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"Empezamos a hablar el mismo idioma", señalan los sindicatos tras la reunión de hoy con Femetal para resolver el conflicto en las auxiliares

ArcelorMittal señala que la huelga pone en "riesgo alto" su actividad y los sindicatos defienden su "derecho" legítimo a la protesta

Los piquetes volvieron esta mañana a bloquear accesos a las factorías siderúrgicas de Gijón y Avilés, formándose algunos atascos pero dejando entrar a muchos trabajadores

Pablo Castaño

Pablo Castaño

Oviedo

“Empezamos a hablar el mismo idioma”. Femetal y representantes de los trabajadores del sector de los montajes y las empresas auxiliares del metal se reunieron hoy durante poco más de tres horas, tras la jornada maratoniana del pasado miércoles, y a la conclusión los sindicatos destacaban los avances para resolver el conflicto. Hay acuerdos en algunos de los puntos en discusión del convenio y otros han quedado pendientes de una reunión a celebrar mañana en el Servicio Asturiano de Solución Extrajudicial de Conflictos (SASEC).

Tras las primeras tres jornadas de huelga en la industria auxiliar ahora hay más margen de tiempo para negociar porque hasta el próximo martes no hay convocada una nueva jornada de paros en el sector. Pese a ello, en la reunión se produjeron avances y los sindicatos agradecieron que Femetal empiece "a flexibilizar" algunas posturas. En aspectos como la vigencia del convenio o jubilaciones hay acuerdos e incluso se ha entrado a negociar la claúsula de revisión salarial, el principal punto de colisión. "Femetal ha flexibilizado su postura", señalaron fuentes sindicales.

La jornada de huelga en la industria auxiliar asturiana está poniendo contra las cuerdas a ArcelorMittal. Fuentes de la compañía señalaron que la protesta pone "en riesgo alto" su actividad. En las plantas siderúrgicas de Gijón y Avilés trabajan cerca de 2.000 empleados de empresas auxiliares, que están secundando la huelga y, además, la movilización está dificultando la entrada de suministros y la salida de producción.

"ArcelorMittal es una instalación industrial, con un proceso integral, y tenemos que respetar que los trabajadores de Arcelor puedan entrar en el trabajo, igual que quiero que se respete legítimamente el derecho a ir a la huelga  de los trabajadores del sector auxiliar", señaló esta mañana José Ramón Calleja, responsable de la Industria Auxiliar de UGT FICA en Asturias.      

La patronal Femetal y los representantes laborales de la industria auxiliar asturiana del metal fueron incapaces el jueves, tras más de diecisiete horas de reunión, que se alargó hasta bien entrada la pasada madrugada, de concretar un preacuerdo sobre el convenio colectivo que desbloquee la huelga que en los últimos días ha afectado al corazón siderúrgico de la región. Pese a que durante momentos desde la parte sindical cundió la "esperanza" de que se firmaría un pacto antes de concluir el día, al filo de las 00.00 horas las posiciones aún estaban "alejadas" en cuestiones clave, según trasladaron fuentes sindicales. Las conversaciones siguieron ya en la madrugada, pero sin terminar de cuajar el acuerdo, por lo que esta mañana se han vuelto a repetir los atascos en los accesos a Arcelor en Avilés y Gijón por acción de los piquetes informativos.

Si bien, los bloqueos a los accesos fueron algo más llevaderos que el primer día de huelga dado que los piquetes sí dejaron pasar, con un goteo constante, a trabajadores directos de Arcelor, que no pertenecen a las auxiliares en huelga, y a empleados de servicios mínimos del sector de metal que está protagonizando el paro.

El sector sindical criticó en la mañana de hoy la postura "intransigente" de Femetal tras el fracaso de la negociación maratoniana de ayer. Desde UGT-FICA, José Ramón Calleja advirtió que durante la misma llegaron a plantear "una propuesta económica que empeora incluso las anteriores", así como que la patronal solo trataba el aspecto económico y "evita hablar de otras cuestiones vitales para los trabajadores como la regulación de los excesos de jornadas, las mejoras en dietas y desplazamientos o las medidas necesarias para la conciliación entre vida laboral y personal". Igualmente, aseguraba que será "difícil" llegar a un acuerdo si el colectivo empresarial no aborda la negociación como la propia de un sector conjunto, sin "individualizar" por empresas.

