Lío en el sector cárnico: el relanzamiento del sello “Raza Autóctona” para la asturiana de los valles enfrenta a los ganaderos
“Queremos poner en valor la raza”, defienden en Aseava, impulsados por la creciente demanda de la carne de Grecia y los países árabes
La asociación agraria URA, junto con la derecha parlamentaria en bloque, cree que el movimiento generará "competencia desleal" ante la existencia de la marca IGP Ternera Asturiana, que ya plantea batalla judicial
La inclusión de productores de la raza de fuera de la región, en el centro de la polémica

Ejemplares de Asturiana de los Valles en Teverga. / L. R.
La Asociación de criadores de asturiana de los valles (Aseava) quiere relanzar el sello “Raza Autóctona”, que concede el Ministerio de Agricultura, para añadir un plus a la comercialización de su carne. Así lo planteará la junta directiva, que preside el ganadero Amable Fernández, en la asamblea del próximo domingo 22 de marzo. La asociación gestiona el libro genealógico de la asturiana de los valles, actualmente con unos 40.000 animales repartidos por toda España, aunque fundamentalmente con base en Asturias. Esta decisión ha generado, sin embargo, un lío en el sector cárnico, con la oposición de la organización agraria URA, respaldada por los partidos de la derecha en el Principado, que entienden que este sello traería confusión y supondría "competencia desleal" para los criadores.
La decisión de dar un impulso al sello llega en un momento de estabilidad de Aseava, tras pasar página de la crisis en la que se sumió la asociación en 2020 tras unas elecciones que acabaron en los tribunales y desembocaron en problemas económicos que llevaron a la extinción de la marca cárnica Xata Roxa, a cuyos trabajadores hubo que indemnizar, al tiempo que tuvieron que asumir la elevada deuda generada por una fallida gestión durante los años anteriores. Ahora, más o menos encarrilada la situación, como se dio cuenta en la última asamblea, y unido al buen momento que atraviesa el sector cárnico, la directiva de Aseava cree que es buen momento para dar el paso.
Promoción de la raza
“Queremos poner en valor la raza por la que la gente lleva trabajando 40 años gestionando el libro genealógico. Es dar un valor añadido a esa carne procedente de 3.500 criadores, más en un momento de buenos precios”, explica Amable Fernández.
La asturiana de los valles se ha convertido en objeto de deseo, reseña el presidente, de numerosos países árabes y también Grecia, que llevan bastante tiempo comprando gran parte de la carne -ronda los 10 euros el kilo la cotización- y demandan que ésta luzca el sello de garantía, que avala tanto la raza autóctona como una cría en régimen extensivo. “Es un sello propiedad de Aseava que pueden utilizar todos los que crían la raza, no es una marca comercial que vaya a competir con otra. Todo lo contrario, es complementaria”, añade Fernández.
Recelos
Se refiere el ganadero al recelo que la decisión de Aseava de reimpulsar el sello ha generado en organizaciones como URA, que controla la directiva de la IGP Ternera Asturiana. Su coordinador, Borja Fernández, cree que esto puede “desestabilizar” el flujo comercial de carne en Asturias. Por un lado, advierte de que la raza incluye animales criados en Asturias, pero también en otras comunidades donde tiene implantación, como por ejemplo Extremadura o varias provincias castellanoleonesas. Por otro, el líder de URA advierte de que “se generará confusión” al consumidor con la marca certificada de garantía IGP Ternera de Asturias, “con animales criados, nacidos y sacrificados en la región, con unos estándares de calidad acreditados, controlados y con un bagaje en ventas que ha supuesto la consolidación de la marca en estos años”. URA cree que el relanzamiento del sello “100% Raza Autóctona Asturiana de los Valles” sería una competencia “entre los propios ganaderos”. "¿Cómo es posible que un asociación asturiana quiera lanzar esta marca para tirarnos un tiro en el pie y competir contra nosotros mismos?", se pregunta Fernández, que llevará la cuestión al Consejo Agrario.
Recurso
También el consejo regulador de Ternera Asturiana está molesto, lo que se ha traducido en la presentación de un recurso contra la modificación en 2025 del decreto ministerial de 2013 que creó y reguló el uso del sello “Raza Autóctona”, que en Asturias pueden usar cuatro asociaciones: Aseava más los criadores de pita pinta, gochu asturcelta y asturiana de la montaña. Según la IGP, esa modificación aprobada hace un año “elimina sin justificación una protección esencial para las identificaciones geográficas protegidas y denominaciones de origen, lo que podría vulnerar la normativa europea, al generar confusión al consumidor y perjudicar a los productores amparados en figuras de calidad diferenciadas”. En el proceso se ha personado Aseava, además de otras asociaciones de criadores en España.
