Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

La reportera Letizia deja a la Reina en casa y vuelve para reivindicar el mejor periodismo, "que explica lo que somos"

La Monarca clausura un máster formativo con una contundente defensa del oficio y de los reporteros, "valientes, honestos e inteligentes" con los que "la IA lo tiene complicado"

La Reina Letizia, durante su discurso,  en Alcalá de Henares.

La Reina Letizia, durante su discurso, en Alcalá de Henares. / Casa de S.M. el Rey

Mariola Riera

Mariola Riera

Oviedo/ Madrid

Durante casi cuatro minutos, los que duró su discurso, quedó aparcada la Reina y afloró la periodista. En esos cuatro minutos la reportera que fue Letizia Ortiz Rocasolano alzó la voz para defender su oficio de una forma muy reivindicativa y corporativista, una forma que se nota que fluye por las venas el periodismo, y como solo lo pueden hacer los que lo han ejercido y ejercen con pasión y entrega.

Jugaba en casa la Reina y no pudo elegir mejor escenario para ofrecer ese sentido y también muy personal discurso, trufado de numerosos guiños y citas de figuras clásicas, con el que quiso reivindicar el mejor periodismo, esa «profesión necesaria y extremadamente valiosa para explicar lo que somos y cómo somos».

Lo hizo en Alcalá de Henares, en la clausura del la tercera edición del Máster de Formación Permanente en Reporterismo Internacional y ante los alumnos, «promoción de periodistas, de reporteros profesionales del reporterismo internacional en ciernes», describió. Para ellos contó la veterana reportera Letizia Ortiz –ejerció hasta 2003, cuando se comprometió con Felipe VI y en sus inicios como becaria pasó por LA NUEVA ESPAÑA en su ciudad natal, Oviedo–una historia sobre su oficio.

No eludió una crítica habitual que suelen hacer los que lo ejercen acerca de los salarios, y que ella expresó con cierta ironía: «Vamos a suponer que estáis ya con un trabajo estupendo, bien remunerado, y que el medio de comunicación en el que trabajáis decide invertir recursos y os manda, por ejemplo, a Jartum a explicarle al mundo qué está pasando para que más de 11 millones de personas se hayan desplazado en aquella guerra».

Abundó en esa historia para llegar a un tema de rabiosa actualidad, en el periodismo en particular: la Inteligencia Artificial. «Yo no sé dónde he leído (creo que a alguno de vuestros profesores, que son todos muy buenos) que probablemente la IA pueda sustituirnos en muchas cosas», dijo.

No está de acuerdo la Reina en que vaya a ser así con los de su antiguo oficio: «El reportero que siente lo que otros viven, que es capaz de palpar su realidad, que observa el lenguaje no verbal, que no hace periodismo de tierra quemada con un testimonio detrás de otro sin sentido, que observa y analiza lo que le rodea de forma reposada –¡con lo rápida que es la IA!–, ese reportero valiente y honesto que tiene sensibilidad, inteligencia y capacidad de discernimiento, con ese reportero la IA lo tiene complicado».

Optimismo frente a pesimismo

Ofreció resistencia férrea la Monarca ante los más pesimistas con el oficio, como la reportera Rosa María Calaf, con la que coincidió en TVE, convencida de que el periodismo «se extingue por aquello de la reflexión y del análisis del buen informador leído y formado». Ella tiene su propia opinión: «Bienvenidos a una profesión que se extingue, en palabras de la Calaf, pero una profesión necesaria y extremadamente valiosa para explicar lo que somos y cómo somos».

Encarrilló con referencias a todo un clásico de la profesión, muy venerado por los periodistas su generación, Rysard Kapuściński, citando a uno de sus más famosos libros: «Los cínicos, ya sabéis, no sirven para este oficio». A estas alturas, el broche del discurso ya podía adivinarse. «Buenos días y buena suerte», deseó la Reina a esos reporteros en ciernes inspirada en la famosa que el periodista Edward R. Murrow, pionero del periodismo televisivo en EE UU, empleaba para despedir sus programas.

Casi 4 minutos en los que la Reina fue más que nunca la reportera Letizia Ortiz. Palabra de periodista.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents