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El "Gran Hermano" de los pitinos se estrena en Peón (Villaviciosa): el nacimiento "en directo" de los pollitos del colegio emociona a un pueblo

El centro tecnológico CTIC colabora con el centro escolar que tienen al lado y con los criadores de pita pinta en un innovador proyecto educativo donde los niños pueden seguir el nacimiento de sus pollitos a través de un canal deYoutube

La profesora Marta Ovies con los niños de Peón y los pitinos recién nacidos.

La profesora Marta Ovies con los niños de Peón y los pitinos recién nacidos. / Fernando Cosío

Eduardo Lagar

Eduardo Lagar

El mismo fin de semana –el último del pasado febrero– en que las televisiones se llenaban de misiles en el Golfo, los vecinos de Peón (Villaviciosa) no perdían ojo a un programa muy singular, algo así como un «Gran Hermano» protagonizado por los pitinos que estaban naciendo en el colegio del «Pueblo Ejemplar» de 2023. El Rural Tech, espacio de innovación rural que el centro tecnológico CTIC tiene en la parroquia, había colaborado con el colegio para colocar unas cámaras en la incubadora donde iban naciendo estas crías de pita pinta asturiana y retransmitiento todo por internet para que ese fin de semana los niños y sus familias pudieran seguir la eclosión de los huevos. «¡No sabes la revolución que hubo aquí, todo el mundo siguiendo a los pitinos!», dice Marta Ovies, la profesora de infantil.

Uno de los pitinos que nacieron en el colegio de Peón.

Uno de los pitinos que nacieron en el colegio de Peón. / LNE

Los tecnólogos del CTIC aportaron la tecnología para darle un nuevo giro a un proyecto que estaba desarrollando el colegio –que comparte finca con el Rural Tech– en colaboración con ACPPA, la Asociación de Criadores de la Pita Pinta Asturiana. Marco Aurelio García Valdés es el responsable de este programa escolar dentro de una asociación con 260 criadores que tratan de recuperar una raza autóctona asturiana con 4.000 ejemplares nada más. «Nosotros tenemos varias incubadoras y desde hace cuatro o cinco años se las dejamos a los colegios que nos las piden. Les damos los huevos también y les explicamos cómo funciona la incubadora y lo que tardan en nacer. Así, los críos ven cómo nacen los pollitos. Y los que quieran, se lo pueden llevar a casa. Si no, los recogemos nosotros». Es una manera de popularizar entre la población asturiana una raza avícola que empieza a tener cierta demanda «ya que es una gallina polivalente, vale tanto para huevos como para carne». En próximas fechas, este criador va a llevar incubadoras al colegio Condado de Noreña, al Colegio Corredoria III, en Oviedo, y al colegio de Lada (Langreo).

La incubadora con los huevos de pita pinta

La incubadora con los huevos de pita pinta / Fernando Cosío

En el caso de Peón, la llegada de los pitinos se sumó a que habitualmente el colegio colabora con el Rural Tech. Los expertos del CTIC fueron a hacer una actividad con motivo del Día de la Mujer y la Niña en la Ciencia para iniciar a los niños en el pensamiento lógico y en la robótica. Y, entonces, al encontrarse con la incubadora de pitas pintas, surgió la idea. Una solución tecnológica para un pequeño problema de calendario: la eclosión de los huevos estaba prevista para el fin de semana del 28 de febrero y 1 de marzo, así que los niños no estarían en clase. Se lo iban a perder. «Entonces nos planteamos que estaría bien que los nenos pudieran verlo desde sus casas. Nosotros teníamos la tecnología, que además es muy sencilla, y montamos un streaming, sin más. Fue como un ‘Gran Hermano’. Lo que hicimos fue humanizar la tecnología», dice Luisa María Paz, de CTIC, una de las responsables del proyecto «Aldea cero» y de relación con la ciudadanía.

Los pollitos, con una luz infrarroja para recibir calor, al poco de nacer

Los pollitos, con una luz infrarroja para recibir calor, al poco de nacer / Fernando Cosío

El primer pitín entró en cámara el domingo 1 de marzo a las 7:05 horas. Ya nació famoso porque no solo estaban viéndolo los del CTIC, también los vecinos de Peón. Luego fueron naciendo los demás. Más tarde, los pasaron a una caja con calor para que salieran adelante. Todo el proceso puede verse en Youtube, en el canal «Aula Peón 1». «Algunos ya tienen nombre. Uno es ‘Cocoricó’, otro ‘Pepe’, otro ‘Pichí’, como el de Heidi», detalla Marta Ovies. Casi todos nacieron bien. Pero hay uno, «Mostaza», que vino con problemas en las patas. Lo están sacando adelante. ‘Mostaza’ vive en un calcetín para que no coja frío. Bebe de un cuentagotas.

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