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El mes de marzo fue cálido y normal en cuanto a precipitaciones en Asturias, a pesar del tren de borrascas, incluidas "Emilia" y "Therese"

El año hidrológico está siendo seco, con un 17 por ciento menos de precipitación acumulada

Dos peatones bajo la lluvia.

Dos peatones bajo la lluvia. / LNE

Luis Ángel Vega

Luis Ángel Vega

Oviedo

Marzo resultó un mes cálido en Asturias, con 9,3 ºC de temperatura media registrada en la región. Esta cifra se encuentra 0,4 ºC por encima del promedio para este mes de la serie de datos de referencia 1991-2020, que es de 8,9 ºC. Este mes se sitúa como el decimoquinto mes de marzo más cálido del periodo 1961-2026, según el resumen climatolófgico elaborado por Ángel Jesús Gómez, delegado territorial de Asturias de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet).

La temperatura máxima media registrada en la región fue de 14,0 grados, valor 0,2 grados por encima de la media climatológica de la serie 1991-2020 para este mes (13,8 grados).

La temperatura mínima media registrada en la región ha sido de 4,6 grados, valor 0,6 grados por encima de la media climatológica de la serie 1991-2020 para este mes (4,0 grados).

Respecto de la precipitación, marzo resultó normal en promedio. Se recogieron 96,8 milímetros de precipitación por centímetro cuadrado, que es un 16% inferior a lo esperado en un mes de marzo, cuya media es de 114,6 milímetros para 1991-2020.

Todo ello a pesar del tren de borrascas que afectó a la región durante buena parte del mes, entre ellas "Emilia" y "Therese", que obligaron a los asturianos a vivir pegados al paraguas.

El año hidrológico en curso (meses de octubre de 2025 a marzo de 2026) tiene hasta el momento carácter seco, con 674,7 milímetros acumulados en promedio regional, un 17% menos de lo normal respecto al mismo periodo del año para 1991-2020 (811,8 milímetros).

Este mes ha estado dominado por entradas alternas de viento sur y viento norte. Durante los primeros días del mes, hasta el día 4 concretamente, se registró un ascenso de las temperaturas por encima de lo normal con una atmósfera estable que no dejó precipitaciones. Esta situación coincidió con la intrusión de polvo mineral procedente del desierto del Sahara que llegó el 3 y duró hasta el 5.

Desde el día 5 hasta el 14 se produjeron situaciones más inestables, con la entrada de vientos de componente norte, líneas de inestabilidad y el paso de varios frentes fríos que produjeron casi todas las precipitaciones registradas durante este mes y provocaron una temperatura variable con días por encima y por debajo de lo normal.

A partir del día 17 la borrasca Therese se empieza a formar en el suroeste peninsular, moviéndose ligeramente hacia el sur hasta el día 21. Esta borrasca hizo que durante esos días dominasen vientos de componente sur sobre Asturias, llegando a una anomalía de temperatura de 4,3 grados el día 17, y que no se registrasen precipitaciones desde el día 14 hasta el 23.

En cambio, la última semana del mes destaca por temperaturas por debajo de lo normal y precipitaciones débiles generalizadas debido a viento de componente norte-nordeste en el borde este del anticiclón de las Azores.

La estación de Ronzón, en Lena, marcó la máxima temperatura del mes, 25,5 grados, el día 17, debido al viento del sur. Ese mismo día, Baíña, en Mieres, marcó 25,2 grados, y Somiedo, 24,9. La mínima la marcó la Vega de Urriellu, con ocho grados bajo cero el día 28.

La máxima precipitación en 24 horas se registró el día 6 en la estación de Carreña de Cabrales, 62,4 litros por metros cuadrado, seguida por Bargaéu (Piloña), 51,4 litros por metro cuadrado, el mismo día. La máxima racha de viento se registró en Vega de Ario, el 2 de marzo: 100 kilómetros por hora.

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