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Batalla de populares y socialistas asturianos por desgastar al líder contrario: la pugna electoral se dispara a un año de las urnas

Queipo inicia una maniobra para atacar la imagen de Barbón y la FSA responde con la misma moneda

Los populares enumeran crisis locales de los socialistas y señalan que "en la FSA hay una sensación de orfandad"

La réplica socialista devuelve a los populares otros episodios municipales para afirmar que "el liderazgo de Queipo se desmorona"

Álvaro Queipo y Adrián Barbón, en un debate sobre el estado de la región.

Álvaro Queipo y Adrián Barbón, en un debate sobre el estado de la región. / IRMA COLLIN

Vicente Montes

Vicente Montes

Oviedo

La resaca de las elecciones en Castilla y León se convirtió en Asturias en un cruce de acusaciones entre PP y FSA sobre la fortaleza interna de sus respectivos partidos. El presidente del PP asturiano, Álvaro Queipo, abrió esa ofensiva al contraponer la gestión del popular Alfonso Fernández Mañueco en Castilla y León con la del socialista Adrián Barbón en Asturias y acusar al jefe del Ejecutivo autonómico de estar más pendiente de «tapar sus problemas internos dentro de la FSA» y los de su socio de gobierno, Izquierda Unida, que de «las cosas importantes de Asturias».

Tras participar en la Junta Directiva Nacional del PP presidida por Alberto Núñez Feijóo, Queipo celebró los resultados electorales de Castilla y León y defendió que esa comunidad ha optado por «las certezas» y la «buena gestión». A partir de ahí, situó la comparación en la sanidad y la dependencia. Criticó las listas de espera en Asturias, aseguró que el Principado destina un elevado gasto a la sanidad privada por la incapacidad de gestionar la pública y afirmó que Castilla y León cuenta con uno de los sistemas más punteros del país. También sostuvo que la espera para recibir ayudas a la dependencia ronda allí los 120 días, frente a los quince o diecisiete meses que, según dijo, se registran en Asturias, y cuestionó la continuidad de la consejera de Derechos Sociales, Marta del Arco.

Cruce por las crisis internas

El líder del PP extendió sus críticas a la situación política asturiana y aseguró que el Gobierno autonómico está marcado por las fricciones entre socialistas e Izquierda Unida. Además, enumeró varios conflictos en la FSA, con referencias a Langreo, Llanera, Gijón, Siero, Valdés, Belmonte de Miranda y Vegadeo, para sostener que en el socialismo asturiano existe «una sensación de orfandad».

La respuesta de la FSA-PSOE llegó poco después por boca del secretario de Organización, Luis Ramón Fernández Huerga, que devolvió la acusación al PP. Los socialistas afirmaron que el liderazgo de Queipo «se desmorona» por los conflictos internos abiertos en concejos como Gozón y Muros de Nalón y sostuvieron que el PP asturiano atraviesa una crisis de autoridad. A su juicio, esos episodios reflejan enfrentamientos internos, falta de cohesión y ausencia de dirección política.

El debate pone en evidencia el hecho de que los liderazgos serán clave en las próximas elecciones autonómicas. El propio Barbón ya lo señaló: «Lo que se elegirá es quién se quiere como presidente», de ahí el afán de ambos partidos por desgastar el liderazgo del contrario.

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