantos extintores a dos camioneros también detenidos, pero nuevamente sin éxito. El soldado procedió además a asegurar la zona y pidió a un conductor que se pusiera a un lado de la carretera para a advertir a los vehículos que se aproximaban, lo que hizo él hizo en el otro sentido, hasta que, transcurrida una media hora, se personaron agentes de la Guardia Civil y dos camiones de Bomberos del SEPA, siendo necesario solicitar la asistencia de un tercero para apagar el fuego.

Miguel Ángel Quirós relata que, en ese momento, no fue consciente del peligro que corría, ya que el depósito de combustible estaba justo debajo de donde se propagaban las llamas. Tampoco pensó que el camión, cargado con material de obra, pudiera llevar algún producto inflamable o peligroso. Como él mismo relata, solo pensó en que "tenía que intentar apagar las llamas", algo que a punto estuvo de costarle lesiones debido al humo de los neumáticos que inhaló y a que el fuerte viento hacía que gran parte del polvo de los cuatro extintores que utilizó le volviera hacia la cara.

Tras personarse la Guardia Civil, condujo en su coche hasta la Clínica Asturias, en Oviedo, donde fue atendido de inmediato necesitando cuatro mascarillas de aerosol, una inyección y una radiografía del tórax, quedando en observación hasta las nueve de la noche.

Militar de vocación

Este militar de vocación, nacido en Granada en 1994, ingresó primero en la Legión en Almería, y hace cuatro años fue trasladado a Asturias, de donde asegura que ya no se quiere ir. Se casó y hace dos años su mujer se vino también al Principado, donde trabaja en el almacén de Amazon en Bobes (Siero). Quirós, cuyo apellido curiosamente tiene raíces asturianas, mantiene ya un vínculo emocional con su tierra de acogida por lo ocurrido ese 19 de febrero en una carretera asturiana.

Gracias a su arrojo y determinación seguramente se evitó una desgracia. El Ministerio de Defensa ha felicitado al soldado a través de su intranet, señalando que su actuación “es un ejemplo para todos los que le rodean y una muestra de servicio a España y al ciudadano”.

Se da la curiosa circunstancia de que el padre de Miguel Ángel Quirós es el escayolista que ha instalado en el restaurante andaluz La Taranta, de Oviedo, los moldes originales procedentes del Hotel Palace de La Alhambra que convierten al local en una reproducción fiel del histórico recinto de Granada.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents