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Europa quiere cambiar las reglas de la PAC, clave para Asturias: pretende que los Estados tengan más protagonismo en el reparto

La Comisión Europea busca que los Estados miembros asuman un papel más relevante en la gestión de la Política Agraria Común, lo que podría afectar a las comunidades autónomas como Asturias

Sede de la Comisión Europea.

Sede de la Comisión Europea. / Shutterstock

Xuan Fernández

Xuan Fernández

La Comisión Europea, el órgano ejecutivo de la Unión Europea, apuesta por dar más protagonismo a los Estados en la gestión de la Política Agraria Común (PAC). Se trataría de un giro relevante respecto al modelo de las últimas décadas que, aunque según fuentes comunitarias no implicará recortes, sí puede alterar el equilibrio de poder con las comunidades autónomas y abrir tensiones sobre cómo se decide el destino de las ayudas.

La PAC es uno de los principales paquetes económicos de la Unión Europea para el campo y la ganadería y está considerada en círculos económicos como el corazón de las ayudas europeas, al financiar pagos directos a los productores, impulsar medidas de desarrollo rural y otras acciones.

En el caso de Asturias, para el ejercicio 2026-2027, la PAC supone cerca de 90 millones de euros en ayudas para los profesionales del sector. Lo que ahora está en juego es la elaboración de la PAC más allá de 2027, cuando finaliza el programa actual, de cara al periodo 2028-2034.

Según fuentes comunitarias, la Comisión plantea un cambio de fondo en la arquitectura del sistema, reforzando el peso de los Gobiernos nacionales para definir cómo se aplican las ayudas. Aunque en estos momentos la influencia de las comunidades autónomas ya es limitada —actúan como pagadores de los fondos europeos y mantienen capacidad de influencia—, el nuevo modelo podría reducir aún más su papel. Las regiones, ya desde hace tiempo, se quejan porque la interlocución con Bruselas se ha visto reducida en los últimos años, yendo a un modelo más centralizado que el Principado rechaza.

La Comisión defiende que es “inteligente” dar más protagonismo a los Estados, al considerar que tienen mejor información sobre las necesidades reales de su sector agrario, y pretende ampliar aún más esa influencia estatal, aunque todavía no está claro en qué se traducirá.

En este esquema, la PAC se integraría en un fondo único, con un capítulo nacional específico, en el que cada país elaboraría un plan común para distribuir los fondos. Actualmente, el Gobierno de España ya propone un plan que luego aprueba Bruselas, pero la Comisión pretende que los Estados sean aún más protagonistas y redacten sus propios planes con mayor autonomía. Según las mismas fuentes, este modelo permitiría reducir las “rigideces” detectadas en el sistema actual.

Más poder estatal

El refuerzo del nivel estatal puede, sin embargo, reducir el margen de maniobra de las comunidades autónomas, que, aunque mermado, hasta ahora han tenido un papel relevante en la gestión. Aunque desde la Comisión se insiste en que las regiones seguirán siendo “protagonistas”, el nuevo planteamiento abre la puerta a una mayor centralización en la toma de decisiones desde Madrid.

El calendario que maneja Bruselas pasa por cerrar el nuevo marco en diciembre de este año, con el objetivo de dar a los Estados alrededor de un año para adaptar sus planes. Un proceso en el que Asturias estará pendiente de no perder peso en la gestión de unos fondos esenciales para sostener su sector primario, especialmente la ganadería de montaña.

“La nueva Política Agrícola Común (PAC) seguirá siendo una de las piedras angulares de la financiación de la UE. La política será más específica y eficaz, al tiempo que preservará la estabilidad esencial de la que dependen los agricultores españoles, desde los olivares de Jaén hasta los viñedos de La Rioja”, aseguró este martes en un encuentro en Madrid el asturiano Diego Canga, director general adjunto de la Dirección General de Agricultura de la Comisión Europea y candidato del PP en Asturias en las elecciones autonómicas de 2023.

La posición respecto a la PAC apunta a un cambio de enfoque en la gestión de los fondos europeos. Bruselas también plantea reforzar el papel de los Estados en los fondos de cohesión —que en Asturias suponen unos 700 millones de euros— en detrimento de las regiones, una idea a la que el Principado se opone frontalmente.

La Comisión, en cualquier caso, insiste en que habrá más dinero para la PAC a partir de 2027, uno de los principales temores del sector. Según fuentes comunitarias, España pasará de recibir 45.200 millones de euros en el periodo 2021-2027 a unos 45.980 millones, es decir, unos 800 millones más. Además, Bruselas plantea revisar las cifras si la inflación supera el 3%, lo que reforzaría la financiación.

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