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Con un ojo puesto en los ríos tras las fuertes subidas del fin de semana: "Daba miedo, menos mal que está bajando"

En la noche del viernes al sábado se registraron 689,24 metros cúbicos por segundo en el Nalón a su paso por Peñaullán

Un joven con su perro observa el Nalón desde el puente de Palomar, en Ribera de Arriba.

Un joven con su perro observa el Nalón desde el puente de Palomar, en Ribera de Arriba. / Fernando Rodríguez

Luis Ángel Vega

Luis Ángel Vega

Oviedo

La lluvia caída en la noche del viernes al sábado, unido al deshielo y al desembalse de agua hizo que el nivel de los ríos asturianos se disparase hasta niveles de alerta en alguno puntos, como Peñaullán, en Pravia, donde se alcanzó un volumen de 689,24 metros cúbicos por segundo y una altura del Nalón de 6,7 metros. En Grullos, el mismo río alcanzó niveles importantes, 424,92 metros cubicos por segundo. Los vecinos de las riberas están con un ojo en el río, y aunque los niveles han bajado, alguno se mostraba aún preocupado, máxime cuando aún no ha sido recuperado el cadáver de la mujer residente en La Huerta (San Martín del Rey Aurelio) arrastrada por las aguas del Silvestre y a la que ya se busca por todo el Nalón.

"Daba miedo, menos mal que está bajando. Ayer (por el domingo) el agua casi cubría los ojos del puente viejo", aseguró una vecina de Soto de Ribera (Ribera de Arriba). La presa del embalse de la térmica de Soto de Ribera tenía abiertas este lunes sus cuatro compuertas, cuando lo normal es que estén tres. Con ello se pretendía desalojar el máximo de agua posible, tras el apuro vivido este fin de semana. "Esperemos que deje de llover y vuelva a un nivel normal", añadió.

Las compuertas abiertas de la presa de la central de Soto de Ribera, en la confluencia del Nalón y el Caudal.

Las compuertas abiertas de la presa de la central de Soto de Ribera, en la confluencia del Nalón y el Caudal. / Fernando Rodríguez

Un poco más allá, en el puente de Palomar, también Ribera de Arriba, un vecino de Oviedo se quedaba preocupado por el nivel alcanzado por el agua. "Baja con bastante agua", admitía. No obstante, el río estaba lejos de desbordarse. En Bueño, en la noche del viernes al sábado, se alcanzó un nivel de 252 metros cúbicos por segundo. En la curva que hace el río en Palomar se acumulaban una gran masa de troncos y ramas.

El Narcea también alcanzó niveles preocupantes. A la altura del puente de Quinzanas, en Pravia, el río se puso en casi dos metros el sábado, y este lunes se quedó a 1,8 metros, en cualquier caso lejos del nivel de alerta alcanzado el pasado 14 de febrero al congluir la borrasca "Oriana" con el deshielo, momento en que el Narcea alcanzó en ese punto casi tres metros.

El Nalón visto desde el puente peatonal de Santianes en la dirección de Peñaullán y Riberas.

El Nalón visto desde el puente peatonal de Santianes en la dirección de Peñaullán y Riberas. / Fernando Rodríguez

Uno de los puntos donde estuvo a punto de desbordarse el Nalón fue en Peñaullán y también en Riberas (Soto del Barco), aunque finalmente el río ha bajado de nivel, lo que no impide que los vecinos muestren su preocupación.

Maderas acumuladas en el puerto de San Esteban.

Maderas acumuladas en el puerto de San Esteban. / Fernando Rodríguez

Una consecuencia desagradable de este episodio de crecidas fue la gran cantidad de maderas que se acumularon en el muelle de San Esteban, en Muros de Nalón. El espectáculo que ofrecía a primera hora de la tarde de este lunes era cualquier cosa menos ejemplar, porque además las aguas estaban llenas de combustible, lo que hizo torcer el gesto a más de un visitante.

Combustible en el puerto dee San Esteban.

Combustible en el puerto dee San Esteban. / Fernando Rodríguez

La previsión es que el nivel de las aguas siga bajando en los próximos días.

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