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Multado con 200 euros por el radar invisible que ya vigila autovías y secundarias de Asturias: la DGT instala nuevos radares de cara a Semana Santa

La DGT ha intensificado la vigilancia en las carreteras

Multado con 200 euros por el radar invisible que ya vigila autovías y secundarias de Asturias: la DGT instala nuevos radares de cara a Semana Santa

María González Falcó

Queda poco para el inicio de las vacaciones de Semana Santa, el cambiar de ambiente y, sobre todo, los desplazamientos por carretera. Para salvaguardar la seguridad de los conductores, la Dirección General de Tráfico (DGT) ha puesto en marcha nuevos radares en carreteras de once comunidades autónomas dentro del Plan de instalación de los 122 nuevos puntos de control de velocidad en vías convencionales y de alta ocupación previstos para 2025. De estos, ya se han puesto en servicio 106 y el resto se terminarán de instalar a lo largo de 2026.

Asturias contará con dos nuevos radares fijos en Semana Santa. Uno de los cinemómetros se instalará en la carretera que une Gijón y Pola de Siero (AS-377), a la altura del kilómetro 1,150, en sentido creciente. El radar se sitúa en Granda, localidad en la que se han registrado algunos accidentes por exceso de velocidad. Se trata de una carretera con un tráfico intenso y firme dañado.

La DGT ha intensificado la vigilancia en las carreteras con el despliegue de drones, una tecnología cada vez más presente en la red viaria del Principado. Estos dispositivos aéreos se han convertido en un aliado clave para controlar infracciones y reforzar la seguridad vial, especialmente en los tramos con mayor riesgo de accidente.

El organismo recuerda que los límites de velocidad y el resto de normas de circulación no son opcionales. Para garantizar su cumplimiento, la DGT cuenta con una amplia red de radares y medios de control, a los que se suman ahora los drones, capaces de captar conductas temerarias desde el aire sin ser fácilmente detectados por los conductores.

Según explican desde la propia Dirección General de Tráfico, estos aparatos están destinados a detectar comportamientos de riesgo al volante, como el uso del teléfono móvil durante la conducción, además de vigilar la circulación en carreteras con elevada siniestralidad o con una presencia destacada de usuarios vulnerables, como ciclistas, motoristas y peatones. También se emplean en operaciones especiales, eventos con gran volumen de desplazamientos y situaciones de emergencia que afectan de forma notable al tráfico.

La vigilancia aérea cobra especial relevancia en Asturias, donde las sanciones por el uso indebido del móvil al volante aumentaron de forma significativa en 2024. Ese año, 2.195 conductores fueron sorprendidos utilizando el teléfono mientras conducían, frente a los 1.853 registrados en 2023, lo que supone un incremento del 18,46%. Además, 230 personas fueron denunciadas por circular con auriculares, frente a las 191 del ejercicio anterior.

La Guardia Civil sanciona el uso del móvil al volante con multas de hasta 200 euros y la retirada de seis puntos del carné de conducir. A pesar de ello, la infracción sigue siendo habitual: uno de cada cinco conductores reconoce utilizar el teléfono mientras conduce, según datos de la DGT.

El organismo insiste en que está prohibido manipular el móvil en el coche, ya sea para llamar o enviar mensajes. “El uso del móvil distrae al volante y manipularlo durante la conducción es un riesgo y una infracción grave: incrementa el número de errores, ralentiza las reacciones y provoca choques y atropellos”, advierte la entidad.

Los drones sobrevuelan carreteras de todo el país, con especial presencia en vías secundarias, donde el riesgo de siniestro es mayor. En el caso de Asturias, ya en 2021 operaban dos dispositivos en la comunidad, según datos difundidos por el club automovilístico RACE, una cifra que evidencia la apuesta de la Dirección General de Tráfico por reforzar la vigilancia aérea también en el Principado.

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