La IGP Ternera Asturiana presentó el recurso el pasado diciembre y éste ha sido admitido por el Tribunal Supremo. Los consejos reguladores que recurrieron el cambio introducido por el Ministerio entienden que el decreto nuevo "no se ajusta a derecho y que vulnera la normativa de aplicación de denominaciones e identificaciones". Y es que desde 2013 y hasta el cambio introducido en la regulación del logotipo "Raza Autóctona", se establecía que si había una figura de calidad (IGP O DO) cuyo nombre coincidiera o incluyera el de una raza "únicamente los operadores acogidos a la figura podrían usar el logotipo de dicha raza".
Refuerzo
Amable Fernández insiste que el logotipo no compite con las figuras de calidad. “Nada de eso, es un refuerzo. Guste más o menos, lo único que puede marcar la trazabilidad de una raza es el libro genealógico que en este caso gestiona Aseava. Nuestros criadores tienen el sello y luego pueden ir si quieren a certificar su carne a Ternera de Asturias si cumplen sus requisitos. No hay ninguna competencia”, insiste.
Amable González destaca el valor que fuera de España se otorga a la raza autóctona: “Los compradores demandan el sello, porque eso les garantiza el origen y trazabilidad, es un valor añadido que debemos aprovechar. Todo lo demás es no entender el procedimiento, no es nada malo”.
El apoyo de la derecha
El PP, Vox y Foro Asturias, los tres partidos de la derecha, han unido fuerzas, junto a URA, para oponerse a este movimiento impulsado por Aseava. El diputado popular Luis Venta aseguró que "casi 700 explotaciones y 20.000 animales criados fuera de la región podrán utilizar Asturias para su beneficio" y carga contra Marcelino Marcos Líndez, consejero de Medio Rural del Principado, por "haberse lavado las manos y condenar el futuro de la carne de Asturias, a los productores y a la industria que trabaja bajo el paraguas de la IGP".
Carolina López, portavoz y presidenta de Vox en Asturias, atribuyó la modificación del decreto que permite el relanzamiento del sello "Raza Autóctona" a "una cuestión política que puede crear competencia desleal y un grave perjuicio a nuestra marca IGP". Recordó que "hace meses el consejero Marcos Líndez intentó hacerse con el control de la IGP por la puerta de atrás" y exige que "dé la cara sobre por qué no presentaron alegaciones" a la modificación ministerial del decreto.
Igualmente, Adrián Pumares, portavos de Foro, cargó duramente contra el consejero, acusándolo de "querer vengarse de la IGP poniendo en riesgo su futuro y engañando a los consumidores". Cree que "esta decisión vulnera clarísimamente el derecho europeo" y confía en que prospere el recurso judicial presentado por la marca Ternera Asturiana.
Qué es el sello "Raza Autóctona"
Justificación: Las razas de ganado autóctonas son objeto de una especial protección por parte de las administraciones públicas, no sólo como parte del patrimonio genético animal de España, sino también porque mayoritariamente se crían en régimen extensivo, con las beneficiosas consecuencias para la sostenibilidad del medio rural que ello conlleva. Es lo que defiende el Ministerio de Agricultura y Pesca (MAPA), que creó el sello en junio de 2013 mediante decreto, modificado en octubre de 2025.
Trazabilidad: Los consumidores demandan una mayor información sobre el origen de los productos que consumen, lo que aconseja establecer una identificación específica mediante un logotipo para los productos procedentes de animales de razas autóctonas, como reclaman los productores.
Logotipo voluntario: Permite reconocer los productos procedentes de razas autóctonas en el etiquetado de los mismos y los lugares donde se pueden comercializar o consumir. Esta iniciativa se enmarca en el Plan de desarrollo del Programa Nacional de conservación, mejora y fomento de las razas ganaderas que tiene como una de sus prioridades estratégicas la utilización sostenible y las vías alternativas de rentabilidad para las razas y sus productos.
Razas adheridas: Hay más de 70 razas en España que usan el logotipo, no solo de bovino, sino también de porcino, aviar, equino y hasta de camélido (Camello Canario). En Asturias, además de la asturiana de los valles, también están inscritas en el sello gochu asturcelta, pita pinta y asturiana de la montaña.
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