El objeto de las negociaciones es el convenio colectivo del sector, formado por unos 3.500 trabajadores en Asturias, para el cuatrienio 2025-2028. Unas negociaciones que se iniciaron hace 15 meses, pero que esta última semana han protagonizado un sonoro choque tras la convocatoria de una huelga que tanto el martes como ayer paralizó buena parte de la actividad de ArcelorMittal en sus fábricas de Gijón y Avilés. Algo que no se veía desde 2013, última vez que la siderúrgica había sufrido una parálisis de semejante envergadura.

Miembros del comité negociador del convenio de la industria auxiliar, ayer, en el Sasec, en Oviedo. | FERNANDO RODRÍGUEZ

Miembros del comité negociador del convenio de la industria auxiliar, ayer, en el Sasec, en Oviedo. / FERNANDO RODRÍGUEZ

El gran escollo que anoche separaba a la parte empresarial y la sindical volvió a ser, como ya lo fue en la reunión del lunes, la cláusula de revisión salarial para adaptar los sueldos a la inflación. Patronal y sindicatos habían coincidido en un aumento de los salarios del 2%, equivalente a la previsión del índice de precios de consumo (IPC). No obstante, para que la subida se ajuste al IPC real y los trabajadores no pierdan poder adquisitivo, las organizaciones sindicales reclaman una cláusula de revisión a final de año que incluyera el retoque de las tablas salariales y el pago de los atrasos en caso de que el IPC superara el 2% acordado. Esa cláusula estaba en los convenios previos a la pandemia, y Femetal rechaza recuperarla destacando que no forma parte del Acuerdo para el Empleo y la Negociación Colectiva (AENC), además de que, según la patronal, actualmente solo se aplica en el 0,6% de los trabajadores de la industria auxiliar nacional.

La directora general de Empleo del Principado, Judith Flórez, medió en el conflicto y se puso en contacto con las partes para tratar de desatascar la situación, después de que Femetal alertara el martes por la noche del "impacto" que la huelga estaba causando en la industria asturiana, sobre todo en Arcelor, la cual "podría entrar en riesgo industrial", advirtió la organización empresarial.

A diferencia de la del martes, que apenas duró unas cinco horas, la negociación de ayer fue muy larga. Desde mediodía hasta entrada la madrugada, los integrantes de la comisión negociadora se encerraron en el Servicio Asturiano de Solución Extrajudicial de Conflictos (Sasec), en la calle Santa Susana de Oviedo. Allí hubo tiras y aflojas y continuas propuestas y contrapropuestas por ambas partes. Por momentos las posiciones se alejaron de tal modo que cundió la posibilidad de que descarrilara por completo la conversación. Después se recondujeron levemente las posturas, y fuentes sindicales presentes en el encuentro apuntaban al optimismo: "Hay esperanza". Pero apenas un rato después, ya al borde de la medianoche, las expectativas volvían a congelarse: "Aún estamos muy lejos".

Así se vivió la tercera jornada de huelga de las empresas auxiliares en la planta de Arcelor en Veriña

Ángel González

Hasta la fecha, la movilización de los piquetes de huelga de las auxiliares ha impedido durante dos días -hoy ya es el tercero- el funcionamiento normal de ArcelorMittal en Asturias justo cuando la multinacional siderúrgica atraviesa un momento delicado. La compañía acusa una caída de la producción desde hace meses por circunstancias externas y propias. Entre las primeras destaca claramente un descenso de la producción siderúrgica europea por la entrada masiva de acero barato procedente de países asiáticos, sobre todo China. Pero, además, uno de los dos hornos altos de la factoría de Arcelor en Veriña (Gijón) está inutilizado desde el pasado octubre, lo que ha mermado notablemente la producción de arrabio (hierro fundido) con la que se elabora el acero.

Arcelor preveía iniciar precisamente trabajos de reparación del horno "B" esta semana. Unas labores muy dependientes de operarios de la industria auxiliar. Por lo tanto, el paro del martes y de ayer impidió cualquier tipo de reparación de la instalación siderúrgica. No obstante, los dos días sí se mantuvieron activos tanto el otro horno, el "A", como las baterías de coque. Ambas infraestructuras son cruciales para la actividad de Arcelor. Los piquetes han vuelto hoy a la acción, sin paralizar la actividad del todo ni bloquear por completo los accesos a las instalaciones siderúrgicas. Pero los atascos han vuelto a las entradas a Arcelor en Gijón y Avilés.

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