Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

Romain Guerin, fotógrafo francés y guía de naturaleza: "Mi vida está en sincronía con la del oso; en Somiedo es un vecino más"

"Querer ver el animal solo para subirlo a Instagram no aporta nada"

. Estar rodeado de naturaleza te hace reflexionar sobre el sentido de la vida.

Romain Guerin

Romain Guerin / Foto cedida

Lydia García

Oviedo

Romain Guerin decidió abandonar su país, natal, Francia, para seguir los pasos del oso pardo. En los últimos años se ha enamorado del estilo de vida de Somiedo y ha montado una empresa, North Mountain, en la que da rienda suelta a sus pasiones: la fotografía, la naturaleza y enseñar a la gente a través de visitas guiadas a conocerlo todo sobre el oso pardo y otras especies de fauna salvaje en el Parque Natural. Es aquí donde se encuentra una de las poblaciones de oso pardo más grande de Europa Occidental.

-¿Cómo logra capturar fotos de los osos en libertad?

-Para capturar buenas fotos se necesita un equipo profesional: objetivo, trípode, filtros, etc. Aunque lo más importante es tener un motivo detrás, que no sea simplemente para tener una foto de un millón y presumir en redes sociales. Lo más bonito de la naturaleza es que no hay un control y hay que hacer un trabajo de anticipación, conocimiento y disciplina.

-¿Algún consejo para avistarlos?

-Requiere de mucho tiempo, aunque para mí es fácil porque es mi trabajo y me dedico a esto a diario. Es vital entender que para poder lograr fotografiar osos hay que tener unos conocimientos sobre la especie, la biología del animal, etc. Algo que me parece apasionante es que tienen una dieta que cambia a lo largo del año y en Somiedo está representada toda su alimentación. Si el oso viviese en zonas de Castilla y León con robledales y castañares tendrían que hacer migraciones para buscar el resto de alimentos necesarios.

Oso pardo en plena naturaleza

Oso pardo en plena naturaleza / Romain Guerin

-¿Es Somiedo de los mejores lugares para verlos?

-No puedo hablar bien de otros sitios, porque yo me dedico 100% a Somiedo. Para mí, este lugar cuenta con la ventaja de tener una amplia diversidad geológica de la que nace una diversidad de bosques muy rica con hayedos y robledales.

-¿Son peligrosos?

-No, para nada. En Somiedo el oso es como un vecino más. Con animales como el oso o el lobo surgen muchas leyendas y mitos alrededor, debido a su gran tamaño. Pero estos no tendrían ningún interés en atacar a ningún humano a menos que haya una provocación o razón de peso detrás.

-¿Tienes alguna anécdota con algún otro animal salvaje?

-Tengo muchas. Al final, yo me dedico a la fauna en general, aunque tenga predilección por el oso, ya que es el más desconocido y el menos documentado. Muchas veces les ves comiendo plantas diferentes y te llama la atención. En Somiedo, por ejemplo, también está el lobo ibérico. Como anédota con un oso tengo una que me ocurrió en abril de 2022. Yo estaba en la finca con mis perros jugando. En el monte a lo lejos vi una mancha oscura y con los prismáticos pude apreciar que se trataba de un oso. Preparé la mochila, caminé una hora y llegué a la ladera donde estaba mientras empezaba a llover. El fotógrafo es ante todo naturalista. Aunque llevaba el equipo conmigo, me senté unos momentos a apreciar el paisaje. Inmediatamente sentí que estaba siendo observado por un animal. Mire hacia detrás y me di cuenta de que estaba allí la osa que había visto antes desde mi finca, con un macho. Estaban tumbados los dos a 20 metros en una roca justo detrás de mí. Fue como un encuentro natural con ellos. En esos momentos también hay que saber como comportarse. Así que no cogí la cámara de inmediato ni me puse a hacer fotos. Nos miramos tranquilamente, yo sentado y ellos tumbados, y finalmente se marcharon siguiendo el camino por el que venían. Este tipo de encuentros te hacen ver que lo más importante no es la foto en sí, sino apreciar esos momentos que te regala la naturaleza.

Oso entre la niebla de Somiedo

Oso entre la niebla de Somiedo / Romain Guerin

-¿Cómo terminó usted en Somiedo?

-Yo justamente vine por el tema del oso. Cogí un piso de alquiler para seis meses porque mi idea era sacar un libro. Tras esos seis meses me di cuenta de que no tenía nada. Es más, tardé un año en hacer la primera foto "buena". Es ahí cuando verdaderamente me di cuenta de que, para fotografiar osos, había que tomarse mucho tiempo y seguirlo día a día. Finalmente decidí quedarme unos meses, compré una casa y monté mi empresa North Mountain. La verdad que no calculé nada. En mi vida no está nada calculado, sino que está en sincronía con la del oso.

-¿Fotografiar animales le ha aportado a nivel personal?

-Te aporta muchísimo sobre el conocimiento de la naturaleza y a la vez de la vida en su sentido más general, está interconectado. Hay gente que necesita un estilo de vida más estimulante y sociable y le costaría vivir en un entorno tan aislado. Yo soy bastante solitario así que estoy muy a gusto aquí. Estar rodeado de naturaleza te hace reflexionar sobre el sentido de la vida. Este es un entorno cargado de historias, porque Somiedo fue una montaña muy humanizada hasta los años 60. Esa parte histórica es muy interesante: cómo la gente antes se atrevía a montar un pueblo en zonas así, a qué se dedicaban y la razón detrás. Te das cuenta de que cualquier persona del pasado hoy en día podría ser un maestro de la carpintería. Hoy en día sabemos muy poco de lo que nos rodea.

Oso caminando por la nieve de Somiedo

Oso caminando por la nieve de Somiedo / Romain Guerin

-¿Se ha planteado dejar Somiedo para vivir en otros lugares?

-Como te comentaba yo no soy de planificar el futuro. Me compré una casa y llevo ya siete años en Somiedo. Estoy muy agusto aquí y no me veo cambiando. Aunque a veces la vida te da sorpresas. Igual el día de mañana termino volviendo a Francia, quién sabe. Pero también puedo estar aquí los próximos 30 o 40 años. Yo me dejo fluir, veo la vida así.

-Tras la pandemia el turismo de naturaleza está en auge. ¿Se debería de promover como una forma de proteger a ciertas especies?

-El tema del turismo es muy delicado, ya que está ligado a las modas. Aunque yo tenga una empresa registrada en el ámbito turístico, siempre pregunto a mis clientes cuál es su intención. Querer ver el oso solo para subirlo a Instagram no aporta nada. Vas a tener una foto de millones que hay en internet. Siempre les animo a que hagan una inmersión completa, a que busquen la aventura detrás, el relacionarse con el entorno y aprender cómo vive cualquier trabajador de allí. Yo valoro más el camino que nos lleva hasta el final. En mi empresa proponemos una duración mínima de tres o cuatro días para atraer a un público que de verdad quiera sumergirse en la vida de Somiedo. Durante esos días comes y duermes allí, el turista se asienta de verdad y valora el entorno en el que está.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents