Aquí puedes leer el manifiesto íntegro del Colegio de Médicos de Asturias durante la movilización
En plena semana de huelga es obligado comenzar esta intervención pidiendo disculpas a nuestros pacientes por los inconvenientes y contratiempos que están sufriendo. Les pedimos comprensión y, me atrevería a solicitar su apoyo, para solucionar esta situación indeseada y absolutamente contraria a nuestra vocación de servicio.
Gracias a todos los colegas que hoy os habéis unido a esta iniciativa, a los estudiantes que habéis decidido dedicar vuestra vida a cuidar de los demás. Gracias a la Facultad de Medicina, a las sociedades cientÍficas, a la Real Academia de Medicina y a todos los que os habéis acercado a tÍtulo personal o colectivo.
De forma muy especial, debemos dar las gracias al SIMPA y a la Plataforma de Médicos del SESPA. Nuestro reconocimiento por la generosidad demostrada para compartir esta iniciativa de unidad que estamos celebrando. En momentos como este, es vital el trabajo de organizaciones que mantienen un compromiso constante en la defensa de la profesión médica.
La imagen de unidad que ofrecemos hoy aquÍ dice mucho más que cualquier discurso. Habla de una profesión diversa en campos, en generaciones y en sensibilidades, pero unida por algo más importante: los principios y valores que sustentan el ejercicio de la medicina.
Y son precisamente esos principios los que se cuestionan en el fondo de este conflicto. No se trata sólo de reivindicaciones laborales, no. Se trata de explicar y defender cómo las condiciones en las que los médicos ejercemos nuestra profesión están directamente vinculadas con el presente y futuro de nuestro sistema sanitario y, por lo tanto, impactan directamente en la salud de nuestros pacientes.
Por eso, hoy decimos algo claro a la sociedad: defender la profesión médica no es defender un interés propio. Es defender la seguridad, la calidad y la humanidad de nuestro sistema sanitario. Por eso estamos aquí. Juntos. Como compañeros. Como un solo colectivo. Y con una convicción: que la sanidad que merecen nuestros pacientes empieza por cuidar a quienes les cuidan.
Sabemos que la sociedad entiende y comparte nuestro mensaje. Hoy por ejemplo lo manifiesta de forma espontánea, sumándose a través de las asociaciones de pacientes o con la presencia de tantas personas que, a tÍtulo personal, han querido venir a arroparnos. Y este gesto tiene nuestro más sincero agradecimiento.
Quizás a todas estas personas sÍ hemos sabido explicarles qué significa esta profesión y por qué la singularidad que la define debe ser reconocida como tal.
Cuando hablamos de una aproximación específica para la profesión médica, no hablamos de un derecho clasista. Hablamos de un acto de justicia y de reconocimiento a una formación larga y exigente, a una responsabilidad clínica única y a una función esencial dentro del sistema sanitario.
Creemos que el liderazgo médico es una condición necesaria para que el irrenunciable carácter multidisciplinar de la asistencia sanitaria de nuestro tiempo funcione con eficiencia. La sanidad es, y debe ser, un trabajo en equipo. Pero hay una responsabilidad clÍnica, diagnóstica y terapéutica que recae sobre el médico. Una responsabilidad que obliga a tomar decisiones y responder por ellas.
El acto médico implica asumir una responsabilidad que no se puede delegar. Una responsabilidad que no se ambiciona, que se acepta por el compromiso con el paciente. Y esa responsabilidad exige condiciones concretas: como una formación exigente y continua, autonomÍa clÍnica para ejercer con rigor y, sobre todo, tiempo suficiente para pensar, valorar y decidir con prudencia.
Cuidar la figura del médico, reconocerla y protegerla no es una cuestión corporativista. Es una condición imprescindible para que el sistema sanitario funcione. Y el médico necesita condiciones que hoy no se cumplen:
Consultas saturadas. Guardias prolongadas que acumulan cansancio. Y una carga burocrática creciente que invade el tiempo que deberÍa dedicarse al paciente.
