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Los asturianos pagan un sobrecoste de 756.000 euros al día en los carburantes (pese a la rebaja fiscal del Gobierno)

El litro de gasóleo A se ha encarecido 43 céntimos en comparación con la media de febrero, mientras que la gasolina ha subido 20,7

Los asturianos pagan un sobrecoste de 756.000 euros al día en los carburantes (pese a la rebaja fiscal del Gobierno)

Los asturianos pagan un sobrecoste de 756.000 euros al día en los carburantes (pese a la rebaja fiscal del Gobierno) / LNE

Francisco L. Jiménez

Francisco L. Jiménez

Oviedo

En la carrera del gasto energético, Asturias circula a toda velocidad. Con el precio del combustible acelerando y sin señales de un pronto freno, el repostaje se convierte en un tormento para los bolsillos de los conductores, la peor de las pesadillas para los profesionales. El ataque de Estados Unidos e Israel a Irán ha sacudido la economía asturiana y convertido en un suplicio las visitas a las gasolineras.

Desde que estalló el conflicto bélico el pasado 28 de febrero, el precio de los carburantes (gasolina y diésel) se ha disparado en toda la región. El resultado del encarecimiento de ambos combustibles alcanza una magnitud significativa: un sobrecoste de 756.105 euros diarios desde que empezaron a volar los misiles. Eso, calculado para ayer domingo, el día en el que entraron en vigor las medidas anticrisis del Gobierno y que en el caso de los carburantes se concretan en rebajas fiscales. El sábado ese sobrecoste había sido de 1.015.000 euros. Es decir, el plan del Gobierno para destensar el precio de los combustibles les ahorra a los asturianos 258.915 euros cada día.

En el Principado, el consumo medio de gasóleo es de 33.380 toneladas por jornada, que equivalen a unos 40 millones de litros. A ese volumen se suman 10.180 toneladas de gasolina 95 –la más utilizada por los conductores–, lo que se traduce en más de 12,8 millones de litros.

El diésel es el combustible más afectado por el encarecimiento de los carburantes. En marzo adelantó a la gasolina y se colocó como el hidrocarburo de gran consumo más costoso. Con respecto al pasado mes de febrero –cuando el coste medio era de 1,405 euros por litro en la región, según datos de la Corporación de Reservas Estratégicas de Productos Petrolíferos (Cores)–, el importe del litro de gasóleo ha subido (con el descuento fiscal aplicado) 43,1 céntimos. Ese aumento supone que, solo por este combustible, los asturianos están desembolsando 667.600 euros más cada día. Ahora, llenar el depósito con diésel es un 35% más caro. Varias estaciones de servicio asturianas registran ya valores superiores a los dos euros. De acuerdo con la información actualizada de Cores, el precio medio del gasóleo A en la comunidad es de 1,836 euros por litro (1,905 en el caso del gasóleo plus). Se trata de las cifras más altas desde noviembre de 2022.

La gasolina 95 también ha seguido una tendencia alcista. Desde el pasado mes, cuando el litro costaba de media 1,453 euros, el precio ha aumentado 20,7 céntimos. El resultado son 88.400 euros adicionales diarios que pagan quienes lo repostan. Actualmente, este tipo de carburante se vende en las gasolineras asturianas a un precio medio de 1,66 euros por litro.

Todo ello es el resultado de varios factores internacionales. El coste del barril Brent —el de referencia en Europa— se situó este fin de semana por encima de los 105 dólares. La causa principal de la subida se atribuye principalmente a los ataques a las industrias petroleras en Oriente Medio —una zona clave para el suministro de petróleo a nivel mundial— como producto de la ofensiva estadounidense e israelí. La incertidumbre en los mercados energéticos dispara el precio del crudo y del gas y, en consecuencia, del combustible refinado que terminan pagando los clientes de las gasolineras.

El importe de los carburantes se acercando a grandes pasos a los máximos registrados en 2022, coincidiendo con la invasión de Rusia a Ucrania. El conflicto provocó una de las mayores crisis energéticas de la historia reciente debido a la dependencia de los países miembros de la Unión Europea en relación con los recursos rusos. Todo ello dio paso a un significante ascenso en el precio del gas, del petróleo y de la electricidad. Ante este panorama, el Gobierno se ha visto obligado a intervenir con un paquete de medidas extraordinarias: el IVA de los carburantes pasa del 21 al 10%, lo que se traduce en un ahorro de 20 euros por depósito medio; se rebaja también el impuesto especial a los hidrocarburos y se incluye una ayuda adicional de 20 céntimos por cada litro de gasóleo para transportistas, agricultores, ganaderos y pescadores.

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