Los transportistas temen que el precio del gasóleo pueda ir a peor y alcanzar los 2,20 euros
Una gasolinera de Cangas del Narcea, la primera en poner el diésel a 2 euros el litro, mientras los empresarios piden "ya, de inmediato", ayudas como las de 2022

Los transportistas temen que el precio del gasóleo pueda ir a peor y alcanzar los 2,20 euros / LNE

El gasoil ha roto la barrera de los dos euros por litro, haciendo un roto en el bolsillo de los asturianos en general y de los transportistas en particular, que avisan de un nuevo parón, sólo paradejar de trabajar a pérdidas. Una gasolinera de Cangas del Narcea ha sido la primera en establecer ese precio que retrotrae a los peor de la crisis energética por la guerra de Ucrania. No es un caso aislado. El mapa asturiano de precios deja ya una ristra de estaciones muy cerca de esa cota: 1,987 euros en Gijón, 1,907 en Siero, 1,899 en Pola de Lena, 1,898 en Somiedo y Luarca o 1,894 en Moreda. La frontera de los dos euros ya no es una hipótesis, sino una realidad en Asturias y una amenaza inminente en otros muchos surtidores del Principado. Los empresarios del sector creen que el precio escalará aún más, hasta los 2,20 euros, por encima del precio alcanzado cuando estalló la guerra.
Un aumento del 30%. El Gobierno está barajando la puesta en marcha de medidas como las que aplicó en 2022, cuando estalló la crisis de Ucrania. Ovidio de la Roza, presidente de la patronal del transporte Asetra, indicó que esas medidas tienen que aplicarse «ya, de forma inmediata». «En 2022 se aplicó una bonificación de 20 céntimos por litro cuando el precio del gasoil llegó a dos euros. Estuvimos con ella seis meses, y luego con una bonificación de 10 céntimos», indicó. «En lo que va de guerra, el gasoil ha subido un 30 por ciento, lo que va a crear serios problemas en el sector, porque trasladar esa subida a los precios no es fácil, máxime en este momento tan difícil de baja demanda», advirtió. La problemática es más grave para el transporte en Asturias, ya que el combustible es más caro que la media nacional y está al mismo precio que regiones potentes como Madrid, debido a que «en Asturias no hay oleoducto».
Al borde del paro obligado. Manuel Ángel García Menéndez, presidente de Cesintra, insistió en que si no hay medidas urgentes por parte del Gobierno, como las ayudas aplicadas por Portugal, el sector va al paro. «Estamos intentando pasar ese sobrecoste a la factura de los clientes, pero, aunque es obligatorio por ley, no es nada fácil», indicó. «Y, si no, trataremos de recuperarlo vía gasóleo profesional. Pero llegaremos al paro, al colapso, como en el año 22. Podemos trabajar a pérdidas unos días, pero es imposible. Los costes de combustible por camión se han encarecido en 1.500 euros mensuales en los últimos 15 días», resaltó. «Con los beneficios que están sacando las petroleras, no me extraña que el gasoil se ponga tan caro. Están especulando, debería haber mecanismos para corregirlo porque estamos muy desprotegidos, los ciudadanos en general y los transportistas en particular», añadió el presidente de Cesintra.
Vigilancia de las gasolineras. Precisamente para evitar abusos, la Comisión de los Mercados y la Competencia (CNMC) concentrará su vigilancia en los precios de las gasolineras.
Impacto en la economía regional. María Calvo, presidenta de la Federación Asturiana de Empresarios (FADE), alertó del fuerte impacto que ya está teniendo el encarecimiento del gasóleo en la economía regional y reclamó medidas urgentes por parte del Gobierno. «En solo ocho días el gasóleo ha subido en Asturias un 18,4%, 27 céntimos más por litro. Para una empresa de transporte con diez camiones eso supone unos 117.000 euros adicionales al año», señaló. Calvo recordó además que Asturias parte de una situación especialmente delicada. «En una región donde el combustible ya era estructuralmente más caro que la media nacional, esta subida golpea a sectores con márgenes muy ajustados como el transporte, el campo, la construcción o la distribución». Por ello, reclamó una respuesta inmediata por parte del Ejecutivo. «Creemos que el Gobierno debe actuar. Portugal ya ha activado medidas fiscales para neutralizar parte de la subida. España debería hacer lo mismo. Cuando el precio del combustible se dispara, el Estado no puede limitarse a recaudar más vía impuestos mientras empresas y consumidores acusan el golpe».
Asturias, el combustible más caro. En la misma línea se pronunciaron las Cámaras de Comercio de Asturias, que consideran que la situación es preocupante y piden bonificaciones al combustible por parte del Gobierno. «Que tengamos el combustible más caro es un lastre para nuestras compañías y para nuestra competitividad. Esta situación puede ser mucho peor que lo que pasó con la guerra de Ucrania, teniendo en cuenta los incrementos que vemos esta semana. Creemos que es urgente que se busquen fórmulas para contener esa subida, ya sea bonificando o mediante políticas fiscales, porque habrá una escalada de precios», aseguró Carlos Paniceres, presidente de la Cámara de Comercio de Oviedo. «Se necesita que, lo más pronto posible, haya medidas por parte del Gobierno, como se hizo con la guerra de Ucrania», indicó.
«Ante una situación de crisis global, pero con efectos locales como es este caso, se precisa la aplicación de medidas para el conjunto de la actividad empresarial, así como para los particulares. Y deben hacerse tanto en el ámbito estatal como en el autonómico, en la medida de lo posible», destacó, por su parte, Félix Baragaño, presidente de la Cámara de Gijón.
El conflicto, estancado. Daniel González, presidente de la Cámara de Avilés, dijo que «todo apunta a que el conflicto se puede estancar. Los sectores logísticos y de transporte son los primeros afectados de una escalada de precios que impactará en toda la cadena productiva, además de provocar un repunte de la inflación», opinó. «Debemos ser exigentes con el Gobierno, para que no vuelva a llegar tarde a la hora de tomar medidas justas y eficaces para los sectores afectados. Por ello, se debe valorar de manera urgente volver a aplicar la bonificación general de 20 céntimos por litro, la misma que fue aprobada en 2022 para paliar el impacto de los precios del combustible derivados de la guerra de Ucrania», finalizó. n
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