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Los médicos que vieron a Juan Milans sostienen que "su sufrimiento no era bastante intenso": luego tuvieron que quitarle tejido necrosado de la pierna y operarle once veces

El joven ovetense sufrió un síndrome compartimental tras fracturarse la tibia en un partido de fútbol: ni el fentanilo podía detener su dolor espantoso

La acusación particular decide ampliar la querella frente a otros dos médicos

El joven Juan Milans del Bosch muestra la pierna afectada con una evidente pérdida de masa muscular.

El joven Juan Milans del Bosch muestra la pierna afectada con una evidente pérdida de masa muscular. / Miki López

Luis Ángel Vega

Luis Ángel Vega

Oviedo

Juan Milans del Bosch sufrió en enero de 2024, con 19 años, una fractura de tibia durante un partido de fútbol. Lo que sufrió a continuación no es una patología muy rara, de hecho los traumatólogos deben tenerla siempre presente. Se trata de un síndrome compartimental, el aumento de presión dentro de un compartimento muscular (en la pierna en este caso), lo que limita el flujo sanguíneo y daña nervios y músculos. Produce un dolor espantoso, imposible de soportar. Eso mismo es lo que sufrió Juan Milans cuando le llevaron al HUCA. Allí fue atendido por dos médicos residentes de primer y tercer año, eso sí, supervisados por profesionales de mayor experiencia. Primero le dieron analgésicos, luego recurrieron al fentanilo, y le enviaron para casa, para que al lunes siguiente le atendiesen en la mutua de la Federación de Fútbol.

Este martes, declararon ante la magistrada María Luisa Llaneza, de la plaza número 4 de instrucción de Oviedo, cinco de los médicos que atendieron al joven, dos del HUCA, otros dos del Hospital Centro Médico de Asturias y uno de la Clínica Asturias. Los facultativos, asistidos por el letrado Javier Álvarez Arias de Velasco, letrado del Colegio de Médicos de Asturias, dijeron que habían "seguido todos los protocolos" y que las "enfermedades existen", calificando el caso de Milans como de "mala suerte". Ante la jueza indicaron que no diagnosticaron el síndrome compartimental porque "el sufrimiento del paciente no era suficientemente intenso".

Juan Molins, letrado de Juan Milans, calificó de "chocante" que los médicos no hubiesen detectado el síndrome porque "no le dolía lo suficiente". Lo relevante, indicó, es que no detectaron el síndrome, a pesar de los terribles dolores que el joven sufría. "Es una cuestión de mala praxis", sentenció. "Llega gritando de dolor, le dan analgesia y no le sirve. En ese momento tienes que ver si tenía un síndrome compartimental. En su opinión, los facultativos "no han dado muchas respuestas", pero sí las suficientes como para ampliar la querella a otros dos médicos, que declararán en próximos días.

Juan Milans entró en necrosis después de que no le detectasen el síndrome compartimental, con riesgo de muerte, y tuvieron que quitarle bastante tejido de la pierna, y someterle a once operaciones. "Al Centro Médico y a la Clínica Asturias fue con la información equívoca del HUCA", dice Molins, lo que motivó que no se acometiese a tiempo la enfermedad que sufría.

El joven continúa con sus estudios de ingeniería y todavía está a tratamiento y en rehabilitación, después de que se le reconociese una discapacidad del 66 por ciento.

También se pedirá un informe al Instituto de Medicina Legal y se ha solicitado que el doctor Alberto Lajo ratifique el informe pericial aportado con la querella, que según los padres acredita “las graves imprudencias médicas cometidas por los querellados”.

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