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Diego Carcedo, una pasión viajera nacida en los Huevos Pintos

El histórico corresponsal cubrió en los años 1965 y 1966 la fiesta que hoy se celebra en Pola de Siero y le encontró conexiones internacionales

Carcedo y su artículo de 1966

Carcedo y su artículo de 1966 / LNE

Chus Neira

Chus Neira

Oviedo

Hace justo sesenta años, en la fiesta de Los Huevos Pintos del año 1966, un joven reportero de LA NUEVA ESPAÑA buscaba conexiones internacionales a la popular fiesta de Pola de Siero, las encontraba y conseguía asomarse a la portada del periódico con un llamativo titular en el que se decía que "Desde Hong Kong pidieron huevos pintos". Ese joven periodista era Diego Carcedo, fallecido este domingo en Madrid, que después de sus inicios en este periódico se consagrafía como enviado especial en cualquier rincón del mundo, de la guerra del Vietnam a Uganda, y como corresponsal de Televisión Española en Lisboa y Nueva York, antes de pasar a dirigir los informativos del ente público, Radio Nacional de España y entrar en el consejo de administración.

Pero en 1966 Diego Carcedo estaba cubriendo Los Huevos Pintos con José Vélez, como ya lo había hecho el año pasado. Y si en 1965 había localizado un matrimonio de extranjeros interesados en la fiesta, en 1966 dio con una noticia muy curiosa. "Esta mañana", le decía al periodista en el artículo José Manuel Noval, presidente de la Comisión de Fiestas, "hemos recibido una carta, a primera vista muy extraña. Ojeé el correo un poco de prisa y fue la única que abrí. Viene fechada en Hong-Kong y escrita en inglés. La firma una familia. Nos dicen que hace un año pasaron por la Pola el día de la fiesta; que compraron ‘huevos pintos’ y que los han llevado a Hong-Kong, donde han producido verdadera sensación entre sus amistades. Al final nos piden que les mandemos algunos más; quieren regalar algunos, ya que se trata del ‘souvenir’ que se han llevado de Europa que más interés ha despertado entre sus conocidos".

No acaban ahí las conexiones internacionales que Carcedo encontró en la fiesta. Asegura en su crónica que hay muchos coches con matrícula extranjera en la fiesta y señala que se esperaba que la cuñada del presidente norteamericano Lyndon B. Johnson, pudiera haber acudido: "Algunos esperaban que asistiese a la fiesta una cuñada del presidente Johnson. Hace unos meses hemos publicado una entrevista con la esposa del hermano de ‘Lady Byrd’ en la que ella misma decía que sus ascendientes eran asturianos —de Siero— y que en abril vendría a conocer la tierra de sus antepasados". Lo que entonces ignoraba Carcedo era que sus pasos le acabarían permitiendo conocer y tratar a otro presidente norteamericano, Ronald Reagan, una década más tarde.

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