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De alcaldes, "embajadores", el regidor número 79 asturiano (que no de Asturias) y un plante a Feijóo: el buen ambiente y tono reivindicativo del Foro Municipalismo

Viajes de más de dos horas para acudir a un encuentro de regidores en Avilés, que ya es un clásico y pone de manifiesto los problemas a los que se enfrentan los ayuntamientos: "Tenemos tan pocos medios para hacer tanto..."

José Antonio García, alcalde de Valdebezana, charlando con José Manuel Lozano, de Soto del Barco.

José Antonio García, alcalde de Valdebezana, charlando con José Manuel Lozano, de Soto del Barco. / Luisma Murias

Mariola Riera

Mariola Riera

Avilés

Unos echaron dos horas y media por carreteras de esas de "agárrate que hay curvas" para llegar. Otros lo hicieron un poco tarde –las tareas del cargo apremian–, pero llegaron. Algunos no pudieron acercarse, pero enviaron delegados dispuestos a que su concejo estuviera presente junto a los demás. Y la gran mayoría acudió y fue puntual, incluso más de la cuenta para poder saludar tranquilamente a los colegas o tomarse un café con los que hacía tiempo que no veían.

En el III Encuentro de Alcaldes y Alcaldesas de Asturias no estuvieron todos los que son, pero sí son todos los que estuvieron, incluso alguno más. Porque la cita de LA NUEVA ESPAÑA, enmarcada dentro del Foro Municipalismo, incluso logró atraer al regidor asturiano número 79.

Asturiano, que no de Asturias. Nótese la diferencia. Porque José Antonio García Miguel es de Oviedo y también ejerce de alcalde, pero no en su comunidad, sino en Valle de Valdebezana, un municipio del noroeste de Burgos, situado entre los puertos del Escudo y Carrales, que aglutina a 22 pueblos y 19 pedanías. El año pasado se había quedado con las ganas de asistir al encuentro, celebrado en Gijón, y esta vez hizo lo posible por estar presente en Avilés. Y todo pese a que fue "llamado a filas" por su "jefe", el presidente del PP, Alberto Núñez-Feijóo, quien este jueves participó en la campaña electoral de Castilla y León en Villarcayo.

"Envié a los concejales, estoy encantado de estar aquí, nunca he estado en un encuentro de alcaldes", se justificó con humor García, quien colegueó a gusto con sus homólogos asturianos, estrechó contactos con sus compañeros de filas e intercambió impresiones con la presidenta de la Federación Asturiana de Concejos, la alcaldesa de El Franco, Cecilia Pérez.

Cecilia Pérez, hablando con José Antonio García.

Cecilia Pérez, hablando con José Antonio García. / Luisma Murias

El popular y la socialista charlaron unos cuantos minutos a la entrada del Centro Niemeyer de las necesidades, retos, problemas de la administración municipal, que son los mismos en Asturias que en Burgos. Y no entienden de siglas ni de colores políticos, como ambos convinieron en remarcar después de hablar, sobre todo, de financiación local, de lo mucho que necesitan los ayuntamientos más agilidad burocrática y facilidades para abrir el grifo del dinero para poder hacer frente a las necesidades diarias de sus vecinos.

La petición fue unánime. Tanto desde el escenario como en los corrillos del aperitivo tras los discursos. José Manuel Lozano, alcalde de Soto del Barco, siempre lo reseña cada vez que tiene ocasión: "Tenemos tan pocos medios para hacer tanto...". A su lado estuvo la joven teniente de alcalde -y alcaldesa en funciones cuando toca- Aroa García, que se declara apasionada de la política local y de su concejo –lleva tatuado el mapa en su muñeca–, pero que no endulza una labor que es dura -de 24 horas y 365 días al año- y conlleva algún disgusto, sobre todo en los pueblos.

Esas exigencias que conlleva el bastón de mando hicieron que algunos alcaldes tuvieran que delegar, como la de Ibias, Gemma Álvarez, que mandó a su concejala Isabel Villar porque tenía la agenda ya comprometida en Tormaleo. Villar se fue del Niemeyer encantada: "Eché hora y media larga en venir, pero es lo que toca".

Cecilia Pérez, charlando con Alejandro Calvo.

Cecilia Pérez, charlando con Alejandro Calvo. / Luisma Murias

No fue la que hizo el trayecto más largo, eso le tocó al alcalde en funciones de Grandas de Salime, Carlos García. "Dos horas y media, tampoco es tanto, ¿no?", reseñó ante la cara de asombro de los de alrededor. Le daba más pereza el viaje de vuelta, que hizo cargado de mensajes de cariño y apoyo para el regidor Eustaquio Revilla, de baja por enfermedad. "Nunca faltó ningún día en más de 17 años, se merece estar tranquilo". El "embajador" de la alcaldía de San Tirso de Abres fue Miguel Moll, un mallorquín con raíces en Zaragoza y enamorado de Asturias, donde se asentó en cuanto se jubiló. Descubrió durante el acto que comparte apellido con Javier Moll, presidente de Prensa Ibérica, grupo editor de este periódico, con quien pudo comentar la curiosa coincidencia.

Todos los presentes se hicieron la foto de rigor al principio del acto. Alguno se la perdió por unos cuantos minutos, como el de Llanes, Enrique Riestra, o el de Salas, Sergio Hidalgo, quien luego ejerció él mismo de fotógrafo con sus colegas del Occidente para compensar, dijo con humor, su demora. El de Cudillero, Carlos Valle, se quedó sin esta última foto. "Es que el móvil no para...", explicó. No fue el único. El diputado autonómico Adrián Pumares o el consejero de Movilidad, Alejandro Calvo, fueron otros que no pudieron desconectar del todo del teléfono.

Situaciones que ponen de manifiesto el esfuerzo que muchos hicieron -Tino Novo, de Muros de Nalón, participó pese a andar con muletas-, pese a tener la agenda a tope, para estar en Avilés, en un encuentro anual de alcaldes y alcaldesas que ya se está consolidando como cita ineludible. Muchos dijeron que van a reservar ya hueco para 2027. Un año que, por cierto, será electoral. Las urnas asoman.

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