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Asturias, el paraíso del "slow ski" en España: guía completa para disfrutar del esquí familiar a tan solo hora y media de Oviedo y Gijón

La región cuenta con dos resorts que enlazan con la tendencia del esquí tranquilo, de moda en el norte de Europa y Estados Unidos

Esquiadores en Valgrande-Pajares.

Esquiadores en Valgrande-Pajares. / B. B.

María José Iglesias

María José Iglesias

Oviedo

Nieve sin excesos, pero suficiente. Así es la montaña asturiana, y con esos encantos atrae a un público que valora lo cercano. Sí, sí, ya sabemos que los copos cada vez se hacen más de rogar, que no se acumulan los grandes espesores de otras latitudes, que aquí no llegan las macro fiestas de "après", ni esas terrazas con grandes marcas de bebidas como reclamo…Todo eso es cierto…pero, ¿quien se resiste a deslizarse por unas pistas hechas a escala humana, a pasear por estaciones de tamaño asumible, donde no te pierdes (ni pierdes a tus hijos), buscando la silla o la cabina correspondiente para subir a pistas, donde no entras en pánico para localizar al instructor en el punto de encuentro citado en las que las largas colas no te consumen medio día de pase?

La moda de las pequeñas estaciones de esquí recorre Escandinavia y Estados Unidos, el "Slow Ski" está en auge debido a una preferencia por experiencias más auténticas, familiares y sin las multitudes de los grandes resorts alpinos, miren por donde, ese fenómeno que combina el encanto rústico de los pueblos de montaña con la cultura del "friluftsliv" (vida al aire libre), se encuentra a la vuelta de la esquina.

El mayor encanto del esquí en Asturias es su autenticidad. Aquí no hay grandes urbanizaciones ni avenidas repletas de tiendas con logos reconocibles. El visitante encuentra naturaleza y un ambiente próximo. Con la primavera a un paso, vienen grandes días para disfrutar en los dos resorts de Asturias, ambos de titularidad pública: Valgrande-Pajares y Fuentes de Invierno, el alfa y el omega de la nieve en España (Pajares, una de las veteranas y Fuentes, la más joven del país); dos generaciones del esquí separadas por más de medio siglo, pero unidas por la misma pasión por la nieve.

Zona media en Fuentes de Invierno.

Zona media en Fuentes de Invierno. / B. B.

Cercanas y bellas

Ya no hace tanto frío como en el centro del invierno y de momento, la nieve aún se atisba por el horizonte. También hay que decir que el frío de Asturias no es el del PirineoEsquí alpino, de fondo o de travesía, paseos con raquetas, snowboard… el ocio blanco es amplio y variado. Los fines de semana de la temporada ambos centros deportivos están conectados con líneas de autobuses que salen de Oviedo y Gijón a primera hora de la mañana y regresan por la tarde, toda una ventaja si quieres ahorrarle a la preciosa montaña asturiana unas cuentas huellas de carbono innecesarias. El material tampoco es problema. Ambas estaciones disponen de alquileres y cuentan con escuelas de esquí para todos los niveles.

Si has leído hasta aquí seguro que tienes menos excusas para lanzarte a disfrutar de un día entre las nieves asturianas…si sigues, te quedarán menos aún…y es que otro de los grandes atractivos del esquí en Asturias es su proximidad a los principales núcleos urbanos. Mientras que en otros destinos europeos el viaje hasta las pistas puede durar varias horas, aquí basta con poco más de una hora de carretera. Valgrande-Pajares se encuentra a unos 60 kilómetros de Oviedo y León y a poco más de 70 de Gijón. Fuentes está situada a unos 70 kilómetros de Oviedo y algo más de 80 de Gijón. Esta cercanía facilita las escapadas de un día. Muchos aficionados salen de casa temprano, disfrutan de una jornada completa en la nieve y regresan por la tarde, algo difícil de imaginar en otros lugares.

Tarifas sensatas

Frente a los grandes complejos de los Pirineos o Sierra Nevada, el coste de un día de esquí resulta mucho más asequible en Asturias. Los pases diarios en Pajares y Fuentes no llegan a los treinta euros en temporada alta. También existen abonos conjuntos que permiten esquiar tanto en ambos resorts, ampliando la experiencia del visitante. A pesar de su tamaño contenido, las estaciones cuentan con equipamientos completos. En Valgrande-Pajares hay escuela de esquí, alquiler de material, cafeterías en zona baja y media, servicio sanitario y zonas específicas para iniciación y trineos. Fuentes de Invierno dispone también de escuela de esquí y snowboard, snowpark, alquiler de equipos, cafetería-restaurante y parque infantil. 

La historia del esquí asturiano comenzó en el puerto de Pajares. Allí se inauguró en 1954 Valgrande-Pajares, una estación que hoy cuenta con casi siete décadas de vida y que sigue siendo referencia para miles de aficionados. Valgrande-Pajares dispone de más de 21 kilómetros esquiables repartidos en una treintena de pistas, además de zonas para snowboard, esquí de fondo y travesía. Pajares ha sido cantera de esquiadores y punto de encuentro de generaciones de aficionados al deporte blanco. A apenas unos kilómetros, en el concejo de Aller, la montaña central asturiana cuenta desde 2007 con Fuentes de Invierno, que abrió como parte de los proyectos para revitalizar las comarcas mineras tras el declive del carbón. La estación ofrece 8,7 kilómetros de pistas distribuidas en quince descensos de todos los niveles, con tres telesillas, un telesquí y una cinta que permiten transportar más de 8.000 esquiadores por hora.

La Raya y Fuentes de Invierno, a vista de dron.

La Raya y Fuentes de Invierno, a vista de dron. / Mario Canteli

Ni brillos ni fondue

El esquí tiene su propia estética por las pistas del mundo. Si quieres lucir grandes marcas y presumir de “lujo”, este no es tu lugar…en las montañas asturianas brillan la sencillez y la practicidad. Eso sí, nadie escatima en los accesorios que marcan la diferencia, y a casi nadie se le ocurre esquiar sin casco y una buena protección ocular...Y parafraseando eso de que el mejor momento del esquí llega cuando te quitas las botas, casi no hace falta explicar que en Asturias el après gira alrededor de la gastronomía. Eso sí, con comida de la zona, en muchos casos ingredientes caseros y sin grandes alardes, pero con calidad difícil de superar. Fabada, pote o carnes a la parrilla dominan las mesas en localidades como Felechosa, (Aller), o en el entorno del puerto de Pajares. El ambiente se anima al caer la tarde. Sidrerías, casas rurales y pequeños hoteles reciben a los esquiadores que prolongan la jornada entre conversaciones, y platos de montaña.

Telecabina, en Valgrande-Pajares.

Telecabina, en Valgrande-Pajares. / LNE

Así que, quienes busquen fondue, raclette y cócteles sofisticados, tal vez, deban tomar otro rumbo...Si lo hacen, tal vez se arrepientan. Se perderán el esquí alpino en un entorno apacible, las rutas con raquetas que permiten adentrarse en paisajes blancos sin necesidad de experiencia previa. También pueden practicarse esquí de fondo o de travesía, cada vez más populares entre quienes buscan una relación directa con la naturaleza. Para quienes prefieren sentir la nieve bajo las suelas, siempre queda la posibilidad de caminar por la montaña nevada, jugar con los trineos o simplemente disfrutar del paisaje. Entre la historia de Pajares y la modernidad de Fuentes de Invierno, la montaña central asturiana ofrece una experiencia única donde deporte, paisaje y gastronomía se unen bajo el mismo manto blanco. En Asturias la nieve no es solo un deporte: es una forma de disfrutar la montaña.

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