Durante años, el sistema sanitario público se ha sostenido sobre la vocación, la responsabilidad y el sobreesfuerzo de los médicos. Pero no se puede sostener un sistema sanitario pÚblico de calidad sobre el desgaste permanente de sus profesionales.
A un crecimiento exponencial de la presión asistencial se suma, además, una progresiva pérdida de autonomÍa y de reconocimiento. Decisiones que afectan directamente a la práctica clÍnica se toman, en demasiadas ocasiones, lejos de quienes están en contacto con el paciente.
Y cuando eso ocurre, el impacto no se queda sólo en el médico. Llega directamente al paciente.
Esta no es la medicina que debemos ejercer y por eso estamos aquÍ.
Cuando hablamos de regular de forma racional la jornada y las guardias, hablamos de proteger la seguridad del paciente.
Cuando hablamos de reconocer adecuadamente el tiempo de trabajo, hablamos de la sostenibilidad del sistema. Y cuando hablamos de cuidar el talento médico, hablamos de futuro.
Querer reducir la defensa de nuestra profesión a cuestiones exclusivamente laborales o salariales (con informaciones inexactas, comparaciones simplistas y titulares que buscan polarizar) es no entender —o no querer entender— la realidad de lo que hacemos. Apelamos a la sensatez y a la buena voluntad de todos los que pueden aportar algo a la solución de este problema.
Es evidente que hoy nuestro sistema sanitario pÚblico no responde a las necesidades profesionales de los médicos. Los sistemas de representación no ofrecen suficiente cobertura al colectivo médico. Su organización funcional no se adapta a la demanda asistencial y lo que es más preocupante, cada vez más pacientes no encuentran solución a sus problemas en el sistema sanitario pÚblico.
Tenemos un problema compartido médicos y pacientes, y, para afrontarlo, es crucial introducir reformas en nuestro sistema sanitario, pero nadie debe cometer la irresponsabilidad de intentar hacerlo sin los médicos.
No estamos aquÍ para detener la sanidad. Estamos aquÍ para evitar que nuestro sistema sanitario pÚblico se siga deteriorando. No nos movilizamos para secuestrar a los pacientes, sino para protegerlos con un sistema que nos permita cuidar de ellos y materializar en la práctica nuestro compromiso con el código deontológico. Ese que algún dirigente se ha atrevido a cuestionar pÚblicamente, de forma de irresponsable y peligrosa.
Hoy el colectivo médico habla con una sola voz. Por eso hacemos un llamamiento a la responsabilidad. Al diálogo. Y a la altura de miras, recordando a las administraciones sanitarias, tanto central como autonómica, que tienen la obligación de contar con los médicos si quieren garantizar el futuro de nuestro sistema sanitario pÚblico.
Porque todavía estamos a tiempo. Cuidar a los médicos es cuidar la sanidad y cuidar la sanidad es cuidar a las personas. Muchas gracias.
Suscríbete para seguir leyendo
- Mañana se esperan colas kilométricas en Lidl para conseguir el juego de cuchillos de acero inoxidable más barato del mercado: fácil manejo y afilado duradero
- Mañana se esperan colas kilométricas en Lidl para hacerse con el potente microondas que es el más barato del mercado: de color plateado por solo 39,99 euros
- La DGT confirma el cambio de matrícula a partir de junio de 2026: la novedad en las letras que vas a ver a partir de ahora en los coches
- Mañana se esperan colas kilométricas en Lidl para hacerse con el set de cuencos de acero inoxidable más barato del mercado: disponible por menos de 5 euros
- Tráfico endurece la ITV: vehículos con más de 10 años deberán pasar ahora la inspección semestralmente
- Mañana se esperan colas kilométricas en Action para conseguir el organizador de maquillaje XL más barato del mercado: disponible por menos de 10 euros
- Mañana se esperan colas kilométricas en Lidl para hacerse con la alfombra antideslizante más barata del mercado: disponible por menos de 10 euros
- Mañana se esperan colas kilométricas en Lidl para conseguir el toldo de terraza que ofrece protección solar por menos de 15 euros: se pone en cualquier rincón